Mostrando las entradas con la etiqueta MAHFUD MASSIS. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MAHFUD MASSIS. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 24, 2015

NOCTURNO DE LA PIPA .por MAHFUD MASSIS


Bajo este astro podrido del otoño,
como un dios seminal que llora por las mujeres,
fumo mi pipa como un pope rojo,
con aire egipcio de gladiador golpeado en la nuca.

Entre presagios y golondrinas que atraviesan la piel de la cabeza,
echo humo sobre mis obsesiones funerarias,
sobre rostros que olvidé enterrar, gruesos como marsopas,
arrastrando una flor, una peluca verde llena de pájaros,
un hueso de mono olvidado en el bolsillo.

Del fondo del cráneo me arrancan grandes huevos,
ciertas imágenes, un féretro destruido por la lluvia,
gusanos teñidos de azul por el fuego de una ojos,
un párpado seco con que miraba el mundo.

Oigo el grito de un jinete muerto, alguien se arrastra sobre una muleta
¿Quién es? Yo nada escucho.
Sólo fumo este pedazo de cerezo que me va agrietando la jeta,
cubriéndome los dientes, la nariz, como un ídolo amarillo,
y deja en mi boca un olor a caballo, a cuadrilla oscura.
Alguien, con los ojos huecos, me afeita la cabellera

Señora, por favor, no olvide los fósforos.

viernes, octubre 31, 2014

ANCESTRO por MAHFUD MASSIS


Duerme en mi alma un mercader fenicio.
Mi madre es verde en sus verdes ojos.
Y si me miras bien, pardo despojos
del Toro de Apis en su altar egipcio.

La vida, empero, me hizo un orificio
cerca del comezón. Viví de hinojos.
Herida el alma por enormes piojos.
mendicante, feroz y sin oficio.

A veces, pobre tigre entristecido,
suelto bajo la noche mi alarido
y escarbo como un loco en el osario
Dura sombra que al final se ha ido,

llevo adentro un dolor mal escondido:
nací para león y fui canario.

lunes, mayo 12, 2014

LOS CARGADORES DE AMBAR por MAHFUD MASSIS


¡Ay, ya tengo enmohecida la pleura por vosotros,
cargadores de ámbar,
y debajo de mí hay un esqueleto que abre y cierra la boca.
Yo avancé sobre el mundo con aves de mi dominio,
y era mi corazón el más sombrío del imperio.
Mi helada leche de centurión,
y el llanto de siete toros hemafroditas
sustentaban mi casa.
Pero, ay, por vosotros, cargadores de ámbar,
vengo roncando por la eternidad hace treinta siglos.


De azucenas de pus voy coronado,
Y un hipo siniestro me alza las solapas del ataúd,
poblando mi corazón de judíos y sepultureros.


Un ángel exonera el vientre sobre el monte sagrado,
y en el muro de piedra
hace sonar la histeria del tambor de los muertos.
Cargadores de ámbar ¡devolvedme el ala izquierda de mi vida!
y tú, bailarina de los sepulcros,

sepúltame en los muros de tu casa, lejos de las serpientes.

domingo, diciembre 22, 2013

PANORAMA DEL IDOLO por MAHFUD MASSIS


Gallo muerto en la sacristía, caí en la tinaja del barbero,
alucinado, perseguido por hombres de larga cabellera.
¡Cómo veo caer la noche sobre el oprobio y las aguas !
(Infancia de murciélagos, de lúgubres sonatas, de papiros asados).
Como un ídolo chino, o un pequeño dios de porcelana,
me arrojaron sobre las coles del cementerio,
extraviado, solo,
arrodillado como un delirante en el ágora. ¡Oh !, arrástrame
contigo, ave de negro moño,
cuesta abajo hacia los imperios adyacentes, cerca del jadeo de tus tetas,
tocando a degüello, mientras me bordas la camisa de anagrama amarillo,
y en el lecho rueda mi cabeza asediada por las moscas.

domingo, noviembre 10, 2013

PADRE MONO por MAHFUD MASSIS


Hierático, trascendental, antiguo padre terrestre,
yo te saludo con este fragmento de cola que el tiempo ha respetado,
con esta carcajada sideral debajo del agua negra,
ululante y feroz, en la Bahía de los Hombres.
Yo te pido perdón por tus ojos humanos.
(Perdona mis ojos de mono, mi mirada infinita),
y te ofrezco este nenúfar rojo, este hueso raspado,
para que tu vieja cara de monje
asirio,
salte desde las edades, por sobre la caña pálida,
y estreche la serpiente oscura de mi mano.
*
Raquítico, mordaz, derribando del cráneo de los dioses,
haces sonar el arpa sobre la niebla de los terribles días,
y tu frente de mago terrenal es la epopeya de un lirio seco,
arrancando del sepulcro de las horas. Padre
Nuestro que estás sobre los árboles,
sobre los promontorios de la razón y los ventisqueros,
acércate, bebamos este vermut a solas ;
baja de tu árbol, y hablemos largamente
de nuestra hedionda fortuna.

jueves, octubre 31, 2013

GEHENNA por MASSIS MAHFUD



¿Hacia dónde caváis, desventurados mineros?
Ya no queda más luz
y las vacas han parido tres veces sobre vuestras tumbas.


Un lejano galeón viene sonando
y en subsuelo arrastra su cruel ferretería,
calvando siempre, calvando en mi corazón,
como a un sarcófago que se abriera en medio de la tempestad de la noche.


Quizá habéis perdido el lugar, yo vivo solo,
solo con mis ojos abiertos como dos gotas de coñac en la niebla:
marchaos, por piedad, hay otra vecindad más pura,
otras casas más grandes
con sótanos huecos para vuestra angustia.


Yo vivo solo.
No bebo otra agua que el sudor que cae de mi velludo pecho,
de esta húmeda soledad,
más oscura que una entente de sombras.
Pero no os vayáis, acaso vuestro paso
no sea sino el llamado remoto de mis huesos,
la restauración de mi heredad en otra patria,
en otra altura,

donde el corazón duela menos.

domingo, octubre 13, 2013

LA CABEZA ROBADA por MAHFUD MASSIS


Arrastrándome del cerebro al alma, era el ave aterida de las imprecaciones.
Empujaba estos axiomas negros, como cabeza robada ; la conciencia era una yegua amarilla,
un cuajo peludo entre el espanto de las moscas y el hígado
de la eternidad. Venía llorando.
Caí entonces en las duelas de este barril, en un saco profundo, destrocé la nuca
al caballo de las interrogaciones,
y ahora soy un juez de cabellera verde,
un mercader con el rostro cubierto de mariposas,
ofreciendo una tela larga, impregnada en sudor,
una mirada entre los helechos. Me dirijo
a esta nación pálida,
en cuyos acantilados dormí extraviado de rencor,
arrojando un vino helado sobre la ciudad de los perros,
un vino agrio y brutal,
envuelto en un enigma, cayendo siempre, cayendo sobre sí mismo.
¡Y los pelos de la luna tan largos sobre las piedras !

viernes, septiembre 20, 2013

LOS CERROJOS. por MAHFUD MASSIS


  



A veces me pregunto de qué pecho de virgen he mamado
en qué oscuro rincón del bosque negro becerros
concertaron mi venida,
en qué instante la eternidad sorteó mi nombre,
qué ángel sostiene todavía la espada
que hace veintiséis años oscila sobre mi corazón.


Tengo negros los ojos, y a veces soy misterioso como un llavero,
como una llave de alacena que guarda sus espectros
y amados fantasmas,
como una llave que abre todos los postigos y me deja solo.
Yo habría construído mi castillo sobre una gota de agua,
pero hay ángeles que velan entre larvas
y podridas serpientes,
atándome la médula con crudas alimañas,
como a un pez resbaladizo y selvático destruyendo su especie.


Caballero lúgubre,
                             desmuelado,
tantas veces me alcé sobre el naufragio de mis lámparas,
tantas veces he cavado una tumba para enterrar
a Dios bajo las piedras,
tantas veces bebiendo la amarga saliva de los lobos,
tantas veces haciendo un pedernal con mis rodillas
para alumbrar mi alma,
Tantas veces vociferando como un gallo a la eternidad.

¡Tantas veces sorda!

domingo, agosto 25, 2013

RETORNO por MAHFUD MASSIS


Como el salmón que torna a la grava de la muerte,
remonto el río, calvo, seco, desdentado,
roto ya el oro de las ensoñaciones,
desdichado, veloz, cabezabajo.
Atrás : la tierra, su macho de furores,
la tierra como una esponja negra,
y un collar de sombras y pedradas en los ojos.
Tú que bajaste conmigo y eras un castaño claro,
que descendías como la mano blanca sobre la tecla negra,
dime, ¿qué fue ? ¿Qué bestia
me apretó la cintura hasta derramarme,
vagabundo, ensimismado, con un hueso en el aire de la cabeza ?
Adorabas al sol, evocabas otro lenguaje,
pero yo estaba muerto, mutilado, vivía en Asia, en Oceanía,
ostentaba la filosofía redonda de los perros,
pero el mundo era cuadrado, amor mío, ¡era cuadrado !
y tenía un florete de pestaña roja.
Nunca pude explicar. ¡Todo es inexplicable !
Todo tangible, húmedo alrededor, y se escapa como la hembra del camello. Sólo
tú tienes forma. ¡Arrójame tu vestido,
ahora que los sueños buscan una extraviada deidad, un presagio encima de la muerte.
Esta noche remonto el río, como el salmón maldito que descendió al mar y vuelve
díscolo, envuelto en pálidas alucinaciones,
saltando sobre los rápidos, entre duelos y ráfagas verdes,
pero con el embrión muerto, el ojo muerto,
buscando para caer la piedra definitiva.

EXPEDICION AL TIEMPO por MAHFUD MASSIS


Lo despistado, lo roto, me sigue detrás como un caballo muerto.
Lo que cayó en el paño de las indesiciones,
el agua terca, y quedó tirado en el camino.
En este vaso con un perro adentro, y que bebo solitario en esta noche,
frente a resoluciones quemadas, a un ángel como si fuese de hueso,
penetro otra vez en mí, desciendo en un largo viaje,
oliendo el camino, fumándome el tabaco del alma,
o interrogando al enano que vive a espaldas de mi rostro.

Pero hay una piel negra, un tiempo de labio leporino,
algo rasgado y esencial entre esta muerte de ahora y el candado seco de otras floraciones.
Partieron los días, como golondrinas de arena, o la amante de tristes ojos,
y cuanto intenté rescatar está como cuero tendido.
Yo te recuerdo atravesada por la jabalina del tiempo.
¡Qué largo andar ! ¡Qué largo viaje para este día !
Abarcabas el espacio negro, acariciabas el hocico de las horas, y yo, tenaz, ardiente, miserable,
retrotrayendo un azar temible, un velo despedazado en el estupor pretérito,
pero lejano, irremediable, como una nube entre la pierna abierta.

lunes, julio 01, 2013

BUSQUEDA DEL PRINCIPE DEGOLLADO. por MAHFUD MASSIS


Buscad mi corazón
en la hostería de los príncipes muertos.
En mis nervios se nutre un canto de leopardos
y hay un delfín dormido
al pie de las clemátides.
Pero, decidme, ¿dónde está el príncipe comido por las lianas,
su pantalón de lino, su puro
rocío devorado?
Yo sospecho del conde con los ojos
de distinto color, del centurión helado,
y los peces que de noche alimentaba la amortajada del pozo.
Buscad en qué cisterna, en qué podrido acuario,
como una flor de lámpara alejada de la vida
oscila, vaga y mece su cuello degollado!
¿Qué viento de lacería por los álamos brama,
quién llora por el príncipe, decídmelo, quién llora?
En sus cuencas hay espacio y caben
la sombra, el cielo, el lobo y la abubilla.
Su esqueleto se pudre en un niche de plomo, amparadle.
Yo no podría, mis manos están ocupadas en el sueño,
y el dulce Galip está lavando los viejos puñales.
Los que pasáis por este nicho, golpead la puerta.
Soy el príncipe ilota.

domingo, septiembre 30, 2012

POEMA DE LAS MANOS MUERTAS por MAHFUD MASSIS



Toma mi mano, este hueso que estará un día podrido.
Apriétala, ponla sobre tu corazón mientras dura la noche.
Con ella escribo esta estrofa muerta, reviento una mariposa cada mañana.
Con ella te digo adiós, pájaro viejo.
Mira mis manos. Sólo así comprenderás mi tristeza.
Si te rompieran el corazón, si te comieran el cerebro, tendrías estas mismas manos
coronadas de aire invisible, de pámpanos muertos. Con ellas beberías
la sopa enlutada del invierno, rodeado de escarabajos y de hijos.
Perro nuestro que estás en los cielos, ¡defiéndeme estas manos !
Que no se cubran de gusanos sino en la hora
en que los hurones levantan sus patas al tardecer, otras
manos escriban : “fue un extraño salvaje en la tierra”.
Encontrarás mi mano sobre el velador alguna noche,
rodeada de carbón, incapaz de abrazar tu cintura,
agarrando la sombra, el tabaco
del cigarro funeral en el viento.
En mi rostro -despiadado y distantehallarás
sólo una pagoda de hueso, el resto
de una verdad enterrada.

viernes, agosto 03, 2012

BUSQUEDA DEL PRINCIPE DEGOLLADO. por MAHFUD MASSIS



Buscad mi corazón
en la hostería de los príncipes muertos.
En mis nervios se nutre un canto de leopardos
y hay un delfín dormido
                                       al pie de las clemátides.
Pero, decidme, ¿dónde está el príncipe comido por las lianas,
su pantalón de lino, su puro
rocío devorado?
                           Yo sospecho del conde con los ojos
de distinto color, del centurión helado,
y los peces que de noche alimentaba la amortajada del pozo.


Buscad en qué cisterna, en qué podrido acuario,
como una flor de lámpara alejada de la vida
oscila, vaga y mece su cuello degollado!
¿Qué viento de lacería por los álamos brama,
quién llora por el príncipe, decídmelo, quién llora?
En sus cuencas hay espacio y caben
la sombra, el cielo, el lobo y la abubilla.
Su esqueleto se pudre en un niche de plomo, amparadle.
Yo no podría, mis manos están ocupadas en el sueño,
y el dulce Galip está lavando los viejos puñales.
Los que pasáis por este nicho, golpead la puerta.
Soy el príncipe ilota.

lunes, marzo 12, 2012

ELEGIA A ERNESTO HEMINGWAY por MAHFUD MASSIS



Los que arrastramos un pescado, o una vaca negra,
como el Viejo Amargo del Mar de las Antillas,
los que apacentamos una gran culebra por el llano
arrojamos tu ataúd como un sauce de pelos.
¡Qué golondrina, que sueño sobrevolaba tu corazón
cuando mostrabas el pecho en armas,
como el dios-padre de los mitos desaparecidos !
porque, ciertamente, en la niebla coloquial, en el designio raro,
eras la almendra sobre el tizón negro,
cayendo en la eternidad, riente, inmemorial, con la bala llorando en la piedra del ojo.

Puro de alcohol, profundo como el aroma del tabaco,
augur estupefacto sobre la tierra,
montaste a la vida como a un perro,
mordiendo su oreja verde, sonriendo en la tormenta como un búfalo,
y rendido
entre el vino y la mujer, tu barba
de macho perdurable, tu barba de poderoso velamen,
era la barca fenicia y roja en el rescoldo de los días.
Desde mi cojera invernal, yo, americano inerme,
hijo de extraviadas religiones, pusilánime y fatal,
estrecho tu brazo peludo de triunfador.

domingo, enero 08, 2012

CRUZ BALDADA por MAHFUD MASSIS



Vida, has puesto sobre mí tu cruz baldada.
Sobre el madero, soy un triste caballo crucificado.
He pateado el hocico azul de los doce apóstoles,
vida, estoy cansado.
El corazón de la abubilla se pudrió sobre mi corazón
y yo, el mago,
gasté mis manos frotando la lámpara.


Y aquí estoy, arrastrando mi cadáver por la greda,
agujereado como una estatua de cobalto,
husmeando las sienes de un cocodrilo,
atado a mis intestinos como a un hongo de fuego.


Todo está perdido. Mi viejo colchón, mi almohada,
hechos con pegajosas cabelleras de muertos.
¡Todo está perdido! Mi gloria trepa sobre fúnebres íconos
de estiércol, de cenotafios cubiertos de nieve y sangre maldita.
Mi voz se marchará absorbida por las ventosas
de algún puño divino,
y mi olor incitará a los jabalíes a levantar la tierra;
y meterán su hocico en el hueco de mis ojos,
por donde solía mirar el cielo.


Pienso: sólo el gusano verá al diluvio, él es eterno.
¿Cuando devorará a Dios?

domingo, diciembre 18, 2011

RONCAN LOS ESPECTROS por MAHFUD MASSIS



Es preciso armarse contra la divinidad.
;Ay, es preciso!
Los difuntos, con sus vejigas coloradas,
se levantan en la medianoche y roncan.
serán vencidos por los piojos, y dirán al dragón: tú eres el panteonero.
En cada cifra del reloj habrá un ojo de muerto.
Las mujeres parirán pequeños reptiles,
y un conjunto de ánimas silvestres dirá:
bienvenidos
el Creador acaba de morir.

Es preciso armarse contra la divinidad. ¡Es preciso!
Los ruidos subalternos, los vasos de sangre lentamente bebidos,
los fantasmas golpeando mi vientre
como un tambor helado;
los infantes enterrados
en los muros, la respiración parada como un guardia
encima de mi pecho,
todo pone en mi su licor de efervescencia súbita.
De noche yo fraguo una espada,
y un sudor mineral me ciñe el esqueleto,
inyecta su alcanfor en mi alma,
y un hueso señalador recusa la tristeza,
y una filial bandada de lombrices
inicia su vuelo hacia la altura.

domingo, octubre 23, 2011

ADIOS A LOS LOBOS por MAHFUD MASSIS



Yo partiré esa noche sin ropa y sin tristeza.
Y seré un bulto negro,
un niño a quien la boa le quebrará los huesos.
¡Mi aplomo marinero, mi amor
conseguido en mis noches de atleta desgarrado!
¡Mi aplomo marinero, mi dolor!

Y mi cuello de atlas, de toro célico y joven,
no podrá sostener mi cabeza vacía,
y volteará terrible, como anguila morada
o algún gigante albatros.
¡Llevadme a la montaña, llevadme a la montaña!
¡Ay, seré un hombre muerto, un animal llagado!
Dejadme en la montaña.
en sus a n m letales y en boreal terciopelo
me llevaron a todos los flancos de la tierra.
Mi harina podrida encenderá los últimos planetas absortos.

Ya no serán los lobos, ya no serán los lobos
los que cierren la vía,
ya no serán los lobos
Un clima turbio hiende como un aire rasgado.
La muerte habrá parido un féretro para mi alma.

miércoles, agosto 10, 2011

LA JOVEN BESTIA por MAHFUD MASSIS




Yo era el tiburón asediado por las vírgenes,
y grandes carneros enlutados alimentaban mi alma
con larvas, que criaban al pie
de los patíbulos.
Negros jinetes y un dios comido de lombrices,
quemaban en mi puerta un corazón de zorro.


Yo estaba triste, como si recién hubiese resucitado.
Un cuerno de pus separa tu corazón del mío, oh hermosa,
y tu recuerdo es difícil, como el parto de las tarántulas.
Para recordarte, sobre mi pulmón guardo la mandíbula
de un muerto, y a tu memoria,
hija del desierto,
bebo este vaso de gangrena.


Todos estamos perdidos y respiramos por la uretra a sollozos,
hasta los ángeles ocultan ojos de saurio
y lagartos en la vagina,
y desde el fondo del semen mugen hombres y monstruos encadenados.
Todos estamos podridos. ¡Yo estoy molido hasta los goznes!
y vomito estiércol, y pelo de momia y cuero
de caballo abandonado.
Estoy perdido.
Cuatro búfalos me echan su menstruación celeste;
solo el gusano respira en mi sarcófago,
me sorbe los tuétanos,
y sobre el pasto que crece en mi pecho izquierdo
orinan las yeguas.
Ya lo sabemos, se acabaron los dioses:
el cielo está hueco.

lunes, junio 06, 2011

AHORA QUE TE LLAMO AGATA. por MAHFUD MASSIS






Abre. Este es el hueco donde el amor se pudre.
Estoy mucho más triste, ahora que te llamo Agata.
He pensado esta noche cómo surgirá a tus pies el esparto
y pueden algún día las máquinas textiles
hacerte lino suave.
Cada mujer que pase podrá tal vez llevarte
y yo sin saludarte y yo sin conocerte.


He pensado también en las negras bestias del cementerio.
Dicen que hay culebras que viven con leche de muertas,
abren secretos postigos, y duermen hondamente
como caballeros grises.
Duermen sobre los vientres de niñas sin corola,
gimen apasionadamente.


Yo guardaré las llaves para entrar de noche,
pero al mirar tus huesos, como un esbozo de un escultor cansado,
o en trance de simiente más bien hacia la vida,
pensaré que te he llamado corza de lino azul, perfumadora.
Mas ¡ay! los pájaros del cielo harán ronda de espacios
para no sentirte.


Estoy mucho más triste, ahora que te llamo Agata.

sábado, junio 04, 2011

POSESION DEL FANTASMA por MAHFUD MASSIS



Una mano se abre lentamente en el muro,
y viene tan suave
como pisando sobre higos nocturnos o prepucios
de ángeles.
Aquí está: yo surto un sueño negro
como un pacto de gallinas infernales.
Es el fantasma que vuelve cada noche a mirarse en mis ojos,
y cada noche olvida
que el cristal no devuelve la cara de los muertos.


Su rostro es fino, de té simple y triste;
su voz muere en el ámbar
cogido en las sombrías mareas de Letonia.
Me dicen que en los cementerios hay muy poca tristeza,
se roban las falanges y las flores.
Y a las pobres
niñas que se mueren de amor
les hacen cosquillas en el pubis.
Y se asoma hasta el fondo de mis ojos
y arranca la raíz de mi último pensamiento.
Yo le miro en el fondo de los ojos,
y el fantasma no tiene pensamiento.


-Hermano, vete en blando camino a tu morada
y vigila al pie de los nogales
que emergen de los ojos caídos en las tumbas.
Espera la llegada de sus nueces azules,
y aceitaremos juntos al ángel de los muertos.
Tu vestido de blanco,
Yo vestido de negro.
Tu subiendo la cuesta de escarcha,
yo montado en las bestias del duelo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...