martes, agosto 16, 2016

(NO HACER NADA...) por LILIANE GIRAUDON



No hacer nada
es inútil
más entre hacer y no hacer
más vale
lo inútil del hacer

"Todos sabemos
lo que es la poesía"
son las ocho
él se ha ido
qué es una sombra
reducida a lo esencial
una sombra
o bien una negación
y lo que viene después
en la medida
que esta diferencia
tiende a anularse
al final
en el desgastarse
una trenza regular
cuando penetramos
en las profundidades
del tejido nervioso
tersa rima

nivel estable
de los efectos
de propagación
y los círculos
se acumulan
en el interior
los recuerdos
más recientes
retienen
los recuerdos
más antiguos

esto
en el interior
cada vez más
lentamente
cada vez más
fuerte
cada ves más
todos sabemos
lo que es
la poesía

MILITANTE EJEMPLAR por ELIZABETH NEIRA


“La burguesía es la clase
antipoética por excelencia’’
Hegel
Nosotras
bellas sirenas aullando en la noche fresca
de nuestra juventud de oro
tetas como la leche y mirada al borde del desmayo
Amantes perfectas de kermesse de colegio de monjas
Sólo besos
vigilados por las palmeras y la mirada de los papis
Los manoseos vendrán después
Pero entonces
parecíamos confites recién hechos por la abuela
humeando olores dulces en bandeja de plata
el baile era nuestro
y una horda de príncipes babosos
mosqueaban alrededor

El noviazgo largo como la mejor de las latas
luego campanitas nupciales en nuestra ventana
tañidas por los papis
nosotras
ahora depiladas encremadas con menjunjes carísimos
y el sexo encintado igual que el bizcocho de novios
y tantos regalos
al fin el refrigerador de cien puertas
la vida en rosa catálogo
y nosotras
ahora rubias
prolijamente corregidas

militantes ejemplares del proyecto mayor

Pero
¿En qué momento nos convertimos en estos
animales
                                                              estragados?
que caminan a empellones por las calles
premunidas de bolsas como cañones por los flancos
feroces, económicas, gastronómicas
cosméticas, maternas, carcelarias

¿Cómo llegamos a convertirnos en esta especie de
reptiles horribles, que castran a sus machos y
devoran a sus crías?

Desde algunos años
el olor a fracaso se perpetúa en las paredes color
pastel de
                                                                        la casa
en cada hebra de las cortinas
en el tapiz de las sillas
como un guiso mal hecho
El fracaso
partiendo las biografías
para su mejor embalaje
lo mismo que las sandías
condenadas por su exuberancia
a vivir cuadradas en las bodegas
de los barcos japoneses

Como una carpa de circo
nos derrumbamos con muy poca dignidad y con
mucho
                                                                    estruendo
Entonces vamos al carnicero y le pagamos una
tonelada
                                            de dinero para que nos faene

Un corte por aquí, otro para allá
Y luego hablamos de eso o de cualquier otra cosa
porque desde hace tiempo
no hacemos más que sonar
Nuestras lenguas sufren
constantes espasmos y convulsiones
no se pueden estar quietas

Sonamos fuerte
como antes nuestros catres
Vibramos el día entero
juntando vocales y consonantes
Agotado el espectro de sonidos humanos croamos,
balamos, ladramos, piamos, gruñimos y compramos
Por sobre todo compramos
Compramos como condenadas a muerte
También comemos y algunas todavía vomitan
después
Pero sobre todo
vigilamos, controlamos, nos entrometemos, nos
filtramos,
asfixiamos finamente
con manos impecables de manicure.

LA MAQUINA DE LIMPIAR LA NIEVE por ROCIO SILVA-SANTISTEBAN


Ahí suena, con su carraspeo ronco, el motor
En medio de la noche blanca

Opaca con su chirrido los otros ruidos:
Esa incesante música que destilan los caños

El hombre, inmigrante a su pesar, aprieta
El mecanismo y va limpiando el camino

El sendero blanquecino que antes se hundió
Bajo la nieve

El ruido que podría ser insoportable en su monotonía
Es el preludio de un camino limpio

Desde las ventanas amarillentas de los departamentos
Las caras ateridas labran una pequeña sonrisa

Miramos el paso del carro
Los mecanismos misteriosos que permiten la limpieza

Desde nuestras oscuridades también advertimos que se va acumulando
Un hielo frío que al principio parece raspadilla

Imperceptible polvo gélido
Apegado a nuestros cuerpos como goma arábiga

Con los días y el mal tiempo el polvo muda en escarcha
Dura y repulsiva como el hielo derretido en el asfalto

En medio de la oscuridad blanquecina la nieve envuelve
Con su mugre una chalina

Tiene que venir el sol, húmedo y tímido,
A veces demora en sacar la cabeza

Es mejor seguir el compás de la máquina
Su música amarilla, su tintineo monótono, su canturreo
sordo

Limpiar el camino a la primera nevada
Sacar la lágrima de encima

Evitar la dureza de piedra del témpano
Torcer con suavidad para otro lado la cabeza

Luchar desde un principio y quebrar
Con dulzura lentamente los párpados

Pero nada que equivalga a una humillación.

NO SOY DE ESOS QUE ABANDONARON LA TIERRA por ANA AJMATOVA


No soy de esos que abandonaron la tierra
a merced de los enemigos.
Sus halagos me dejan fría,
mis canciones no son para que las alaben ellos.

Pero me dan lástima los exilIados.
Como el de un desertor, como el de un muerto
a medias,
oscuro es tu camino, vagabundo;
la amargura infecta tu pan extranjero.

Pero aquí, en la penumbra de la conflagración,
cuando apenas queda un amigo por conocer,
nosotros los sobrevivientes no desistimos
ante nada, ante un solo golpe.

De seguro el cómputo se hará
después de que pase esta nube,
somos gente sin lágrimas,
más rectos que ustedes... más orgullosos.
                                             


                                                          (1922)

EL HEROE DE LAS MIL CARAS por JOSEPH CAMPBELL

     
 

El héroe de las mil caras (en original en inglés The Hero with a Thousand Faces) es un libro publicado en 1949 por el mitógrafo estadounidense Joseph Campbell que trata el tema del viaje del héroe o monomito, un patrón narrativo que se ha encontrado en las historias y leyendas populares. Según Campbell, el héroe suele pasar a través de ciclos o aventuras similares en todas las culturas; resumido en la tríada: Separación - Iniciación - Retorno. Se considera una referencia obligada para los realizadores al filmar una película épica.
      Joseph Campbell a lo largo de la obra señaló las coincidencias entre diversos mitos, pasajes religiosos, leyendas, tradiciones y sueños personales de diversas culturas y épocas alrededor del mundo. Proponiendo el término monomito como estructura mitológica universal, aplicó los principios del Psicoanálisis como método de aproximación, principalmente el estudio de los símbolos y los arquetipos propuestos por Carl Gustav Jung, para presentar las mitologías como una manifestación de la mente humana encaminadas a representar y resolver algunos dilemas de la especie.
Campbell describió el viaje del héroe como un ciclo donde primero se abandona, se es atraído, arrastrado o se avanza voluntariamente lejos del hogar internándose en un mundo lleno de amenazas y pruebas; para esto debe cruzar el primer umbral, donde puede encontrar una sombra, guardián, dragón o hermano que se le opone y debe derrotar o conciliar. Luego puede entrar vivo o descender a la muerte en un reino de oscuridad, o mundo de fuerzas poco familiares, pero íntimas, algunas de las cuales le amenazan. El héroe tiene que resolver pruebas o acertijos, en ocasiones con la ayuda o guía de un mentor. En la cúspide de su aventura se le presenta una prueba suprema y recibe su recompensa, está puede ser un matrimonio sagrado (que representa la resolución del complejo de Edipo), el reconocimiento del padre-creador, la propia divinización o también, si las fuerzas permanecen hostiles, el robo del elixir (o su desposada). Hacia el final emprenderá el regreso, ya sea como emisario o como fugitivo. Al llegar al umbral del retorno, dejará atrás a sus rivales, emergiendo del reino de la congoja o resucitando y trayendo el don que restaurará al mundo.
Los doce estadios del viaje del héroe:
1.-Mundo ordinario: el mundo normal del héroe antes de que la historia comience.
2.-La llamada de la aventura: al héroe se le presenta un problema, desafío o aventura.
3.-Reticencia del héroe o rechazo de la llamada: el héroe rechaza el desafío o aventura, principalmente por miedo al cambio.
4.-Encuentro con el mentor o ayuda sobrenatural: el héroe encuentra un mentor que lo hace aceptar la llamada y lo informa y entrena para su aventura o desafío.
5.-Cruce del primer umbral: el héroe abandona el mundo ordinario para entrar en el mundo especial o mágico.
6.-Pruebas, aliados y enemigos: el héroe se enfrenta a pruebas, encuentra aliados y confronta enemigos, de forma que aprende las reglas del mundo especial.
7.-Acercamiento: el héroe tiene éxitos durante las pruebas.
8.-Prueba difícil o traumática: la crisis más grande de la aventura, de vida o muerte.
9.-Recompensa: el héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora gana una recompensa.
10.-El camino de vuelta: el héroe debe volver al mundo ordinario.
11.-Resurrección del héroe: otra prueba donde el héroe se enfrenta a la muerte y debe usar todo lo aprendido.
12.-Regreso con el elixir: el héroe regresa a casa con el elixir y lo usa para ayudar a todos en el mundo ordinario.











FUENTE:WIKIPEDIA

LAMENTO por ALEJANDRA PIZARNIK


la imagen del amor
abisma términos impíos
no llorarás por la eternidad
sino por un niño que llora
entre negras rocas
el coro de ahogados
tempestuosa certeza de melancolía
yo sólo miro como se hunde esta barca
yo sólo miro a nuestro rey invariable
un niño cesa de respirar
a nuestro ardoroso inmutable
un barca se hunde
yo miro el cielo
yo escucho el silencio callado

CARTA LIRICA A OTRA MUJER por ALFONSINA STORNI


Vuestro  nombre no sé, ni vuestro rostro
Conozco yo, y os imagino blanca,
Débil como los brotes iniciales,
Pequeña, dulce... Ya ni sé... Divina.
En vuestros ojos placidez de lago
Que se abandona al sol y dulcemente
Le absorbe su oro mientras todo calla.
Y vuestras manos, finas, como aqueste
Dolor, el mío, que se alarga, alarga,
Y luego se me muere y se concluye
Así, como lo veis; en algún verso.
Ah, ¿sois así? Decidme si en la boca
Tenéis un rumoroso colmenero.
Si las orejas vuestras son a modo
De pétalos de rosas ahuecados...
Decidme si lloráis, humildemente.
Mirando las estrellas tan lejanas.
Y si en las manos tibias se os aduermen
Palomas blancas y canarios de oro.
Porque todo eso y más, vos sois, sin duda:
Vos, que tenéis el hombre que adoraba
Entre las manos dulces, vos la bella
Que habéis matado, sin saberlo acaso,
Toda esperanza en mí... Vos, su criatura.
Porque él es todo vuestro: cuerpo y alma
Estáis gustando del amor secreto
Que guardé silencioso... Dios lo sabe
Por qué, que yo no alcanzo a penetrarlo.
Os lo confieso que una vez estuvo
Tan cerca de mi brazo, que a extenderlo
Acaso mía aquélla dicha vuestra
Me fuera ahora... ¡sí! acaso mía...
Mas ved, estaba el alma tan gastada
Que el brazo mío no alcanzó a extenderse:
La sed divina, contenida entonces,
Me pulió el alma... ¡Y él ha sido vuestro!
¿Comprendéis bien? Ahora, en vuestros brazos
El se adormece y le decís palabras
Pequeñas y menudas que semejan
Pétalos volanderos y muy blancos.
Acaso un niño rubio vendrá luego
A copiar en los ojos inocentes
Los ojos vuestros y los de él
Unidos en un espejo azul y cristalino...
¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
¡Arrancaban tan firmes los cabellos
A grandes ondas, que a tenerla cerca
No hiciera yo otra cosa que ceñirla!
Luego dejad que en vuestras manos vaguen
Los labios suyos; él me dijo un día
Que nada era tan dulce al alma suya
Como besar las femeninas manos...
Y acaso, alguna vez, yo, la que anduve
Vagando por afuera de la vida,
-Como aquellos filósofos mendigos
Que van a las ventanas señoriales
A mirar sin envidia toda fiesta-
Me allegue humildemente a vuestro lado
Y con palabras quedas, susurrantes,
Os pida vuestras manos un momento,
Para besarlas, yo, como él las besa...
Y al recubrirlas, lenta, lentamente,
Vaya pensando: aquí se aposentaron
¿Cuánto tiempo?, sus labios, ¿cuánto tiempo
En las divinas manos que son suyas?
¡Oh, qué amargo deleite, este deleite
De buscar huellas suyas y seguirlas
Sobre las manos vuestras tan sedosas,
Tan finas, con sus venas tan azules!
Oh, que nada podría, ni ser suya,
Ni dominarle el alma, ni tenerlo
Rendido aquí a mis pies, recompensarme
Este horrible deleite de hacer mío
Un inefable, apasionado rastro.
Y allí en vos misma, sí, pues sois barrera,
Barrera ardiente, viva, que al tocarla
Ya me remueve este cansancio amargo,
Este silencio de alma en que me escudo,
Este dolor mortal en que me abismo,
Esta inmovilidad del sentimiento
¡Que sólo salta, bruscamente, cuando
Nada es posible!

UN DIA por ALFONSINA STORNI


Andas por esos mundos como yo; no me digas
Que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
No nos conoceremos, disfrazados y torpes,
Por los anchos caminos echaremos a andar.

No nos conoceremos, distantes uno de otro
Sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.

Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
Quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... Cuando ocurra, si ocurre,
¿Sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?

EN ALABANZA A MI ÚTERO por ANNE SEXTON


En mi interior todos son un pájaro.
Estoy batiendo todas mis alas.
Querían cortarte
pero no lo harán.
Decían que estabas desmesuradamente hueco
pero no lo estás.
Decían que te encontrabas mortalmente enfermo
y se equivocaron.
Como colegiala cantas.
No estás roto.

Dulce peso,
en la alabanza de la mujer que soy
y del alma de la mujer que soy
y de la creatura central y de su goce
te canto. Me atrevo a vivir.
Hola, espíritu. Hola, copa.
Detente, cúbrete. Cubierta que contiene.
Hola, tierra de los campos.
Bienvenidas sean, raíces.

Cada célula vive.
Hay suficientes para colmar a la nación entera.
Basta con que el populacho se apropie de estos bienes.
Cualquier persona, cualquier congregación diría de él:
“Sería bueno que plantáramos otra vez este año
y pensáramos de antemano en la cosecha.
Un percance se había pronosticado y se ha conjurado.”
Muchas mujeres juntas cantan a esto:
una está en la fábrica de zapatos maldiciendo la máquina,
una está en el acuario cuidando una foca,
una está, indolente, tras el volante de un Ford,
una está recibiendo el dinero en la caseta de cobro,
una está amarrando el ombligo a un becerro en Arizona,
una está a horcajadas sobre un cello en Rusia,
una está cambiando las ollas sobre la estufa en Egipto,
una está pintando color de luna las paredes de su recámara,
una está muriendo pero recuerda un desayuno,
una se tiende sobre su estera en Tailandia.
una le limpia el culo a su hijo,
una mira por la ventana del tren
en el centro de Wyoming y una está
en cualquier parte y algunas están en todas partes y todas
parecen estar cantando, aunque algunas no puedan
dar la nota.

Dulce peso,
en la alabanza de la mujer que soy
déjenme usar una mascada larguísima,
déjenme redoblar por las muchachas de diecinueve años,
déjenme llevar los cuencos de la ofrenda
(de ser ese mi papel).
Déjenme estudiar los tejidos cardiovasculares,
déjenme examinar la distancia angular que media entre
meteoros,
déjenme chupar los tallos de las flores
(de ser ese mi papel).
Déjenme hacer ciertas figuras tribales
(de ser ese mi papel).
Pues esto es lo que el cuerpo necesita
déjenme cantar
por la cena,
por los besos,
por el adecuado
sí.

LOS ELFOS por DENISE LEVERTOV


Los elfos no son más pequeños
que los hombres, y caminan
como ellos, sobre este mundo,
pero con más gracia que la mayoría,
y no son inmortales.

Su belleza los aparta
de los demás hombres y mujeres
a menos que una lleve en sí ese fuego frío
llamado poeta: con eso

puede verlos y por su luz
la reconocen y no le temen
y las lenguas de plata del amor
parpadean entre ellos.

HISTORIA por DIANE WAKOVSKI


Un hombre me preguntó
la historia de mi vida.
Dije
que yo no tenía
historia.
Que todas mis historias eran vidas,
como hongos,
aparentemente sin raíces,
aunque las esporas, microscópicas, que bailan en la
tierra
como mi mano roza tu cara mientras
duermes,
ya no son misteriosas;
y recordé que todas mis historias son una sola,
dejando a una mujer con un puñado de plata
que se vuelve luz de luna
desvanece como el aire,
desaparece con el sol,
permaneciendo ella con sus manos abiertas
y la poesía que es música,
una canción que nos ronda a todos
es lo que le queda,
su realidad misteriosamente,
quizá microscópicamente, ida
para aparecer en otro terreno pantanoso.
Yo busco al mago que entienda
lo que es invisible
al ojo desnudo,
que lea la poesía como un texto
para una nueva especie de jardín,
que convierta la luz de luna
en un puñado de plata,
en algo sólido y real,
no en ilusión,
no en viejas historias,
no en la vieja versión de la vida,
no en hongos venenosos.
Hongos,
comibles,
hermosos,
que dejan caer las esporas
y dan vida
justamente
como nosotros.
La historia de mi vida
es
que continúa.

lunes, agosto 15, 2016

LA NOVENA SINFONIA DE BEETHOVEN ENTENDIDA POR FIN COMO UN MENSAJE SEXUAL por ADRIENNE RICH


Un hombre aterrorizado de impotencia 
o infertilidad, sin saber la diferencia, 
un hombre tratando de decir algo 
aullando desde la música 
climatérica de su enteramente 
aislada alma 
gritando al Gozo desde el túnel de su yo 
una música sin la sombra 
de otra persona dentro, música 
que trata de decir algo que el hombre 
no quiere que salga, quisiera guardar si pudiera 
amordazada y amarrada y azotada con cuerdas de 
Gozo 
donde todo es silencio y 
el golpear de un puño sangriento 
sobre una mesa astillada. 

TRADUCCIONES por ADRIENNE RICH


De una mujer
de mi edad o quizá más joven
me muestras poemas
traducidos de tu lengua
Hay ciertas palabras: enemiga, horno, dolor
suficientes para convencerme
que es una mujer de mi tiempo

Obsesionada
por el Amor, nuestro tema:
lo hemos tejido como yedra a nuestros muros
cocido en el horno como pan
cargado como plomo en los tobillos
visto con binoculares
como si fuera helicóptero
trayendo alimento a nuestra hambre
o el satélite
de un poder hostil

Comienzo a ver a esa mujer
haciendo cosas: cocinando el arroz
planchando la falda
pasando a máquina un manuscrito hasta el alba
intentando llamar
desde una cabina
En el cuarto de un hombre
el teléfono suena sin respuesta
y le oye decir
“No te preocupes”, “Se cansará”.

Le oye contar su historia a su hermana
que se vuelve enemiga
y que en su propio tiempo velará
su propio camino hacia el dolor
ignorante que ese camino atroz
es compartido, innecesario
y político.

BONDAD por SYLVIA PLATH


La bondad se desliza por mi casa.
Doña Bondad, ¡tan amable!
Las joyas rojas y amarillas de sus anillos humean
En las ventanas, los espejos
Se llenan de sonrisas.

¿Qué hay tan real como el grito de un niño?
El grito del conejo puede ser más salvaje
Pero no tiene alma.
El azúcar lo cura todo, según dice la Bondad.
El azúcar es un fluido necesario.

Sus cristales un pequeño emplasto.
¡Oh bondad, bondad
Dulcemente recogiendo pedacitos!
Mis sedas japonesas, mariposas desesperadas
Pueden a cualquier momento ser clavadas,
anestesiadas.

Y aquí vienes tú, con una taza de té
En guirnaldas de vapor.
Pero la poesía es un jet de sangre,
No hay manera de pararla.
Me acercas dos niños, dos rosas.

LA MAS CLARA ALEGRIA por MARGE PIERCY


La más clara alegría
es el cese de un gran sufrimiento.
Cuando la campana de hierro se quita de la cabeza,
cuando el clamoroso choque se apacigua en los
nervios,
cuando el cuerpo se desliza libre
como la carnada del anzuelo
y el pútrido aire de la ciudad
empieza a bullir en los pulmones.
La luz resbala en miel sobre los ojos.
El austero techo se vuelve merengue.
El cuerpo se desenreda, se despliega
prodigiosamente vacío como un lirio.
Respirar es bailar.
Muda y enteramente
como la albahaca en la ventana
levanto la nariz al sol.

NUESTROS CUERPOS por DENISE LEVERTOV


Nuestros cuerpos, todavía jóvenes
bajo la grabada ansiedad de nuestros
rostros, e inocentemente

más expresivos que rostros:
pezones, ombligo y vello púbico
hacen de todos modos una
especie de rostro: o considerando
las sombras redondeadas
en pecho, nalga, cojones

lo regordete de mi vientre, el
hueco de tu
ingle, como una constelación,
cómo se inclina desde la tierra
hasta el amanecer en un gesto de
juego y

sabia compasión
nada como esto
viene a darse

en ojos o pensativas
bocas.
        Amo

la línea o surco
que desciende
por mi cuerpo del esternón
a la cintura. Habla de
anhelo, de
distancia.

       Tu larga espalda,
color de arena y
configuración de huesos,
dice
lo que a la puesta del sol dice el cielo
casi blanco
sobre un profundo bosque al
que vuelve una manada de cornejas.

LOS MANDAMIENTOS por ERICA JONG


No querrás de veras ser poet(is)a. 
Primero, si eres mujer, tienes que ser 
tres veces mejor que cualquiera de los 
hombres. Segundo, tienes que acostarte 
con todo el mundo. Y tercero, 
tienes que haberte muerto.
Poeta masculino, en conversación.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe dormir cerca de la luna a cara abierta;
debe caminar a través de sí misma estudiando el
paisaje;
no debe escribir sus poemas con sangre menstrual.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe correr hacia atrás en torno al volcán;
debe palpar el movimiento a lo largo de sus
grietas;
no debe conseguir un doctorado en sismografía.

Si una mujer quiere ser poeta,
no debe acostarse con manuscritos incircuncisos;
no debe escribir odas a sus abortos;
no debe hacer caldos de vieja carne de unicornio.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe leer libros de cocina francesa y legumbres
chinas;
debe chupar poetas franceses para refrescar su
aliento;
no debe masturbarse en talleres de poesía.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe pelar los vellos de sus pupilas;
debe escuchar la respiración de hombres
durmientes;
debe escuchar los espacios entre esa respiración.

Si una mujer quiere ser poeta,
no debe escribir sus poemas con pene artificial;
debe rezar para que sus hijos sean mujeres;
debe perdonar a su padre su esperma más

valiente.

CURRICULUM VITAE por MARJORIE AGOSIN


Será lo real

familiaridades del maestro? 

más vale, atreverse, inventarlos. 

Ojos:

colgantes entre dos botellas azules.

estatura rectangular,

cuarenta y dos kilos

de pan y boldos

cabellos de princesa rusa

y  Brigitte Bardot

casada 21 días

Hijos:
pétalos de rosa concebidos en la roca sobre las islas.

Contribuciones:

BA

MA

MRS

PHD

P.
Profesión

Durante los inviernos maestra del luto en los otoños

institutriz de señores medievales Verano:

recopiladora de cuadernos caracoles reseñas-

viajera en bicicletas robadas débil-soñadora-hechicera.



Publicaciones:

semiología del orégano: Una revolución 

etimología estructural de la prostitución las 

huellas en la obra literaria
Objetivos:

Masturbar la disecación de las palabras

comerlas

llorar un poco

ser maestra al aire libre

y descalza con los ombligos al viento.


Verdaderos objetivos: ser la B. Bardot

dormir solitaria entre los calcetines del amante abolir 

puertas la intertextualidad los papeles de calcar.

Experiencias:

una noche sociedad de escritores 

un vaso de vino tu pañuelo.

Referencias:

tres tarjetas postales

dirigirse a:

país abandonado

Asunción Analfabeta

Juanito Vishusken pescador y poeta


Delfina Nahuenhual: modelo

jueves, agosto 04, 2016

T.H. CAMINANDO POR LAS CALLES DE CHIGUAYANTE por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Aferrándose al cuello de una botella de vino
porque es la única forma atávica
de poseer una botella de tinto 
bajo los cielos del sur
y los cielos del norte y los cielos del mundo
Goya sigue sus pasos mientras sus versos
se arrojan al vacío
al aire frío y blasfemo, Edipo escribiendo
la semblanza del poeta a tranco lento
verso a verso recorriendo su naturaleza de lobo
de sus memorias diáfanas de Cipango y sus hoteles
y sus renuncias y sus tristezas
Así hay que aferrarse a la botella
desde la garganta, desde el vodka ardiente
y el dulce ron
recorriendo el gaznate y arrastrando 
las palabras rotundas
Calles por testigos aún su cielo te reclama
como reclaman las lluvias
que diluyeron insolentes  tus pasos 
de arte mayor y de épocas pretéritas
los ojos del vidente, los ojos tremendos
del vidente sin oráculo y con poemas
la botella conoce las calles
y el vino es capaz de dibujar la saga precisa
los siete contra Tebas, los siete escribiendo
una Iliada brillante
una carta de navegación nítida a Ítaca
y la poesía nos hace imperecederos
Así se toma una botella!!!
como hombre bien nacido
luego las consideraciones del caso
luego las invocaciones  a los fantasmas
y las manchas de humedad donde
los náufragos saben que recalan  los espectros
luego la bebida espirituosa
y los riesgos inevitables
de la embriaguez sacra
No me digas donde está el comandante Kurtz
o Malcom Lowry , 
si sabes que Heisenberg y su teoría
nos engatusa con observaciones vanas
Así, así la botella
y hay que aferrarse a ella 
antes que el pavimento de Chiguayante
las arrebate y se las beba
Sin embargo y sin embargo
los versos se orillan
en las playas adversas del delirio
y así se consagra el ser a costa del aroma
del mosto, el insultante vodka 
cristal y destino
Así hay que aferrarse a la botella
Así, como sólo los poetas saben poseerla.

INVOCACION A AGATA III por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Enmudecido y al borde de un precipicio
ebrio en memoria y paradoja 
del pecho el halo oscuro de la duda 
y sin embargo,
te invoco en el centro de la noche

Un mapa de estrellas se funde 
a la palma de mi mano
y una voluta con tu rostro
recorre intensa por el horizonte
te invoco como un niño

Nadie, sino tú puedes responder
con ese idioma que palpita 
en la boveda secreta del verbo

Palpo el pan oscuro del día
el agua amarga del recuerdo
apagando el frenesí  del destino
el brillo acompasado del arrebato

sordos al himno tendido
que pretende unirnos

Tu útero tremendo de lluvias
y de pletórica de vida 
escribe lo que debe escribir
y la leche salpica de manchas
un firmamento amenazante
y te invoco

No se leer los signos y los signos 
perturban y aguardo lo suficiente 
y desespero azul de frío y puertas
tú, fuente más clara de las fuentes
y te invoco

¿Dónde sino en el fuego?
¿Cuándo sino en lo eterno?
¿ Tal vez en la vereda de las épocas 
queda la respuesta precisa?

Hay en la espera una conjugación
torpe y blasfema 
si preguntas al verso que por
primera vez vio tu rostro

y te invoco en el terreno de la aguja
el hilo tenso 
y las pérdidas y te invoco en el temblor 
de la fiebre y los punteros 
del reloj huérfano y te invoco
hasta el vértigo zurdo de las nubes
y te invoco encadenado a la hoja
en blanco cruel como ninguna
agónico te invoco
y te cubres con la piel de la Luna

¿Donde sino en el aire de tu signo?
¿Cuando sino en tu futuro?
Quizás  en el camino  abrupto
de la palabra  y el destino

a ciegas
te invoco
te invoco

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