sábado, febrero 27, 2016

AGATA DE AIRE por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Iremos de la mano a alzar la vida en todos los acantilados. Descenderemos el precipicio donde anidaron nuestros miedos, nos besaremos devorándonos una vez que se abrace nuestra mirada. Un arco  que cruzará toda la tierra y serán latidos los que  harán girar alrededor del sol. Huí  años tratando de que el olvido entintara  hojas en los libros de mi alcoba, que fuera devorando la memoria que se escurría en el muro de mi existencia. Huí años tratando de ajar tu imagen imperecedera. Restituyendo el tiempo antes de Noviembre. Antes del sueño. Y lanzar una flecha que dance su fuego hasta el confín del tiempo. Recorrí  galerías entre estatuas de sal y el canto de  noches sin luna. La imposibilidad se viste de mil trajes, mientras cerré los ojos e hice correr un tiempo ajeno. Pero no debemos caer separados. Los ciclos no perdonan palabras la resistencia nos respira llenando sus pulmones con un verso nuevo. Siempre supimos. Volvimos a romper las oraciones que acarrean los vientos y a exhalar la oscura hora del día. Nos veremos directo a los ojos y sostendremos las manos agotadas. El aire las separará. Renaceremos en el vuelo de mil aves, en la ola que conquistará metros a la costa, renaceremos, en el canto de mil colibrís que acaban de despertar en este verso.

lunes, febrero 22, 2016

Nick Cave & The Bad Seeds - Fifteen Feet Of Pure White Snow

Tango de roxanne

The Police- "Synchronicity I" LIVE



Con un suspiro, con un flujo
Tu conoceras
Sincronicidad
Dormir en trance, un baile de sueños
Un romance compartido
Sincronicidad
Un principio de conexión
Vinculado a lo invisible
Casi imperceptible
Algo inexplicable
La ciencia no susceptible
La lógica inflexible
Causalmente conectable
Sin embargo, nada es invencible
Si compartimos esta pesadilla
Entonces se puede soñar
Spiritus mundi
Si actúas como piensas
El eslabón perdido

Nosotros te conocemos, ellos me conocen
Extrasensorial
Sincronicidad
Una estrella que cayó, una llamada telefónica
Todo se une
Sincronicidad

Es tan profundo, es tan ancho
Que estas dentro
Sincronicidad
Efecto sin causa
Leyes subatómicas, pausa cientifica

Sincronicidad .....



With one breath, with one flow
You will know
Synchronicity
A sleep trance, a dream dance,
A shared romance
Synchronicity

A connecting principle
Linked to the invisible
Almost imperceptible
Something inexpressible
Science insusceptible
Logic so inflexible
Causally connectible
Yet nothing is invincible

If we share this nightmare
Then we can dream
Spiritus mundi
If you act as you think
The missing link
Synchronicity

We know you, they know me
Extrasensory
Synchronicity
A star fall, a phone call
It joins all
Synchronicity

It's so deep, it's so wide
You're inside
Synchronicity
Effect without a cause
Sub-atomic laws, scientific pause
Synchronicity.....


domingo, febrero 21, 2016

The Police - Synchronicity II



Otra mañana suburbana 
La abuela gritando en la pared
Tenemos que gritar por encima del estruendo de nuestro Rice Crispies
No podemos oír nada en absoluto 
Madre canta su letanía de aburrimiento y frustración 
Pero sabemos que todos los suicidios son falsos 
Papá sólo mira a la distancia 
Sólo hay mucho más de lo que él puede tomar 
A muchos kilómetros de distancia algo se arrastra desde el fango 
En el fondo de un oscuro lago escocés 

Otra fea mañana industrial 
La fábrica eructa suciedad en el cielo 
Él camina sin obstáculos a través de los piquetes de hoy 
Él no piensa en preguntarse por qué 
Las secretarias hacen pucheros y se acicalan como pastelillos baratos en una calle de la luz roja 
Pero todo lo él piensa hacer es observar 
Y cada junta con su disque superior 
Es una humillante patada en la entrepierna
A muchos kilómetros de distancia algo se arrastra hacia la superficie 
De un oscuro lago escocés 

Otro día de trabajo ha terminado 
Sólo para encarar el infierno del tránsito de hora pico
Empacados como lemings en pequelas cajas de metal brillante 
Participantes en una carrera suicida 
Papá se agarra a la rueda y observa solo en la distancia 
Él sabe que algo en alguna parte se tiene que romper 
Él ahora ve aparecer la casa de la familia en sus faros 
La pena al subir las escaleras que hace que le duelan sus ojos 
A muchos kilómetros de distancia hay una sombra en una puerta 
De una cabaña a la orilla 
De un oscuro lago escocés


Another suburban morning
Grandmother screaming at the wall
We have to shout above the din of our Rice Crispies
We can't hear anything at all
Mother chants her litany of boredom and frustration
But we know all the suicides are fake
Daddy only stares into the distance
There's only so much more that he can take
Many miles away something crawls from the slime
At the bottom of a dark Scottish lake

Another industrial ugly morning
The factory belches filth into the sky
He walks unhindered through the picket lines today
He doesn't think to wonder why
The secretaries pout and preen like cheap tarts on a red light street
But all he ever thinks to do is watch
And every single meeting with his so called superior
Is a humiliating kick in the crotch
Many miles away something crawls to the surface
Of a dark Scottish Loch

Another working day has ended
Only the rush-hour hell to face
Packed like lemmings into shiny metal boxes
Contestants in a suicidal race
Daddy grips the wheel and stares alone into the distance
He knows that something somewhere has to break
He sees the family home now looming in his headlight
The pain upstairs that makes his eyeballs ache
Many miles away there's a shadow on a door
Of a cottage by the shore
Of a dark Scottish lake

AGATA VERDE por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


¿Para qué un poema? ¿Mil versos?¿De qué sirven si no salen disparados como flecha hasta tu pecho? ¿Y si no hilvano un verso para ti? ¿Un poema?¿Poema? ¿Un poema que le robe un girón a la luna y la ponga en la palma de tu mano?¿De qué sirven trece versos susurrándote? ¿Y la metáfora desaforada?¿Toda la primavera en dos estrofas? ¿Para qué blindar el jardín de tu belleza? ¿Sembrar de luz este desierto de noche y sombra? ¿Para qué si no arranca un latido hasta  el más alto cielo?¿Poema? ¿Azul, Rojo? ¿Y las volutas de música que se disipan? ¿Las memorias? ¿Y la patria desde tu vientre hasta tus labios? ¿Y la puerta herméticamente cerrada? ¿Para qué? ¿Para qué? ¿Para qué?


sábado, febrero 20, 2016

AGATA ROJA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



Ágata te nombro,
aunque lo prohíbas,
Tienes la copa hostil y vacía.
hay lluvia amarga.
que prometen colmarla,
recoge con tus manos
agua o la sangre que pueda 
dar un rosario perdido
en noches sin memoria.,
Moremos
en la conjugación de las luces
y la fe de  montes desnudos
fuera hay armas silencio y trincheras
y no me atrevo,
a decirte una palabra por temor
a ahuyentar tu presencia
el universo gira
y te susurra
y te canta
y te invoca
y extraña tus pasos
afuera llueve,
recoge agua en tus manos
Ágata
Me atrevo a nombrarte.
Afuera las llamas
de un fuego rojo nos rodea
aún no me abrazas
y la tierra tiembla
y el mar te clama
allí está la puerta

¡decide salir de una vez!

lunes, febrero 15, 2016

AGATA NEGRA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Me verás como un niño
interpretar las profundas
líneas de tu rostro
Hay versos en ellas
Tú sentada ante el sol
y la calle solitaria
el calor invade tenue
tu corazón de vida cansada
Mi curiosidad te enmudece
veintitrés años es poco y el brillo
de mi mirada no te es ajena
Cuánto tiempo han creado
tus añosas manos frágiles
el credo de tu edad
que edifica sonetos agrios
desde la ruda eternidad
de la existencia,
todo sueño te invita
a quedarte desnuda
y enclenque en tus épocas
y desaparecer
entre un segundo y otro
y hay libélulas en el aire
y la calle se viste de una fiesta
palabras y susurros y luz
de cenit sobre tu cabeza cana
la vida gira locamente
entre las nubes
una memoria te viste de bailarina
y ahora precisamente
toda juventud juega
con las trazas dulces
de una lozanía lejana
y brillas y brillas y danzas
como un sol enloquecido
entre versos y abismos
entre rosas y rosas y lirios
y tu música hace crecer
un jardín que mora en tu alma
entre tus dibujos
y una orquesta de aves
nacidas de tu pecho y latidos
Mis pasos se van alejando
todo se calma
el sol al cenit
el latido acunado con
los rayos del sol generoso
sin embargo todo se opaca
y en tu rostro
aparece otra línea
otro verso

en tus años y ausencia.

Solo Si - MIGUEL BOSÉ

viernes, febrero 12, 2016

AGATA DE FUEGO por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Si Contamos los respiros de Ágata, el fervor con que sueña lo que sueña, los respiros y el fervor con que respira y las vértebras necesarias para mantenerla  en pie como el milagro de las imágenes, naderías Ágata, naderías y la nada para que nos extendamos sobre todo, toda una existencia respirando porque existe Ágata cada hora y hora tras hora  y todos los seres son representación de su respiro,  cuento tus existencias Ágata y tu nombre no se envilece mientras lo repito entre las pitonisas y los pituncios y los renuncios urgentes del corazón, con su tic tac incansable incontable inconsciente sin  tapujos y pujos bajo la bóveda inconstante, incandescente, insoportable jugando a criar bestezuelas rebeldes febles mortales y alcaloides. Te pierdo, te enciendo o te dejo en el remanso extenso de las extraviadas formas verbales, para disipar entre dos o tres palabras infernales, infidentes, infantiles  el dislocado dintel de todas las dimensiones. Raptarte debajo de las barbas del tiempo, estar frente al mar-océano, abrazar y besar sentir todo prohibido, perseguido, proscrito y preterido. La sal de la sal en los cuatro rincones de todo universo,  comerte a verso y reverso,  un prisma perverso donde hallarte exquisita, detenida, imperecedera y certera. Sin freno ni espacio ni área ni perímetro y juego y  muero  y fuego consumiendo hasta el tuétano de mi alma. Me entrego, refriego, me niego y ruego ciego y nada más y nada más y nada más y yo satélite constante de su pensamiento, testigo de su florecimiento, su explosión de mariposas y posas y rosas y prosas y glosas y sotas y lozas y  cosas y otra vez. Perplejo y abismado oracular e inmerso en tu recuerdo ante la disonancia de las mancias  y las hojas rancias de la poesía y Ágata a la inversa, perfectamente imperfecta, piedra fundacional y resonancia, porque así lo cree y con eso basta. Ágata emerge, crece, mece, remece, enternece, estremece, envejece, fenece y reverdece y emerge y crece y mece y remece y Ágata recrudece, perece y se hace perenne y respira y suspira y mira y recrudece y  enmudece, tristemente enmudece.

domingo, enero 31, 2016

AGATA AZUL por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


En el sentimiento esdrújulo de la disolución de la forma y la carne, luz que conquista el párrafo oculto de la vida, la que moras con la ceguera de verte en el espejo. Si hay que reunir tu cuerpo disperso en el confín de la brújula y somos, basta con escribir la vena, el conjuro y el espino. Si hay  que soñarte venciendo la resistencia del aire, hay que escribir con aire el verso que arribe temeroso y desnudo al tierno pabellón de tu oreja. Tú sabes que el libro de los muertos me reclama desde el inicio del tiempo emparentado con las bestias y  poemas extraviados. Voy orientándome con la pálida luz dentro del limbo. Viendo a las ballenas surcar el cielo con sus cantos, desde tu ventana se ven aún más enormes ¿Ves cómo arrastran los minutos? Brillan como el fragor de algo que dejó de existir apenas pusimos un pie sobre la tierra. Hazme recitar el abecedario del abandono, su sílaba disonante y el silencio adyacente luego que se recita. Y sin embargo te aguardo como un peregrino que espera bendición y es tarde. 

viernes, enero 29, 2016

AGATA XXVI por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Respira abriendo tus brazos, entra en silencio si quieres, pasea por el sótano de las madrugadas aguarda y habita estos versos: Y la luz de la luna revela las alas de la libélula. Búscame en el centro de tu sueño en la tibia meditación de una imagen, el pétalo de tu piel indeleble abre la mampara gris del amanecer, habita estos versos: No cuentes los minutos,  de tus dedos surgen mariposas y gira el mundo cantando tu vida. Ante la claraboya enceguecida del mediodía mientras tus pasos ensayan una de múltiples rutinas, DETENTE. Vive en estos versos: No hay paisaje ajeno mientras tus ojos cultivan flores en el aire. Y pasea por los días con venda o sin venda dibujando el rasgo azul que la vida lleva a cuestas. El poliedro del tiempo te desespera, el poliedro no cree en ti y te lleva  a las puertas añejas del atardecer. Vive en estos versos: No hay piedra que tu fuego no conquiste, ni verbo que te extinga. ¿Queda algún momento para las heridas y cicatrices? Vuelve la noche ciega en la orfandad de los poemas, trazando distancias y querellas ¿Puedes habitar estos versos?: La luz de la luna renuncia a tu mirada.

miércoles, enero 27, 2016

CANCION por JACQUES PREVERT




Qué día somos
Somos todos los días
Mi amiga
Somos toda la vida
Mi amor
Nos amamos y vivimos
Vivimos y nos amamos
Y no sabemos qué es la vida
Y no sabemos qué es el día
Y no sabemos qué es el amor.

DOS MONOS DE BREUGHEL por WISLAWA SZYMBORSKA


Mi gran sueño de colegiala:
dos monos sentados
atados con la cadena;
afuera vuela el cielo,
se está bañando el mar.

Paso un examen
de historia de la humanidad.
Balbuceo y tropiezo.

Un mono me contempla y escucha
con ironía,
el otro semeja dormir;
pero cuando mi pregunta
se desvanece en el silencio,
él me susurra algo
con un suave ruido de cadena.

CIUDAD por LIONEL RAY


Era una ciudad de cansancio y pavor, ciudad
vacía, sin coches ni gente, con parques y magnolias,

casas en estos parques, rejas, destinos
falsos rumbo a otra parte inexistente, era

una ciudad donde se anda a paso de pesadilla sin saber
qué hacia qué a por quién para qué cuarto nunca alcanzado

los ojos llenos de arena la lengua seca, una ciudad donde la vida
es al revés y la voz de todas nuestras noches sube

como una llama lamiendo escaparates que luego se apaga y la araña
del tiempo se ha dormido, muerta quizá en el centro

de su tela. Una ciudad donde se anda con aspavientos
pálidos. Habría sido necesario gritar pero no se podía.

Una ciudad donde se cargan demasiadas cosas pesadas
sobre los hombros y en el corazón. Y uno es como un hombre

que cae hasta morirse con mirada de terror sobre la noche
sobre la nada, estremeciéndose por un mundo oscuro
olvidado, al que se mira por vez primera.

LA POESÍA por MARIANNE MOORE


A mí también me disgusta; hay cosas que son importantes,
más que todo este violineo.
Leyéndola, no obstante, con perfecto desprecio por ella,
se descubre que hay en
ella, después de todo, lugar para lo genuino.
Manos que pueden agarrar, ojos
que pueden dilatarse, pelo que puede erizarse,
si debe; estas cosas son importantes, no porque una
altisonante interpretación pueda encajarse sobre ellas, sino
porque son
útiles; cuando se vuelven tan derivativas hasta volverse
ininteligibles,
la misma cosa puede decirse de todos nosotros que nosotros
no admiramos lo que
no podemos entender; el vampiro,
colgado cabeza abajo o en busca de algo que
comer; los elefantes, empujando; un caballo salvaje;
revolcándose; un incansable lobo, bajo
un árbol; el inconmovible crítico que sacude su
piel como caballo al sentir una pulga; el
baséball-fan, el estadístico;
ni es válido
hacer una discriminación contra “documentos
comerciales y textos escolares”; todos estos fenómenos
son importantes. Debe hacer una distinción,
sin embargo; cuando son arrastrados a prominencia por
semipoetas, el resultado no es poesía,
ni hasta que los poetas de entre nosotros puedan ser
“literalistas de
la imaginación”, por encima de
insolencia y trivialidad, y puedan presentar
a inspección imaginarios jardines con verdaderos sapos
en ellos, no tendrémos
la. Entretanto, si pedís, por una parte,
la materia prima de la poesía en
toda su crudeza y
la que es, por otra parte,
genuina, entonces estáis interesados en la poesía.

CIUDAD CERO por ÁNGEL GONZÁLEZ


Una revolución.
Luego una guerra.
En aquellos dos años —que eran
la quinta parte de toda mi vida—,
ya había experimentado sensaciones
distintas.
Imaginé más tarde
lo que es la lucha en calidad de
hombre.
Pero como tal niño,
la guerra, para mí, era tan sólo:
suspensión de las clases escolares,
Isabelita en bragas en el sótano,
cementerios de coches, pisos
abandonados, hambre indefinible,
sangre descubierta
en la tierra o las losas de la calle,
un terror que duraba
lo que el frágil rumor de los cristales
después de la explosión,
y el casi incomprensible
dolor de los adultos,
sus lágrimas, su miedo,
su ira sofocada,
que, por algún resquicio,
entraban en mi alma
para desvanecerse luego, pronto,
ante uno de los muchos
prodigios cotidianos: el hallazgo
de una bala aún caliente,
el incendio
de un edificio próximo,
los restos de un saqueo
—papeles y retratos
en medio de la calle...
Todo pasó,
todo es borroso ahora, todo
menos eso que apenas percibía
en aquel tiempo
y que, años más tarde,
resurgió en mi interior, ya para siempre:
este miedo difuso,
esta ira repentina,
estas imprevisibles
y verdaderas ganas de llorar.
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