jueves, mayo 19, 2011

SURAMERICA por PABLO DE ROKHA



Santo de plata viviendo en la electricidad geometría que se retuerce
dirigiéndose con palomas sin índice originario en la aventura todavía silencio de banderas todavía luna tan luna del comercio hacia el hombre hacia
el hombre todavía la esmeralda casada y el navío en carácter indemostrable
todavía la lógica que tiene paredes con tunas sin embargo la casa estricta
con los calendarios del radiotelegrama adiós es posible nunca se parece al
huracán la violeta eléctrica cantarita con ojos frondosos la nieve inútil entonces al taita choapinos del balneario ahora los peumos sinceros que se
oponen al charlestón el urgente adolescente océano y whisky obscuro cara
de llanto a la madera juro por los sueños cruzados arando filosofía de ferrocarriles elegantes arreando las yeguas desnudas soy como los telégrafos
y lo mismo que las guitarras que se parecen al mar encima de lo antiguo
sobrecogido paloma de luto del atardecer asfaltado estrellas con melena de
episodios y adentro de las víctrolas rubias el periodismo del shimmy and
soda alegremente carita de humo pirograbada en los bastones cotidianos
hacia el horizonte único en actitud de monumento desplumado con razones
simultáneas como las peras grandiosas en caída o la leche abajo clavándose
volviéndose tremendo rodaja obsesionante girando sobre lo mismo hacia
lo mismo galope de asnos impresionantes rajadiablos guardabajo entre los
robles de concreto palanca del trotamundos fuertemente libremente francamente rojo como las guantadas canciones de ladrones cuchilleros solazándose la flor llagada de sol con voz así sobrepujando las vacadas más de
acero nunca boleadora en tirabuzón contra el cielo arriba los asesinos tallados musculatura descubrimiento sin naturaleza son aquellos los boldos
redondos y aquella gran batea debajo de los brazos mojados de la madrugada como los ríos contentos frazada del hipódromo tendida sobre bramidos admiro las patatas abriendo la tierra guatona y el alfalfal de pintura
tan espesa laceadura de potrones avanzados como el trigal como el maizal
mijita sin embargo lagares hirviendo entonces alegría de uvas trituradas
estupenda de grandes huevos azules y felices reunión de pajares ruidosamente y la heredad patética posiblemente drama del mundo a la grupa de
las leonas amarillas contrallorando las victrolas acordeón sin porvenir una
dirección ultra e innumerable galopando lo adoquinado verso de francia
con castaños alcohólicos la tísica dramática eterómana ramera tan honesta
como los vidrios trisados del ideal dios inalámbrico emperador de sementera
y de oficina terrible seguramente auto sin alas con ópalos astronómicos la
palidez claudica en ese prudente sol de box tan violeta y la locomotora con
sombrero apasionado son ésos los vinos furiosos que muerden adentro del
alma ardientes potrancas enormes más buenas pero es la norma cortada a
pico como el asesinato como la suerte como el analfabeto o lo mismo que
el corazón de entonces seminario de valores continentales y máquina la bicicleta estaba más nerviosa que el crepúsculo ahora se iba cayendo del
alambre de la velocidad cuando yo la afirmé y la empujé con la mirada
pegándole trancazos de espíritu afeitado de angustia en lagares sombreros maduros arriba de los pueblos techados de abejas cebolla del sexo tan redonda debajo del verano panza de vino con trigo es historia más arada
que vientre de botella yo cosecho solitarias maquinarias literarias con zapallos oceánicos poniente de sauces mundiales mistela de tiempo color redondo color peludo llanto sin lengua panal lagar trigal todo lo rojo con
cloroformo pero con ganados con graneros con pescados vino de cebada
bien alegre vino de manzanas escuela de potros melena de choclos urgencia
de toros sin cultura era la niña bonita como un automóvil caramba la olla
panzuda de legumbres con barros morados u oxigenados güiras de maquí
pial de raigun infantil como coco caramba atando buey asado caramba y
todo el sol adentro de los higos cuadrados de miel oh bonito comparable
a una laguna de tinta o a las bolas redondas de las vitrinas de los boticarios mugrientos gran mujer lechera nido de gallina es decir empolladora ulpo
de harina grande tobillo de maleta de licores finos guitarra de ciriaco contreras tendida a orillas de los peromotos mojados avanza tu cesto de lechugas ahora entonces sol con loros redondos alegremente sin violetas corazón
agua de porotos peumo del alma chamanto de los puñados americanos anca
del cielo valiosa como un todo tallada en chile potrero de animales desnudos provincias de jesucristo tan andadas polcas de gallos que son cementerios tremendos postal del pariente pobre palmatorias de la familia sin
catre dorado invierno de aceitunas y el domingo de los empleados públicos
que es como los gramófonos demócrata del murciélago sin corbata y La
tristeza solterona a donde vamos a enterrar el horizonte cuando se clausuren
los caminos además es el automóvil quinchado de teatinas el guaina de la
manta trizada y los novillos que devienen bueyes tan bueyes eso lo perdido
catálogos de máquinas a la lluvia causeo sin afeitarse mi amiga retrato de
carácter amarillo que tiene la voz nublada que se le olvida que se le ahoga
como el corazón a la antigüedad o como las guaguas que se mueren entonces
polilla del mundo en la almohada dios usado del cielo del pueblo la chepita
vieja como el polo aquello del alma que es día pueblino que está arrumado
y mosqueado en las vidrieras de los boliches italianos rosarios fiambres de
hambre sin elegancia y tos rumiando la pancutra económica tampoco es la
risa química lo declaro ni el sol obeso con su cadena de tonto arando no
andando los cielos públicos nunca atardecer municipal literatura de alquiler
sobre las antenas oh árbol quebrado de la grúa periódico roto oh periódico
roto de la ciudad ahora oh ojos oblicuos que tienen colores urbanos de jockeys el orador el orador que se incendia agonizando aviones del occidente
hurra los bares cubistas que degüellan la uva peluda de lo clandestino niña
del año virgen a la manera de los teléfonos calzón de jersey con labios
racimo de los besos pintados que parecen botellas de humo aguafuerte del
obrero sin familia un dolor mercantil como de ciudades como planta que
tuviese deudas o como recuerdo sin guaguas ahorcado lo mismo que casa
de ladrones semejante a esas maletas tan cargadas de kilómetros comparable
a la criada con espanto y a dios vendiendo la gran tierra soberbia historia
de hueso son los palos de fósforos empinándose significa dinamita hoy pobre
inútil y atornillado medallones de costumbres terreno con terremotos miedo
del alma que ignora y que afirma sol exacto la vida afuera yo lo mismo
ahora antaño antaño sombra en triángulos bueno palidez de palidez la luna
parada mirándonos en el instante se presiente eso lo aquello matemático en
geométrico conyuntura de ocasos con vidrios u ojo con muerto la soledad
perentoria que se dirige a la letra u como el rocío al agua florida adentro
la pulga morena produciendo los otoños a la manera del charqui asado con
la melancolía aquella sí con la melancolía aquella tan nublada del hombre
que cruzó llorando pitando viajando los pueblos siempre en el instante de
lo amarillo más morado arma de fuego semejante a la carabina lluviosa en
lo dramático a la ametralladora conmovida cerrada la cara cruzada tumba
de guerrero pero asirio pero egipcio biblia del mar que es entonces plano
y alto sin altura lo mismo que las plataformas y también la mano inmóvil
del orador chalet muy feroz a cualquiera o auto blindado torre de peones
de bronce y es la espada la espada no la espada que hace deslindes absolutos acuchillando lo imaginario en tajos idiotas como patadas tina ds baño
palmera del enero motociclista es la fruta urbana del tráfico y son las regaderas municipales es la goma lavada del comercio la que alegra las vidrieras
del ánimo chorros de jardines sumados de mujeres violetas sin calzones agua
de sexo de colegiala perdularia ropa interior de las novelas deporte del
hombre enorme a aradura como todo el ruido se va para arriba la máquina
astronómica sonando se añade a los regimientos o esas mujeres sanas y
puras y a los asnos dormidos voy copiando a los brutos chúcaros esquivando las lazadas que enarbola el arreador de los treinta puñales parece
que la mañana fuese a degollar a ese con las cuchillas tan filudas que anda
trayendo y que el dios le ayuda con su actitud de criado no es un solo filo
sólo quien nos rebanó ya las últimas tripas es la sierra esfera circular de
los aserraderos la atmósfera deviene agua demasiado destilada demasiada
agua hombre blanco claro parado liviano delgado chaqueta de hierro que es
enormemente fragante a antigua cama de novios lo que parece negro y es
negro lo otro lo todo tan difuso horriblemente cruz actitud morada destacándose arriba del abajo perteneciendo no en suceder astronómico lo corriendo certidumbre de neblinas de aluminio sueño de lámpara la cosa que
se sumerge desde siempre la máquina metafísica y la obscuridad ay la obscuridad soberbia de lo totalmente iluminado rigiendo las metáforas que son
caminos que son sentidos que son estilos semejante a la electricidad con
tanta alma plana la presencia ultravioleta que arrastra sacos de figuras indescriptibles como el olor del vidrio mijita estructura de mosaico o sea las
rayas cruzadas de la geometría cuando son dados cuadrados alucinados
algo que sucede a la espalda del cementerio un bulto variable pasado a
química y muy lejos ahora demoroso como los zapallos giratorio como las
dinamos pensamiento de vaselina redondo como los focos lo mismo que la
palabra gozo pero con planos supuestos que devienen sucediéndose así es
el huevo del aviador yo lo comparo en lo inminente en lo imposible efectivo
o cuando ladrando los perros fraternales pareciendo abstracta la patagua
que hay arriba aquello que abre las puertas abiertas partir la sandía buscando la sandía que está toda adentro toda afuera y no está trepidación
de ferrocarril a mansalva no se oye en el entendimiento cuando se oye que
llora inmóvil dios inusitado comparémoslo a muchas botellas a los palos
parados de los teléfonos más artistas prolongándose en los espejos subterráneos y al alma frondosa y enronquecida del vino se encuentra en los
extramuros de la distancia alrededor de lo desusado y lo preterido coronando cuentos de viejas con braseros con inviernos con causeos debajo de
los ponchos acuosos parece que nadie conoce el huevo que pone el huevo
que pone y vive adentro por eso de repente se derrama la tinta o sentimos
que el ataúd nos saca la lengua carajo el alfalfal de los carros lecheros sobre
la vereda aterrizan las damas listadas en las vitrinas del tenis y el hall
de los papagayos americanos bulla de botones de dioses entonces contra la
concha redonda a cada grito que pego le pongo un collar azul a una muchacha hip hip hurra a a ahora los pescados entusiasmados de sentirse
muertos pescan la última luna con los ojos y se sumergen en la piscina de
las risas vecinas del vecindario es el tomate rojo de la poesía quien brama
lo mismo que los notarios satisfechos el sol en panne otoñal alumbra como
la fruta madura los guardianes blancos llevan la aurora al cinto y un entusiasmo de cabrones inútilmente griegos hincha los pechos de los pinos honrados cada uno tiene un jarro de agua sí un jarro de agua y sonríe como
un planeta bien vestido semejante a un rascacielos a un presidiario a una
sardina yo ando cantando recantando contracantando con mis papeles subterráneos mis pantalones rojos mi sombrero amarillo mis alpargatas verdes
y mi chaqueta transparente color dios y mi voz negra espesa como aguardiente de cadáver aquella nueva enferma tan rubia entre las sábanas de rio
que era lo mismo que las yeguas tordillas relinchando la infancia y los médicos rojos alumbrando la clínica politécnica entonces la enfermera-cloroformo llenando de llamas blancas mirando en actitud de dado de cacho el
hospital vendado de heridas la asistencia pública partiendo los vidrios nublados sobrevinieron las neuralgias arrasando ios veranos ahora las botellas
color dolor más enfermas copretéritas agua de paico y heridas maduras
son los carros de cosechas contentos como entierros de hombres jóvenes
el membrillo de los aguaceros anticipados rodeada de vinos y quesos la
señora está soberbia y profunda como un catre de bronce dormida en
pupilas de heliotropo campana del aguacero toda de tonadas paridas o de
albahacas tan aplastadas que deviene canto de pavo o de gallo afónico
galopan las tías muertas en sus yeguas como eras arreboladas y los pueblos
caídos del naranjo adentro el violín de la primera violeta cuando era virgen como la piedra soltera yo era valiente y alegre y venia emarbolando
aquella gran verga de montañez confianzudo estaba más delicada que el
celuloide tibio peleé a guantadas con el animal de madera y me acosté encima gritando lo mismo que los burros adentro del horizonte abierta la ponía
en actitud de balcón sobre la uva y los choclos y era lo misino que echar
peumo al fuego y era lo mismo que entrar al corral de las ovejas con el sol
en la mochila oh cuando dormimos entre los hinojos y las nieblas mimbreras agrupándonos como los carneros negros debajo de los astros gritados
de pavos azules o le reventaba sandias contra la risa aconteció la luna
rotunda de las entrañas poemas sin ríos florales aquello que se escribe
solo alimento de humaredas lo monótonofonócromo cuando la lana lanada
deviene solo fofo todo y sucede nada o polvo lloroso con termómetros asi
como cuando todo se empapelase con ceniza con pizarras almacén de huesos de pianos de muertos calvicie de eclipse más plana que la vocabla aplanatada soledad con centro abajo a mucha máquina girando pero viene luego
la yegua gloriosa pero mal herrada se cae en lo mismo como las caídas
dolorosa elipse giratoria en ese instante sucede la niña morena toda tan
desnuda y es como entrar al mar lloviendo algo asi confusorio excesivo
algo así disparado o como entrar a la montaña a caballo en un bastón de
quillay florido yo salgo debajo de sus calzones de diamante como quien
saca la cabeza del río con la alegría alborotada de los borrachos asoma a
la hora del tranvía de azahares con mucho contento cuando hay una blancura más blanca que de costumbre herida de sol lunada como las bolas
redondas de noche pantorrillas de transatlántico telas de melones adolescentes y agua guatita de naranjo y cabellera que extiende lenguas de sexo
hasta aguas altas del pié que florece puñalito de apancora distinguida o
insecto en la medía obscura es alegre como la industria maderera y caliente como el ladrillo de las fábricas o lo mismo que asta de burro o lo mismo
que las papas asadas al rescoldo entonces me revuelco en su belleza con
es otra gran audacia de los cerdos chicha de maqui con zarzamoras por
los sobacos y la resina embotellada del eucalipto entre medio de las piernas abiertas en actitud de alas más anchas y todo lo peludo que deviene
cuando me acuesto el alma inútil encima del aroma ultramarino menea la
caricia sus remeros de uniforme omnipotente pongo la noche lloviendo con
lluvia alegre y negra en sus ojos totales distanciándola es la poesía geográfica del vagabundo alumbrada de colores negativos el terciopelo de miel
oscura que define toda la presencia levantándola y se extiende como la
eternidad en los muertos honestos y todos los puertos de su audacia con
gallos parados arriba del horizonte cielo del atleta muy pintado de granjas
en deporte volante de azogue desenrollándose en la llamarada de los pájaros con la cinta ruidosa y el mar al alba augusta siempre cabellos de bencina gritos de máquinas trágica-báquica son urbano con pasto segado
el automóvil le lame las manos felices y cuando aboca la ciudad rebuznan
los aeroplanos domésticos como el mar bien comido antigua mujer sin soledad notable no se dirigía a ella ni a ella entera sin embargo porque tenia
ruido en el sexo y era lo mismo que las chirimoyas sostengo que se parecía
a una paJabra de espaldas a la lengua de los choros viciosos al público de
las plazas preñadas de septiembre y a las potrancas americanas orino su
memoria con respeto de animal encarcelado color guitarra color ciruela color
tinaja voy a almorzar sobre tumba hecha de cueros de puñales imponentes
zapallos de ceniza del continente tubos de pus acerbo atravesando el horizonte de chunchos y cuervos fatales pulmones de cementerio que son tambores de dioses podridos en ataúdes que se divierten a una altura más
desenfrenada yo distingo yo formulo todavía no es bastante seguramente
aun hay presencias que se defienden con espanto aúlla dios aportillado en
lo subalterno enarbolando los métodos de la lágrima y el crujido de la vida
nos torna sensibles como las maletas o como lo mismo afuera luz adentro
reprochándose organizado rodaje de metales contradictorios atmósfera de
taquígrafos con mucho apuro de morirse acaricio la máquina virgen con la
gran piumera entonces cien dificultades me comprenden y yo domino la materia como los viejos notarios a todas las bolas afligido de toronjiles y de
arrayanes cuotidianos todo merodea y lo contengo y lo deseo todo y todo
me define contento desde la otra orilla que ley preside mi sistema desaforado emana un orden del desorden y las últimas velocidades son reposo
por eso aprendo a manejar autos altos soy lo mismo que el corazón de todas
las uvas nervios de planeta vegetariano tampoco vihuela de asesino sol
pintado pintado pero que alumbra mucho a esta órbita de astro responde la naturaleza como al bramido de la eternidad la oscuridad de los toros
nocturnos encima de ese ambiente electrificado acumulo abismos sobre abismos con intención de hombre alegre que defiende su alegría la españa embanderada de choapinos remontándose diucas con pueblos durmiendo olvidados en lo urbano cajas de fósforo de los inviernos anteriores un presente
melancólico de malezas que son los vagabundos más vagabundos de la
botánica lloviendo castañas felices ausencias de horno de tardes rurales
letreros con romero predominando sobre los rascacielos y las cicutas y las
ortigas del desengaño gran agua de culén gran agua contenta gran agua
no manzanilla con nublados pera seca pancutra breva muerta llorando los
ponchos orégano azul del lugar que es alegría arrugada apellido sin dentistas pocillo de aguardiente con cedrón y con limón de aguardiente que entristece la mujer limita el oriente con el poniente al poniente con el oriente
y al sur con camas de agua madura huele a navio el calzón de la niña
cerrada luna con sangre en el corpino y la aorta exagerada del sol hinchado de rameras es un canasto de pan de cemento el corazón de las esposas
y un establo de almas en alcurnia acodadas en las ventanas del crepúsculo
todas las novias ahorcan gatos amarillos y el amor se parece a una camisa
de fuego arroz con pimentón sí si y patos joviales enrojeciendo las espadas
ciudades de mujeres entreabiertas papagayos de anilina comiendo chirimoyas alegres y aromas inusitados torcazas de vino que son desnudos con
ajos morados y perejil estridente es la canción nacional de la empanada
pastoreando sus abejas encima de lagares filosofales que parecen panzas
de santos felices oh potros sonoros tetas del gusto sin retórica que suceden
huevos de águilas eminentes el clavel partido que huele entonces a rajadura de vírgenes y la albahaca pisada tan manzana arriba las espuelas de
bravura cuyo sable con pañuelos se remonta sobre el alma trazando la
última cueca el beso es como el maqui maduro cuando han dormido las
culebras en los macales deja la boca de las niñas Ceñidas de negro y el
corazón como los pájaros a la hora preñada de las escopetas alma del
pigüelo olorosa a aceitunas de mayo que son lo más íntimo que existe cielo
de vacas con ojos obscuros de madres ese entusiasmo se parece a las
papayas o a los renuevos de eucalipto y también a pajares incendiados
barriga de manzano con nietos castaños jubilados y la patagua alimentada
con guairabos duraznos anidados las higueras siriocaldeas sonando como
grandes vientos tan cargadas de choroyes parlamentarios que devienen fiestas del dieciocho de septiembre y los toros besando la virginidad de las
vaquillas nadie le conoce y anda adentro y afuera rodeándolo mirándolo
buscándolo lo mismo pisándose la voluntad semejante a las ametralladoras
que se suceden que se persiguen fuera del tiempo y a los matrimonios con
muchos hijos a la fruta muy desnuda o muy profunda al agua cansada o al
animal que asusta niños

Simple Minds - Real Life


REAL LIFE

Paula came from Washington with long golden hair
Twenty eight dollars in a fake silk purse and a leather skirt to wear
Shane came from Dublin town from the old world so green
Counterfeit ticket in to JFK in the land of his dreams
Street life's the only life they take a walk in the park
Even tough they only met that day they were lovers by dark
Laid out on the morning skies he puts a ring on her hand
He said listen babe we gotta take what's ours do it or die

Quit dreaming this is real life baby
Real life's the only life what's it all about
Quit dreaming this is real life baby

Way out on the dock that night the colour is red
23rd victim of a gangland war takes his last breath
Outside the sister cried she said the whole world's so mean
Heavyweight killer in the ring, turns killing machine

Quit dreaming this is real life baby
Real life's the only life what's it all about
Quit dreaming this is real life baby

All my love, you're my all
They way you move, you're in control
The way you talk, the way you dress
Your hands, your touch, your sweet caress.
All my love, you're the best,
Every little thing that I possess,
It's all emotion when you take control,
I can feel wild horses running in my soul.
Oh my love, all I see
The stars, the sun, the energy,
If this going to kill us then let it go,
Quit dreaming this is real life baby

Up high above a desert sky where the space shuttles scream,
Sixteen men from a dying earth take their last dream.

Quit dreaming this is real life baby
Quit dreaming this is cheap life baby
Real life's the only life what's it all about
Quit dreaming this is cheap life baby
Your eyes, your lips, the shape of your mouth,
It's a sweet life baby
All my love, you're my all
The way you move, the way you go
I'm all emotion when you take control
I can feel wild horses running in my soul.
All my love, you're all I see
The stars, the sun, the energy,
The way you move, you're in control
Quit dreaming this is real life baby


VIDA REAL

Paula vino de Washington con largo cabello dorado
Veintiocho dólares en un bolso de seda falsa y una falda de cuero para llevar
Shane llegó de la ciudad de Dublín desde el viejo mundo tan verde
La falsificación de pasajes para (aeropuerto) JFK en la tierra de sus sueños
la vida callejera es la única vida, que dar un paseo por el parque
Incluso es difícil sólo reunirse ese día, siendo amantes en la oscuridad
cubiertos bajo el cielo de la mañana él se pone un anillo en su mano
Dijo: “escucha nena tenemos que tomar lo que es nuestro, hay que hacerlo o morir”

Deja de soñar esta es la vida real, bebé
La vida real, es la única vida, de eso se trata
Deja de soñar este es la vida real , bebé

saliendo en el muelle de la noche el color es rojo
23a víctima de una guerra del hampa toma su último aliento
Afuera la hermana gritando dice que el mundo entero es tan malo
asesino de peso pesado en el ring, se vuelve máquina de matar

Deja de soñar esta es la vida real, bebé
La vida real, es la única vida, de eso se trata
Deja de soñar este es la vida real , bebé

Todo mi amor, eres mi todo
Ellos te mueven, estás en control
La manera de hablar, la forma de vestir
Tus manos, tus caricias, tu dulce caricia.
Todo mi amor, eres la mejor,
Cada pequeña cosa que poseo,
Todo es emoción al tomar el control,
Puedo sentir los caballos salvajes corriendo en mi alma.
Oh mi amor, todo lo que veo
Las estrellas, el sol, la energía,
Si esto nos va a matar luego dejarlo ir,
Deja de soñar esta es la vida real, bebé

En lo alto por encima de un cielo del desierto, donde los transbordadores espaciales gritan,
Dieciséis hombres de una tierra agonizante, toman su último sueño.

Deja de soñar esta es la vida real bebé
Deja de soñar esta es una vida barata , bebé
La vida real de la vida sólo lo que se trata
Deja de soñar, esta es una vida barata , bebé
Tus ojos, tus labios, la forma de su boca,
Esta es una dulce vida, bebé
Todo mi amor, eres mi todo
La forma en que te mueves, la manera en que vas
Estoy emocionado cuando tomas el control
Puedo sentir los caballos salvajes corriendo en mi alma.
Todo mi amor, eres todo lo que veo
Las estrellas, el sol, la energía,
La forma en que te mueves, tú tienes el control
Deja de soñar esta es la vida real , bebé

LA POESIA ES NECESARIA, LA DOMINACION MILITAR , NO

MUJERES - JUAN GELMAN

NUESTROS SUEÑOS DE EUNUCO por DYLAN THOMAS




I

Nuestros sueños de eunuco, sin semillas en la luz,
de luz y amor, los vaivenes del corazón,
castigan los miembros de sus hijos,
y amortajados su manto y su sábana,
acicalan a las novias oscuras, las viudas de la noche
presas entre sus brazos.

Las sombras de las niñas, con sudarios fragantes,
cuando se esconde el sol se apartan del gusano,
de los huesos del hombre, quebrados en sus lechos,
por nocturnas roldanas que vacían la tumba.

II

En ésta, nuestra época, el bandido y su hembra
fantasmas de una sola dimensión se aman sobre un carrete,
ajeno a la verdad de nuestros ojos,
y dicen engreídos sus naderías de media noche entre poses banales;
cuando paran las cámaras corren a su agujero
bajo el jardín del día.

Bailan entre nuestra calavera y sus linternas
imponen sus imágenes y echan fuera las noches;
miramos esa función de sombras que se besan o matan,
con fragancia de celuloide la mentira es amor.

III

¿Cuál es el mundo? ¿Cuál de nuestros dos modos de dormir
despertará cuando el bálsamo y su sarna
levanten esta tierra de ojos rojos?
Desatará las formas del día y sus aprestos,
los señores soleados, los ricachos galenses,
o impulsará a quienes se atavían en la noche.

La fotografía hizo sus bodas con el ojo,
y clavó en su pareja cáscaras fragmentarias de verdad;
el sueño ha sorbido desde su fe al durmiente
pues los amortajados se tornan médula en su vuelo.

IV

Este es el mundo: la engañosa semejanza
de nuestras trizas de materia que caen como harapos
desde los ademanes del amor y el rechazo;
el sueño que echa a los enterrados de su bolsa
venera a estos despojos tanto como a los vivos.
Este es el mundo. Tened fe.

Porque seremos como el gallo que grita
dispersando a los muertos; golpearán nuestras balas
la imagen de las planchas;
y dignos compañeros seremos de por vida,
y aquél que permanezca florecerá mientras ellos se aman,
gloria a nuestros errantes corazones.

NOTA II por JUAN GELMAN



ya que moría mañana
me moriré anteanoche/
con un cuchillito fino
voy a cavar el 76
para limpiarle las raíces a paco
las hojitas a paco
clavado al suelo como una mula rota
gente que me quería ayudar/
después le toca al 77
para encontrar los ojos de rodolfo
como cielos terrestres
fríos fríos fríos
diseminados por ahí/
mirada vacía ahora
va a haber que trabajar
limpiar huesitos/que no hagan
negocio con la sombra
desapareciendo/ dejándose ir
a la tierra ponida sobre
los huesitos del corazón/
compañeros denme valor/
la sombra vuela alrededor
como un objeto en mi pieza/
ni remedio que la pueda parar/
ni corazón ni nada/
ni la palabra nada/
ni la palabra corazón/
pañeros/compañeros.

PARA HACER UN POEMA DADAÍSTA. por TRISTAN TZARA



Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle
a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que
forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una
sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo. *
* Ejemplo:
cuando los perros atraviesan el aire en un diamante como las
ideas y el apéndice de la meninge señala la hora de despertar
programa (el título es mío)
premios son ayer conviniendo en seguida cuadros / apreciar el
sueño época de los ojos / pomposamente que recitar el evangelio
género se oscurece / grupo el apoteosis imaginar dice él
fatalidad poder de los colores / talló perchas alelado la realidad
un encanto ¡ espectador todos al esfuerzo de la ya no es 10 a 12 /
durante divagación caracoleos desciende presión / volver de
locos uno tras otro sillas sobre un monstruosa aplastando el
escenario / celebrar pero sus 160 adeptos en paso en los puestos
en mi nacrado / fastuoso de tierra plátanos sostuvo esclarecerse /
júbilo demandar reunidos casi / de ha la uno tanto que le
invocaba de las visiones / de los canta ésta ríe / sale situación
desaparece describe aquella 25 danza salve / disimuló todo de
no es fue / magnífica la ascensión tiene la banda mejor luz cuya
suntuosidad escena me music-hall / reaparece siguiendo instante
se agitar vivir / negocios que no prestaba 1 manera palabras
vienen esa gente

miércoles, mayo 18, 2011

MONOLOGO DEL PADRE CON SU HIJO DE MESES por ENRIQUE LIHN



Nada se pierde con vivir, ensaya;
aquí tienes un cuerpo a tu medida.
Lo hemos hecho en sombra
por amor a las artes de la carne
pero también en serio, pensando en tu visita
como en un nuevo juego gozoso y doloroso;
por amor a la vida, por temor a la muerte
y a la vida, por amor a la muerte
para ti o para nadie.
Eres tu cuerpo, tómalo, haznos ver que te gusta
como a nosotros este doble regalo
que te hemos hccho y que nos hemos hecho.
Cierto, tan sólo un poco
del vergonzante barro original, la angustia
y el placer en un grito de impotencia.
Ni de lejos un pájaro que se abre en la belleza
del huevo, a plena luz, ligero y jubiloso,
sólo un hombre: la fiera
vieja de nacimiento, vencida por las moscas,
babeante y resoplante.
Pero vive y verás
el monstruo que eres con benevolencia
abrir un ojo y otro así de grandes,
encasquetarse el cielo,
mirarlo todo como por adentro,
preguntarle a las cosas por sus nombres
reír con lo que ríe, llorar con lo que llora,
tiranizar a gatos y conejos.
Nada se pierde con vivir, tenemos
todo el tiempo del tiempo por delante
para ser el vacío que somos en el fondo.
Y la niñez, escucha:
no hay loco más feliz que un niño cuerdo
ni acierta el sabio como un niño loco.
Todo lo que vivimos lo vivimos
ya a los diez años más intensamente;
los deseos entonces
se dormían los unos en los otros.
Venía el sueño a cada instante, el sueño
que restablece en todo el perfecto desorden
a rescatarte de tu cuerpo y tu alma;
allí en ese castillo movedizo
eras el rey, la reina, tus secuaces,
el bufón que se ríe de sí mismo,
los pájaros, las fieras melodiosos.
Para hacer el amor, allí estaba tu madre
y el amor era el beso de otro mundo en la frente,
con que se reanima a loe enfermos,
una lectura a media voz, la nostalgia
de nadie y nada que nos da la música.
Pero pasan los años por los añoa
y he aquí que eres ya un adolescente.
Bajas del monte como Zaratustra
a luchar por el hombre contra el hombre:
grave misión que nadie te encomienda;
en tu familia inspiras desconfianza,
Labias de Dios en un tono sarcàstico,
llegas a casa al otro día, muerto.
Se dice que enamoras a una vieja,
te lian visto dando saltos en el aire,
prolongas tus estudios con estudios
de los que se resiente tu cabeza.
No bay alegría que te alegre tanto
como caer de golpe en la tristeza
ni dolor que te duela tan a fondo
como el placer de vivir sin objeto.
Grave edad, hay algunos que se matan
porque no pueden soportar la muerte,
quienes se entregan a una causa injusta
en su sed sanguinaria de justicia.
Los que más bajo caen son los grandes,
a los pequeños les perdemos el rumbo.
En el amor se traicionan todos:
el amor es el padre de sus vicios.
Si una mujer se enternece contigo
le exigirás te siga basta la tumba,
que abandone en el acto a sus parientes,
que instale en otra parte su negocio.
Pero llega el momento fatalmente
en que tu juventud te da la espalda
y por primera vez su rostro inolvidable en tanto huye de ti que
la persigues
a salto de ojo, inmóvil, en una silla negra.
Ha llegado el momento de hacer algo
parece que te dice todo el mundo
y tú dices que sí, con la cabeza.
En plena decadencia metafísica
caminas ahora con una libretita de direcciones en la mano,
impecablemente vestido, con la modestia de un hombre joven que se
abre paso en la vida
dispuesto a todo.
El esquema que te hiciste de las cosas hace aire y se hunde en el
cielo dejándolas a todas en su sitio.
De un tiempo a esta parte te mueves entre ellas como un pez en el
agua.
Vives de lo que ganas, ganas lo que mereces, mereces lo que vives;
has entrado en vereda con tu cruz a la espalda.
Hay que felicitarte:
eres, por fin, un hombre entre los hombres.
Y así llegas a viejo
como quien vuelve a su país de origen
después de un breve viaje interminable
corto de revivir, largo de relatar
te espera en ti la muerte, tu esqueleto
con los brazos abiertos, pero tú la rechazas
por un instante, quieres
mirarte larga y sucesivamente
en el espejo que se pone opaco.
Apoyado en lejanos transeúntes
vas y vienes de negro, al trote, conversando
contigo mismo a gritos, como un pájaro.
Pío hay tiempo que perder, eres el último
de tu generación en apagar el sol
y convertirte en polvo.
No hay tiempo que perder en este mundo
embellecido por su fin tan próximo.
Se te ve en todas partes dando vueltas
en torno a cualquier cosa como en éxtasis.
De tris salidas a la callc vuelves
con los bolsillos llenos de tesoros absurdos:
guijarros, florecillas.
Hasta que un día ya no puedes luchar
a muerte con la muerte y te entregas a ella
a un sueño sin salida, más blanco cada vez
sonriendo, sollozando como un niño de pecho.
Nada se pierde con vivir, ensaya:
aquí tienes un cuerpo a tu medida,
lo hemos hecho en la sombra
por amor a las artes de la carne
pero también en serio, pensando en tu visita
para ti o para nadie-

RÉPLICA por MAURO GATHI-K




los vidrios tiemblan todo el tiempo en casa

a veces lo cubren todo
sus pedazos...

me pregunto si el temblor ira a acabar un día
si de una vez por todas cesarán los gritos
si dejará de moverse el piso
si dejaremos de escondernos bajo la mesa

me pregunto si un día los golpes en la muralla
dejarán de anunciar
que se avecina la desgracia...

ENTRE EL DOLOR Y EL PLACER... por CESAR VALLEJO



Entre el dolor y el placer median tres criaturas,
de las cuales la una mira a un muro,
la segunda usa de ánimo triste
y la tercera avanza de puntillas;
pero, entre tú y yo,
sólo existen segundas criaturas.
Apoyándose en mi frente,
el día conviene en que, de veras,
hay mucho de exacto en el espacio;
pero, si la dicha, que, al fin, tiene un tamaño,
principia ¡ay! por mi boca,
¿quién me preguntará por mi palabra?
Al sentido instantáneo de la eternidad
corresponde
este encuentro investido de hilo negro,
pero a tu despedida temporal,
tan sólo corresponde lo inmutable,
tu criatura, el alma, mi palabra.

martes, mayo 17, 2011

DESCRIPCIÓN DE UN ESTADO FISICO por ANTONIN ARTAUD



Una sensación de ardor quemante en los miembros, músculos contraídos y candentes, la sensación de estar vidriado y frágil, un miedo, una retracción ante el ruido y el movimiento. Una alteración inconsciente de la marcha, de los gestos, de los desplazamientos. Una voluntad eternamente rígida para los más simples gestos, la claudicación al ademán sencillo,
una fatiga central y destructiva, una especie de fatiga mortal, de fatiga de espíritu para una utilización de la más mínima tensión muscular, el ademán de tomar, de agarrarse inconscientemente a algo, que será sostenido por una voluntad dedicada. Una fatiga de nacimiento de mundo, la sensación de cargar un cuerpo, un increíble sentimiento de fragilidad que se transforma en dolor partiente,
un estado de doloroso endurecimiento, endurecimiento localizado en la epidermis, que no impide ningún movimiento pero cambia el sentimiento interior de un miembro y otorga a la posición vertical al galardón de un victorioso esfuerzo.
Probablemente localizado en la piel, pero sentido por la amputación radical de un miembro, y no ofreciendo al cerebro otra cosa que imágenes de miembros filiformes y algodonosos, de imágenes de miembros distantes y que está fuera de su lugar. Una especie de quebradura interna de la correspondencia de todos los miembros.

Un vértigo desplazándose, una especie de pasmo oblicuo que se añade a todo esfuerzo, una coagulación de calor que oprime toda la superficie del cráneo, o se quiebra en pedazos, placas de calor en movimiento. Un dolor paroxístico del cráneo, una incisiva presión de los nervios, la nuca agarrada al sufrimiento, las sienes que se cristalizan o se marmorizan, una cabeza pateada por caballos.
Ahora habría que referirse a una descorporización de la realidad, de esa especie de ruptura abocada, se diría, a reproducirse por sí misma entre las cosas y el sentimiento que ellas causan en nuestro espíritu, el lugar que ellas deben ocupar.
Esta ordenación inmediata de las cosas en las células del espíritu, no tanto en su orden lógico como en su orden sentimental, afectivo. (que ya no se hace):
las cosas no tienen olor, no tienen sexo. Pero su ordenación lógica a veces también está partida por la falta, justamente, de aliento afectivo. Las palabras se pudren en el llamado inconsciente del cerebro, las palabras todas para no interesa qué operación mental, y sobre todo aquellas que pulsan los resortes más corrientes, los más activos del espíritu.

Un vientre aplanado. Un vientre de polvo fino y como en foco. Debajo del vientre una granada reventada. La granada expande un flujo de copos que se eleva como lenguas de fuego, un fuego helado.
El flujo se agarra del vientre y lo hace girar. Pero el vientre no da más vueltas.
Son venas de sangre como vino, de sangre combinada con azufre y azafrán pero con un azufre endulzado con agua. Sobre el vientre sobresalen los senos. Y más hacia arriba y en profundidad, pero en otro plano del espíritu un sol enardecido de manera que se podría pensar que es el seno el que arde. Y un pájaro al pie de la granada. El sol parece que tuviera una mirada. Pero una mirada que estaría mirando el sol. Y el aire todo es una como una melodía gélida pero una extensa, honda melodía bien compuesta y secreta y colmada de ramificaciones congeladas. Y todo construido con columnas, y con una especie de aguada arquitectónica que une el vientre con la realidad. La tela está ahuecada y estratificada. La pintura está muy prensada a la tela. Es como un círculo que se cierra sobre sí mismo, una suerte de abismo en movimiento que se parte por el medio. Es como un espíritu que se ve y se ahueca, está modelado y trabajado sin cesar por las manos crispadas del espíritu. Mientras tanto el espíritu siembra su fósforo. El espíritu está seguro. Tiene un pie bien apoya do en este mundo. El vientre, los senos, la granada, son como evidencias testimoniales de la realidad. Hay un pájaro muerto y hay un abundante surgimiento de columnas. El aire está plagado de golpes de lápices como de golpes de cuchillos, como de esquirlas de uña mágica. El aire está suficientemente alterado.

Así donde germina una semilla de irrealidad se dispone en células. Las células se colocan cada una en su lugar, en abanico, rodeando el vientre, delante del sol más lejos del pájaro y sobre ese flujo de agua sulfurosa. Pero la arquitectura que sostiene y no dice nada es indiferente a 1as células.
Cada célula contiene un huevo donde se destaca ¿qué germen? Repentinamente nace un huevo en cada célula. En cada uno hay un hormigueo inhumano pero límpido, las diversificaciones de un universo detenido. Cada célula contiene bien su huevo y nos lo ofrece; pero al huevo no le importa demasiado ser elegido o rechazado. Algunas células no llevan huevo. En algunas crece una espiral. Y en el aire cuelga una espiral más grande pero como azufrada, de fósforo todavía y cubierta de irrealidad. Y esta espiral tiene toda la relevancia del pensamiento más potente.
El vientre lleva a recordar la cirugía y la Morgue, la bodega, la plaza pública y la mesa de operaciones. El cuerpo del vientre parece tallado en granito o en mármol o en yeso, pero un yeso endurecido. Hay un casillero para una montaña. Las burbujas del cielo dibuja sobre la montaña una aureola fresca y translúcida. Alrededor de la montaña el aire es sonoro, compasivo, antiguo, prohibido. La entrada a la montaña está prohibida. La montaña tiene su lugar en el alma. Ella es el horizonte de algo que no deja de retroceder. Produce la impresión del horizonte infinito. Y yo describo con lágrimas esta pintura porque esta pintura me toca el corazón.
En ella siento desplegarse mi pensamiento como en un espacio ideal, absoluto, pero un espacio que tendría una forma posible de ser insertada en la realidad. Caigo en ella del cielo.
Y alguna de mis fibras se desata y encuentra un lugar en determinados casilleros. A ella regreso como a mi fuente, allí siento el lugar y la disposición de mi espíritu. El que ha pintado esa tela es el más grande pintor del mundo. A André Mason lo que es justo.

NEGRAS por ENRIQUE LIHN



Lucen como si alguno de sus dioses,
embullado, le diera por vaciarlas
a una todas en un mismo molde,
noche, el de tu belleza. La que hoy
—dice otra por reír— cayó del árbol:
ñata, pasuda, con su bemba, es
harina negra de un costal unívoco.
Contra la luna el galve de un trasero real,
cuerpo ético el tuyo, palma reina;
sutil, compacto enjambre de amorosas.
El cabello ¿no suena con el viento?
¿ La piel no endulza? Cauteriza
nuestra blancura tantas veces peste.
Parecería el corazón un fruto
según el caso venenoso o no
—Ay qué cosa más grande, caballero—
pero esto si probadamente mágico.
Y los ojos
que juegan a mirar luego se clavan
en plena vida, y este blanco soy,
este amoroso de tu noche, Habana.

DIFFICULTY SLEEPING por JUAN LUIS CASTILLO




Sí. Puede ser que esto sólo fue un sueño. No soy buen dibujante. Menos caricaturista. Por eso escribo este episodio. En esa bella quebrada donde corría libremente, el horizonte se vio claramente como una hermosa parábola de dónde debía llegar. El mar, a lo lejos, se mecía y confundía con el cielo. A mano izquierda el valle de la Luna. A mano derecha el Valle de Elqui. Supuse sobre la marcha que el verano me empujaba. Algo así como un sueño de vacaciones. Qué importaba. Busqué a Daniela en el paisaje. Estaba de viaje. Abracé un árbol que contenía su rostro “¿Estaré en el paraíso?”, me dije. Tiré una piedra para ver si algo se quebraba. Pensé que esa belleza se dibujaba en mi boca de dormido en forma de sonrisa. Aunque nunca recuerdo los sueños, sean buenos o malos, sentí que este era especial. Primero porque supe desde el principio que de algún modo lo recordaría. Que se haría presente desde mis deseos y miedos. Pero, sobre esos convencimientos, sentí intensamente que lo recordaría por el paisaje. Otra vez con la visión al frente, saboreando la panorámica, esperando el sol o la luna saliendo o entrando en el horizonte, una figura alada comenzó a acercarse. Creí ver un ave del paraíso. O una hermosa mariposa con alas inmensas repletas de colores primarios. La imaginería es superlativa cuando sueñas. Puedes hacer vivir lo que quieras. El mundo desaparece y aparece. Pero en este caso algo estaba fuera de lugar. Nada puede en un sueño cambiar tan abruptamente sin que sea parte de un antojo. Arbitrario o conciente, si se puede decir algo así. Al acercarse, la mariposa o el ave del paraíso se iba transformando. Una sombra en el cielo o debajo del mar. Una figura difusa, oscura y abrumadora. La incertidumbre hizo presa de mí. La figura se acercaba lentamente desde el horizonte hasta que pasó por encima. Tan pronto me di vuelta para ver hacia dónde se dirigía, vi que a mis espaldas yacía una vaca postrada en una champa de pasto que flotaba en el aire. Me acerqué. La vaca tenía los ojos perdidos en el horizonte. Su lengua estaba afuera como si estuviera muerta. Pero respiraba. Alrededor de su cuello tenía un collar que decía “ESTADOS”. La vaca gemía cada cierto tiempo. Sus ojos perdidos nunca se movieron de sus órbitas. En una de sus ubres corría leche con sangre. Sobre su lengua una fila de hormigas bajaba hacia el pasto. La figura alada se hizo presente. Pude verla con claridad. Un murciélago se posó en una de las tetas de la vaca. Desde ahí se arrastró hacia su cuello y bebió su sangre. Movía sus alas a cada sorbo, y con cada movimiento un murciélago emergía y se arrastraba hacia algún sector del cuerpo de la vaca para chupar su sangre, comenzando a coparla en toda su superficie. Bajo ese monumental y devastador panorama, que ahora estaba atrapado dentro de una viñeta de comic, dos señores, o mejor dicho las sombras de dos señores, se ubicaron a la izquierda del cuadro. Desde sus caras en negro absoluto, salía la flecha de la viñeta nombrando la imagen. Desperté sobresaltado. Busqué a Daniela. Estaba de viaje. Miré alrededor. La tele aún prendida. En CNN dos economistas descifraban e intentaban explicar las consecuencias de la crisis subprime.

QUEJIDO DEL HOMBRE SOLTERO por PABLO DE ROKHA




—. . . ¿A dónde voy? . . . ¡Socorro! ... ¿A dónde voy? ... ¿a
dónde voy?. . . El crepúsculo hiede a muerto —¡el ataúd del sol, lleno
de rosas y terrores, viaja por lo infinito!—; la obscuridad, como araña gigante, colgó su tela de lluvias sin agua y triste olvido sobre el dolor unánime; el miedo, can escuálido, aulla torpemente a la memoria del día, las montañas tienen los ojos llovidos de lágrimas, y el último silencio viene andando en puntillas por la soledad infinita del mundo; ¡oh corazón!, el techo errante de mi alma cruje, las vigas se caen encima de las vigas y en los ancianos muros crecen las llamas del incendio enorme, lo mismo que yerbas:llueve horror y ceniza, amargura de invierno y polvo, ruinas, moho arriba de mis angustias; ¡oh corazón!, ¡oh corazón!, el puñetazo azul de la tristeza me hiere el rostro del rostro del entendimiento y sospecho que comprendo el por qué de toda la sombra.
Andar al tranco, andar, andar, andar, tranquear funesto, ruin, melancólico de buey herido, y ver, temblando, el universo ahí, a horcajadas sobre el vacío, cayéndose, trastabillando al compás de sus cascabeles, amorfo y sin sentido, sin sentido, temblón y doloroso, doloroso y temblón, individuo muy enfermito que viene saliendo de hospital bajo un gran invierno de sangre, a la hora siniestra de la caída de las hojas.
Dinámico y dramático querría ser y querría ser dionisiaco equilibrista sobre el arco valiente de la tragedia y pastor de ilusiones en los campos azules, divinos, distantes de la luna; y, sin embargo, ya me crece el pasto
en la lengua, ya me crece el pasto en la lengua y al borde de las tumbas
abstractas del espíritu, derruidas; cosa con gestos de hombre, cosa, cosa
con gestos de hombre, seguía el rumbo del azar, el lluvioso horizonte de mi
destino, y he ahí que un cadáver me clavó los ojos y perdí el ritmo de las
cosas profundas, pues ahora no recuerdo a nadie.
A la sociedad de la multitud cruzo la vía pública, casa de orates y
hospicio universal; a las 3 P. M. fui al Club; más tarde dialogué con los
amigos y al tornar a casa no sabía qué hacer del qué hacer, por lo cual dije
a mis padres; "¿qué sucede?... ¿nada?, ¡pues, algo va a suceder a la
faz de la tierra!".
Enemistad, nocturna enemistad del hombre, actitud extranjera y ausente de las cosas, turbo ir y venir el de este animal ácido que habla boqueando. boqueando, boqueando tontamente; estamos solos, —¿verdad, corazón?...—, el mundo es un inmenso día de lluvia helado, funeral y monótono; soledad con esquinas y triángulos hirientes, soledad, soledad absoluta,
vil soledad espantosa!.... ni una pulsación cálida sobre el fatal cementerio,
el fatal cementerio, el fatal cementerio del globo, gris perspectiva de muerte,
montañas de ceniza contra montañas de ceniza, anchos mares largos de huesos calcinados, árboles amarillos que crujen y crujen y crujen crujiendo y
se quejan tiritando como esqueletos borrachos sobre los cuatro horizontes
de humo del pozo de angustias, terror, humedad, dolor, espantos lamentables como hospicios, espantos lamentables, atardecer del alma siniestro, ocaso soledad, soledad absoluta, vil soledad espantosa!..., torpe y sin dientes como culebra.
Las palabras se caen de mis manos y el dolor de mi lengua; voy desapareciendo; y las carcomas hacen nido sobre el traje de angustias que cubre
mis huesos...
.. . Nombres, sonidos, nombres y gestos hay aquí, y ¡cuán extraños,
cuán extraños, cuán extraños me parecenf; las apariencias, ¿significan algo
las apariencias?; y los fenómenos, ¿tienen sentido y verdad, sentido y verdad, y existiremos, realmente existiremos, tú y yo?
Al formular conceptos se ríen los gusanos en el centro del mundo; a
días lúgubres, turbias, siniestras, malas tardes; el hombre, ¿qué es?, ¡qué
es!, ¿¡qué es!?, pues mirando sin pupilas decimos: ¡pan!, sin intuir nada;
nacen el hombre idiota y 3a mujer enferma; el ilanto oscureció los caminos
de antes y apaga tristemente los vagos espantos blancos del entendimiento.
Enyugados a la fatalidad, hemos de ir arrastrando el carretón herido
y antiguo de "la pálida muerte" por encima de los precipicios, culminando
las altas cumbres sobre las altas cumbres lívidas; hundid la cara en los crepúsculos buscando a Dios y tornaréis ensangrentados con la sucia, hedionda sangre del hombre... la vida es Bolsa de Comercio y el hombre, el
hombre letra a noventa días, por lo cual, ¿cuál es la verdad?, si a un lado
están los juicios y a un lado están las cosas, ¿cuál es la verdad?. ..
Los mendigos desenrrollaban sus canciones patibularias y alguien gritó: ¿qué dicen?...", no entiendo, oigo, veo, y no entiendo, no entiendo";
en verdad, yo tampoco entiendo; ¿quién entiende a quién?, ¿quién entiende a
quién?, ¿quién entiende a quién?..., ¿entonces?
El dolor nos retrata como un lago enorme, la dolorosa figura del
poeta se hunde en su profundidad, la angustia nos prolonga hasta los cielos
cóncavos que duermen al fondo del dolor, tal como al fondo de los lagos el
gran azul que ven las criaturas, dolor es sangre de sangre y luz, sufrir es
limitar y saber algo,
Hay hojas difuntas sobre los cráneos inminentes, goteras de muerte
podrida en muerte me roen el cerebro gota a gota y desde los efímeros planetas caen seres absurdos: sapos de triple dentadura, esqueletos con cola
de anfibios o con cola de retratos y fetos con cara de bruja y píes velludos,
moscas que vienen tocando el acordeón del aire, viejas en forma de ataúd-ataúd-ataúd y viejos hombres disfrazados de tristezas que parecen conocimientos.. . ¡horror!. ... el mundo, como un traje usado, se volvió del revés;
¡horror!. .., ¡horror!. . .. ¡horror!..., su significación perdura, el mundo da lo
mismo al revés o ai derecho.
Doliente sol de tarde, mis trancos definen y tallan el final de un
sueño en la tierra; soy aborto de civilizaciones cansadas y épocas en crisis,
recipiente de errores podridos hacia errores podridos contra errores podridos, engendro de miserable clase trashumante y pueblos aun informes; gravitan en mi anhelo todos ios malos síntomas del atardecer de un siglo y
mil fetos de soles embrionarios; condenso el fatal pesimismo de diecinueve
centurias de años idiotas y católicos, neutros, borrachos, locos y una mentira local ya madurar días de transición son éstos; las antiguas verdades se
pudren como los duraznos otoñales y comenzamos la era actual, los valores viejos no se expenden hoy en los mercados de la tierra y es preciso inventar ilusiones modernas y hombres-máquinas; el aeroplano que muere,
que muere y no canta, la telegrafía sin hilos, los rascacielos cuyas sienes
están coronadas de celestes ruidos atmosféricos, el electrón, raíz del individuo incognoscible y flor de la substancia. Pío Baroja y Bergson, el automóvil
sonante, mecánico y mesiánico, musical como los exámetros de Píndaro, la
"Sociedad de Naciones", Yanquilandia, el divorcio con indemnización, el
socialismo, el masoquismo, el anarquismo, la escopeta-sardina-vacuna, la inocencia, Nietzsche, el iluminado alemán, y Mauricio Maeterlinck,
la enfermedad del piojo errante y la belleza hindú, los edificios de cemento
armado con su aureola de mercaderes y comerciantes y sus agujas libres
entre los libres, con ¡a libertad libre más allá de las golondrinas y los boticarios y los poetastros y los diputados, Dios, la diarrea y las luces absurdas de la teología, ardiendo, ardiendo en las montañas .
.Doliente sol de tarde, doliente sol de tarde. . .
—Criada, vas al campo tú, ¿y a qué córtate la lengua, infeliz,
el gesto pastoril ha muerto y ha muerto la actitud rubia de los campos que
no interesa al hombre de hoy, el humo oliente a pan cocido al horno, como en
las églogas, el humo, el humo aquel que asciende, rayando el sol, sobre las
tejas húmedas perdió su poesía. Virgilio es simple moneda de cobre y en
tales siglos predomina el pálido oro pálido; ¡viñas, sembrados, huertas, viñas, sembrados, huertas, romerales en frio»... durazneros como niñas de
quince setiembres, labores castas y santas de la tierra: arar e ir lloviendo el
grano ilustre sobre los surcos morenos, levantarse al alba e ir mirando, mirando, e ir mirando cómo crece el fréjol, la patata, el maíz, y, a mediados de
abril, cosechar y comerciar los frutos admirables que dan comida. . . hombres
sencillos, fuertes, honestos o pacíficos, bestias de labranza, buenas bestias
de labranza, eminentes, paz de trigales oceánicos y chacras potentes; vida
rural coronada de vida rural, vida rural higiénica y enorme, humilde voz
agrícola, el vinagre demoníaco de la ciudad calcinó las alamedas, las hortalizas, los anchos viñedos de tus atardeceres agrarios e inyectó a la tierra
pus y sífilis!. . . —¡niña de la campiña, tus ideales son cuentos de vieja y
tú estás vieja, cuentos de vieja, abandona tu rancho agreste en la majada....
¿lloras?.. . y se ramera!. .. campesina, los campos murieron!, . .
Desde los subterráneos de mi corazón, a setenta distancias .sobre la
humanidad, yo maldigo la vida, porque soy malo y bueno, y no soy nada, nada, nada; mis pasiones, nidos de serpientes, mis cantares, pozos de dolores; sobre ei fracaso estéril, inútil de mi vida estridente, los inviernos lloran y al sonreír, el otoño camina sobre la sonrisa con su escarpín de terciopelo errante y amarillo; mis dias son ocasos de julio, lamentables ocasos
lamentables; desde mi cara caen las hojas marchitas, y mi corazón, ¡oh!, mi
corazón es grande y vil campana con el péndulo roto, sonando en la inutilidad inútil de la belleza inútil.
Juventud sin juventud y llena de precoces canas, lluviosa juventud:
dormir sobre la panza pública de las prostitutas y enflaquecer pensando entre
atados de libros y libros y libros, la enfermedad retórica, literatura y alcohol,
dispepsia, cansancio, aburrimiento y precoz pesimismo banal y literario,
miseria, lujuria, congoja, y triste, amarga, "pose" de poeta melancólico e
infame sabiduría; cuando sonríe el alba, venir dando traspiés, dando traspiés
camino del hogar polvoso, o boquear sobre el lecho vinagre y mustio, y,
atardeciendo, ladrar, ladrar, ladrar como ladrara el más podrido de los académicos.
He ahí mi cuerpo, yo no soy mi cuerpo, él está allí botado Lo mismo
que un mundo botado en io mismo que un mundo botado, y sobre su apariencia se desenvuelven los acontecimientos, las cosas externas de la vida,
el devenir de los fenómenos y el porvenir de los fenómenos en su realización; "yo soy el mundo"; y sobre mí han caído hacía el Poniente, (pueblo de fuego y alucinación), hasta un mil de atardeceres desde el día primero
—cuando, muerto el poeta, tornó a la nada el ritmo que fué antaño, la canción edificada con el recuerdo del hombre—; hay santas albas claras y crepúsculos sobre el gran cosmos enorme que es mi cuerpo, el cuerpo de aquel
que veis ahí, porque su radio que es el radío posible de ese cuerpo abarca
"los cuatro horizontes", y el total de los sucesos, donde el sol sale y se pone,
día a día, sobre él, a la hora acostumbrada y el dolor y las lluvias cansadas
hacen temblar los huesos, crujir las puertas; soplan vientos del Norte, del
Noreste y del Sur, ráfagas libres como tumbas y más dichosas que mujeres,
cuando un poste telefónico se cae sobre el auto N.° 13, y el chófer agoniza
cómodamente; 1, 2, 3 ciudadanos naufragan y como el mundo, exactamente como el mundo, oscuramente como el mundo, nutre las figuras de ayer y
hoy, pues las razas pasarán, y pasarán y pasarán sobre los hábitos del Génesis, los resuellos y las gigantes ondas-olas oceánicas que lo van cruzando; sudan los machos rotundos y las hembras abortan en los recodos de
sus vías; tantos niños juegan, tantos niños y tantas niñas que parece un patio escolar, pero los viejos, sentados a la sombra del hospicio, junto a las casas fúnebres, recuerdan lo absoluto; hay máquinas que rigen la acción de
innumerables poleas; un vértigo feliz, sonoro, vital aturde los oídos cuando
lo trágico curva los nervios, las casas, los cielos, las almas y el hombre
actual camina alucinado sobre el mundo deshecho, quebrado que parece mi
cuerpo; [he ahí que mi cuerpo es un mundo y sobre él suceden todas las
cosas del mundo contra todas las cosas del mundo!...
Errar cansada, largamente, estúpidamente, vagamente e ir rodando,
rodando, rodando como rueda de coche fúnebre, rodando, rodando, rodando, rodando, rodando, rodando... medir a grandes zancadas La ciudad,
los barrios mediocres, otoñales, burgueses, el arrabal hediondo a tristeza,
cuna de atardeceres horribles, meretrices estúpidas que parecen meretrices estúpidas, criminales, vagabundos delincuentes y tahúres, mendigos
y borrachos, estafadores pálidos de faz patológica, tontos con las piernas tendidas al sol de los inviernos, vida pobre, pobre vida pobre, fatigas
y hambre, enfermedad, ociosidad, fatalidad —y arrastrar siempre,
siempre, un horror natural, consuetudinario y ácido como los domingos
de Talca,
...¡tumbas, tumbas, tumbas! ¿me voy pudriendo ya?.,.,
¡huelo a difunto diciendo que huelo a difunto!... ¡tufos de muerte de tufos
de muerte de tufos de muerte azotan mis órganos, mi cadáver se está pudriendo sobre mi cadáver que se está pudriendo indudablemente!. . . mis
pies son como ganchos o como sacos de árbol y no me pertenecen, andan
solos, y van tropezando conmigo, van tropezando conmigo... —Pablo de Rokha, ¿cuál es tu nombre?, porque ¿cuál es tu nombre?,..! ...
¡Mujer, no te conozco!... huyes, te deshaces, flor de sol, te disuelves en la humanidad; el desamparo crece, gravita, crece y va surgiendo
desde Jas casas vecinas como un atardecer y como un amanecer "lluvioso"; niña, mi niña, niña, no me entregues solo, solo, solo a la soledad de las
cosas!... I
¿En dónde están mis ojos?. .. ¡he perdido los ojos cuando he perdido
los ojos!.,, camino a tientas resbalando sobre los planos oblicuos de la
nada y, al apoyar mis manos en los muros absurdos de horribles piedras
fúnebres, el animal nocturno del terror me desgarra los huesos contra los
huesos de los huesos; monstruos de sangre helada, pulpos, serpientes, sapos, ¡oh! sombríos entes malditos, ranas de lo infinito, vacas de lo absoluto..., pero bestias como de barromar!...
Crujidos de crujidos de crujidos, roer de ratones que roen ratones y
la mecánica osamenta de mi voz; mis cantos son monstruosos, fabulosos,
polvorosos y horribles tallos de flores infames: anémonas que cuajasen fetos y espeluznantes mandrágoras horripilantes, aserrando pupilas de asesinos, violetas con olor a cadaverina, rosas verdes de verdes y repletas de
pus, acerbas de pus, inmensas de pus, lirios enfermos de sífilis, ¡enormes
pensamientos que parecen arañas con ojos de hiena o buitre y asqueroso
vientre de mujeres malas!.. . y mi actitud emerge hacia el hombre como un
gran catafalco al que viniesen alumbrando de alumbrados desde lo infinito
los cuatro puntos cardinales, tal como cuatro cirios mortuorios, tristisísimos y
errantes... —¡madre, no me mires asustada cuando no me mires entonces,
y los llantos y las moscas crujan, como hojas secas entre la vida y yo
y los llantos y las moscas! (. .. los llantos y las moscas. . .).
Vivir a oscuras un minuto en los tiempos; y ¡oh!, mañana hacerse na-
da en la nada nada de la nada; sepulcros que se caen y memorias tristes,
cosas de sombras y agua sonante, tierra... ¡y no tornar, nunca, nunca,
nunca en las épocas a ser el mismo, el mismo, aquel que éramos antes,
nunca!. ..!...!...
¿Qué es lo que es?, y, ¿cuándo era yo mismo?, ¿cuándo era yo mis-
mo?, ayer u hoy, ¿cuál es el instante en que "yo soy yo"?.,.!...!... ja-
más sentí mi alma, ¿en dónde está mi alma?, porque ¿en dónde está mi alma?
y ¿de quién es mi alma?.,.?,.,?... ayer u hoy..,
¡Inutilidad, sorda inutilidad de ser torvo horror, torvo horror, torvo
horror a la caída, miedo con espanto de lo infinito, miedo!... ¡y sobre el can-
sancio animal de los huesos el vacío elemental en el elemental vacío que
hace muecas enormes y se ignora a sí mismo, e ir viviendo!.,.
—¿Quién anda?... el gusano, el gusano anda y anda y anda, él, el
gusano final, tremendo, frió, macabro, anda por mi organismo en descomposición; y, mientras yo duermo tendido al sol que enciende las estrellas y
calcina los mundos, mientras yo duermo, é!, él, el gusano asciende a la
cúpula social de la cabeza o desciende a! abdomen en desorden, arrastrando en su eterno errar la gris sabiduría de los hombres; mi espíritu está triste y sobre mis carnes deshechas los insectos pululan olfateándome; el mediodía colosal me hace fermentar como un mundo, pues, atardeciendo, cuando ya torno al cubil, me contaré filosóficamente; "¡bah, por algo se pudre uno! "
Oigo crujir mis huesos, madre mía, madre mía, oigo crujir mis huesos,
crujen las bestias, crujen las plantas, crujen las cosas, y voy a morir; mi
sangre, ya cansada, desemboca en la muerte; ¡oigo crujir mis huesos porque
oigo crujir mis huesos, como parrones rotos!. , . cuando el cuarto errante va
poniéndose rojo, rojos los silencios, rojas las palabras..., ¿es mi sangre, sí
es la sangre del crepúsculo mi sangre?.. . ¿por qué ladran tanto ladran los
perros?... ¡y las moscas!...—... ¡espanten las moscas!-.., esas fúnebres
moscas que sonríen: run. run, run, ahí adentro, ahí... —run, run, run...,
run. run, run... (—¿ha venido el sepulturero?...).
En septiembre, cuando el público se alegra alegremente de ser público, declaman los zorzales, los poetas, los camiones y las diucas agrarias,
juegan las golondrinas en los patios augustos del cielo, como niños, y los
sencillos asnos filosóficos rebuznan saboreando la maravilla de los pastos
húmedos, florecen los rosados durazneros, las piedras y las casas ruinosas,
y las montañas sacratísimas de Chile son columpios que mecen lo infinito y
canciones inmensas... yo, tapándome la cara, lloro a gritos, como un día
de invierno, lloro a gritos, tapándome la cara con mi paño de lágrimas, que
es un poncho enorme de cuero de perro!...
Suerte, mala suerte, mala, mala, mala suerte, tonel del tonel del sufrir cuotidiano; hoy el traje está lluvioso y como polvoso y el gozo de existir hueco en el hueco de lo apolillado: ¡oh! ¡antiguo espectáculo del mundo! ... pasan los carros mortuorios rechinando cansadamente bajo un gran
resplandor de dolores; y las esposas parece que pariesen arañándose las
entrañas contra los hombres "maduros y tristes".. , —¿qué te sucede que la
tragedia relampaguea en tu cabeza?...
Un pobre diablo contra un pobre diablo y un genio terrible y horrible, insinuación de algo posible, árbol que fué creciendo, creciendo, creciendo... y se rompió la sien en las estrellas, y casa a medio terminar... (¡es
tarde y noche ya de sentirse Dios!... [... !...).
—¡Ven y nos lanzamos despavoridos a la soledad!... El universo se
derrumba incendiándose, la hoguera lame el vestido azul del cielo y el aire
insano, quieto, amargo hiede a carnes quemadas. .. .vámonos a vivir fuera del mundo y conduzcan los nuestros hijos nuestros, como en los antiguos
tiempos, la augusta vejez de sus padres.
Está lloviendo en lo lejos de allá lejos y de acá lejos, sobre la tierra
repleta de las casas vacías del hombre que digiere junto a su marrana...
yo quiero morir por la alegría completamente espantosa de hacerse fuerza
y luz de luz de luz simple y cósmica y arder un mil de edades solitariamente, a la hora en que caen las hojas viajeras "ayer tarde veía llorar
a Dios"... hoy voy por la ciudad sin rumbo y solo y sin rumbo o chocando
con los vehículos y las gentes en coches de posta que parecen coches de posta o catres de posta, automóviles y lacayos, rameras-escope te ras como corriendo sin saber a quienquiera parte, por la misma razón por la cual hoy
voy por la ciudad sin rumbo, solo, sin rumbo yo... ... yo quiero "morir"!.,.?.,, el bien y el mal son gestos humanos y albas vírgenes, divinas, dulces, divinas madrugadas con pájaros alegres y flores cargadas de
amaneceres, árboles y ruidos, árboles y nidos de mar o son sepulcros;
¿qué me importáis a mí vosotros contra vosotros?., si es grande y grande y grande mi dolor y la carne maldita aulla cuando me arrodillo a tus
pies, ¡oh universo!... ¡yo quiero morir, yo quiero morir!... frente al dolor humano, ¿qué parecen lo bello hermoso y la realidad?..., nada, ¡yo
quiero morir!
¿Estaré hablando yo mismo?, ¿yo mismo?, pienso y hablo como si
fuese otro, ¿quién soy ya mismo?.., Estos píes de estos pies y estas manos,
¿de quién son?... ?... ?... ¿quién es Pablo de Rokha?... ¡no conozco a
Pablo de Rokha! Pablo de Rokha ¡ah no me acuerdo...,
"caen las hojas viajeras", "caen las hojas viajeras", "llueve", sale el sol,
"Llueve", sale el sol, "llueve", sale el sol, maduran los frutos y va atardeciendo al aclarar... un millón, cien millones de millones, un millón de perros
me sigue ladrando, aullando, aullando, aullando, ladrando como si fueran hombres y una gran manada de canes horribles, sarnosos, asquerosos, zaparrastrosos, negros-negros, negros-negros, negros-negros me sigue, me sigue. , .
mientras yo voy pensando: ¡le siguen "los perros" a él. ..! ...! ...?..,

A LO SACHER MASOCH por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Hablas desde esa máquina oxidada
Y rentada a otros perros falderos
Distintos a mi
Los miras
Los bebes
los describes a todos
Con las mismas palabras:
Jóvenes, apuestos, mujeriegos
Dejas el látigo un momento
Miras tu mano derecha
Luego la izquierda
Como imaginando una argolla
Sientes el hedor a sudor de hombres
Desde tu corsé
Me sonríes
Y luego apuras
Tu trago de absenta.

-Ya no quedan hombres- dices.

CARTA A POLIDECTES por ALVARO LOPEZ BUSTAMANTE



dedicado a Patriccio Paretti

"No son los efectos secundarios de la cocaína/ Me da la impresión que debe ser amor"
"It's not the side-effects of the cocaine/ I'm thinking that it must be love"
David Bowie, "Station to Station"




Me quedo muy quieto y así he observado cada día los árboles
la forma en que el sol desgaja sus colores bajo el cielo,
He visto el mar con cierta intensidad,
casi parecí perderme en esos brazos

Bien,

La mano que redacta estas líneas
se haya lejana de aquella otra que te fuera familiar
desconocerías estos dedos helados y este horror que ha brotado
como una flor en hielo –
así como yo no reconocería tu propia mano, para no ir más
lejos,
¿acaso podríamos recomponer lo ya muerto? – en lo distante reside el dolor.

Esta tarde he completado un nuevo texto
donde hablo de mi padre como si una figura de niebla
hubiera estropeado mis ojos:
no menciono lo importante, y omito lo visible,

así es como las cosas desaparecen,
este abandono como de nieve lo desfigura todo, no crees – en
ocasiones

caminando por las calles de esta ciudad,
me parece nítido que
el cielo se extiende
como un aullido mudo a través de mis párpados –
se inclinan y mueren los días,
caen como huesos humeantes –
– esto, creo, asegura que soy real

esto y las órbitas desplomándose entre los rostros
en la forma que las sombras son arrastradas
semejantes a precipicios bajo el sol

has hablado con Dios, me dices,
y el contacto es la imagen ilusoria,
una fotografía desgarrada, dices,
y también agregas

"Un aire de tristeza me ha llenado estos días
pues noté en forma repentina que
ni tú me has escrito, ni yo
a ti, y hemos muerto tanto el uno como el otro

y si el mar llegase a consumir estas palabras antes de ser leídas,
¿entonces cuál sería exactamente la pérdida?"

La luz del sol parece dibujar líneas sobre el suelo.
También me ha parecido
escuchar algunas aves como si lloraran, aquí al otro extremo de
la habitación,
un lamento tan intenso que lo humano semeja una pérdida de
tiempo

Estas consideraciones siempre son ociosas, creo yo,
por ejemplo

Anoche lloré muy asustado –
despertando, parecía que mi cerebro estaba en otra parte, las
sábanas se humedecían lentas y


A veces me emborracho,
en las mañanas
A veces me emborracho y
creo que las palabras representan al ser o

también pienso que podríamos vivir juntos en algún momento,
la distancia siempre es infinita, eh,
no dejo de mencionar que el amor es como siempre en estos
lugares,
nulo y consumiéndose en la carne hasta llegar a su propio
comienzo, que es lo mismo, no,


Piensa que esta ciudad me fatiga cada vez más. pareciera que
algunas cosas han dejado de calzar. pareciera que estos ojos no fueran los míos, piensa,
piensa que
el otro día creí verte –
claro, te grité,

perdí el conocimiento. Esas cosas desmoralizan.

Termino estos últimos detalles
Nunca pensé que jugarías con mi cabeza de esta forma

Desarticulando y tornando enfermedad
Estos restos de belleza

Estas palabras
Me vuelven un rastro de muerte, me escribo – tú sabes,
esto me ahoga como en una avalancha de sangre
Si no eras tú entonces quién
a veces los recuerdos se tornan carne a veces dejo que la inmundicia me salga por la piel, a veces me emborracho eh si no era yo entonces quién

Comento estas cosas porque creo que a veces puedes ver a través de mis ojos –


El café arde demasiado en mi estómago últimamente
Me parece que estoy enfermo.

No hay forma de pasar desde tales palabras al silencio
sin caer en una sombra como de pequeño abismo. Escucho una canción
acerca de un horizonte que flamea,
no sé por qué esto me hace pensar en tus ojos, es extraño quizás


Me parece que estoy enfermo. Pareciera que me deshago.

FATAMORGANA ARIADNA por JAIME CORTES




¿Como me gustaría que tu perfil se quedara
Ariadna
Que no tuviese que disolverse
Invariablemente
Como tu perfume
En mi piel

Pero se desvanece, apenas dura lo que dura la noche, la línea, el saque, tu boca, apenas dura tu pelo mojado en la sabana, tu gemido y las veinte lucas que dejo de propina en el velador.
Así duras tu Ariadna
Como si fuese algo reversible ir a buscarte, llamar por teléfono, preguntar por ti y entregarme a la calle
Que invariablemente serás tu en cinco o diez minutos.

Te disuelves Ariadna
No importa cuanta plata deje
Ni cuanto gimas
Ni cuanto llore
Ni cuanto saque para que tus ojos turbios se rían y me besen

No puedo abrazarte
Conciliar el sueño
Y no es por culpa de la coca
Ni que falto copete
O que me sobro tiempo.

Eres una ilusión óptica
Venida de Temuco, veintiun años, risa en las pestañas y en las vueltas de tu pelo, un hijo que te espera pacientemente y ves cada vez que puedes. Tatuajes seis, todos mal hechos, uno en el hombro que no descifro, uno en el antebrazo, que parece hecho por un niño y es un corazón que dice tu y yo, otro en la espalda y otro al terminarla, uno en tu tobillo derecho y otro que no logro ver aunque lo intente.
Quisiera que no te desvanecieras
Que dejaras de llamarte Isabel
Me gustaría saber que existes
Que no eres otra alucinación del copete
Que tus pechos pequeños y tu vocecita dulce no son otro presagio de mi fin

Que puedo perderme
Por fin
En ti.

LA NOSTALGIA DE ARIADNA (fragmentos) por JAIME CORTES



1
Tengo la intención maligna
De acercarme
Lenta
Mente
Y oler
Tu
Pelo

2
Saca tu mano de mi mano
Que me parece tengo
Que romper algo

3
Cierra la boca
un rato

5
Vamos a decontracturizar tu espalda
Todos

7
La idea es que tengas tanto miedo
Que cierres los ojos

8
Te matare hasta que la muerte nos separe

9
Déjame
Que te cuente
Limeña

X
Estamos aquí
Por ti
Cubiertos de un severo dolor en el pecho
Decididos a escribir otro evangelio
Sobre tu vientre:
Dios
Que estas en este ombligo
No me perdones

11
Me vestiré lentamente
Mi mano izquierda seguirá prendada a tu teta derecha

12
Despertare cuando todo sea menos violento
Cuando pueda volver a colgar
Tu boca de mi labio
Y este pueda sangrar sin que llores

Despertare cuando todo sea menos violento

13
Quiéreme

15
Las raíces que cuelgan de las puertas son pelos
De esos pelos penden ojos
De esos ojos caen sucias lágrimas llenas del color de tu voz
Cuando dices ese otro nombre
Que odiare

18
Dulcemente
Destruye
Explosiona
Arena y polvo
Entre tus
Deditos
Soy

20
Puedo colocar piedra sobre piedra
Mi palabra sobre mi palabra
Para pie sobre pie
Inundar de ti la galaxia

22
Deberé empezar a construir
De nuevo tu pelo desde el principio
Despeinada
Colocar cada hebra sobre mi almohada
Hasta que no quede nada que respirar en mi pieza

23
Y que nos queda
Entonces
Somos imperfectos
Somos amantes
Mi único ojo y tu único brazo tratando de sostener algo llamado casa

24
Desde tus canas y toda esa arruga puedo olerte
Aun
Aullando
Reinando sobre lo que tus ojos abrazan
Corrompen
Perdonan
Colocan
En su lugar
Predestinado
Por ti

25
Vuelvo a creer en Dios

27
Qué son todos esos niños que te cuelgan de los brazos mujer?
Qué es esa risa tuya que se vuelve fatalmente
Infinita
Mientras preparas esa mesa
Y te sigues riendo
Mientras vuelas
O subes o bajas
Qué son todos estos en la mesa mujer
Si tú sigues resolviendo lo eterno
Con la voz

28
Aun puedo
Decir
tu mano
se abre lentamente
conjura el invierno
lo apaga
se ríe mientras tu dedo
dibuja en mi pecho algo como tu nombre
tu mano se cierra ahora
y es como un pequeñito martillo
y golpea ligeramente mi pecho
y hay como un orden sobre las cosas
aun cuando tu oído ya no escucha como antes
se posa para escuchar este latido que tampoco vibra como antes
pero sigue siendo tuyo

29
Cuantas manos me has dado mujer?
Y cuantos pies?
Y cuantos de dedos y pasos
Que se diseminan por toda la tierra
Que son raíces y fueron semilla
Y crecen con mi tristeza
Que no se compara a tu risa, que relampaguea sobre sus ramas
Y que se levantan con el ceño fruncido
Como tu
Cuando por las mañana beso la triste herida de tu corazón.

30
Puedo girar otra vez

32
¿Dónde estas prenda querida
Que no escuchas mis lamentos?

33
Cerca de tu corazón hare mi nido
Aunque suene cursi decirlo
Me iré a dormir ahí por las noches
Lleno de trementina
Lleno de lo deshecho
Repleto de ti
Furioso y anhelante de ti
Cerca de tu corazón hare mi nido

34
¿Por qué nos llenan con tanta luz pequeña?
Qué es toda la parafernalia
Que arman estos monos desde sus ramas
Dame la mano otra vez
Ponla sobre mi espalda
Abre los ojos
Ciérralos
Intenta quitarme la sonrisa de la cara

35
Otra vez las luces
Que se cuelan después de todo por las rendijas
Y siguen estando tras la puerta en las ventanas
Esos monos que usted acaricia, les tira dulces
Y ellos saltan
Usted tan dulce
Y sus caramelos
Y su cianuro
Lindísima como ríe
Mientras esos pequeños conocidos
Saltan como estrellas para sus ojos

EL CAMINO por JAIME CORTES



Nosotros
No tenemos destino
Adoramos el atardecer
Nos tiramos en camas horrendas
(las sabanas suenan como hojas)

Perdemos el aliento
Y no solemos creer en Dios
Pero le tememos.
El temor es el destino
Y se deshace
Como la camanchaca al sol.

No buscamos el camino más largo
Ni el más corto
Ni el más bello
Ni el más revolucionario
O el más progresista.

El camino nos ama sin embargo
Somos usuales pasajeros para él
Y estamos forzados a caminar
A pesar del viento.
Luciérnagas caen de los ojos
De nuestros seres amados
Y alumbran parte de las piedras.

Nosotros amamos el detalle
Pues nos movemos como topos
Y el camino lo sabe
Nos abraza,
Y su abrazo es frio
Y su abrazo quema
El destino aquel
Que no conocemos
Que no queremos
Que no importa
Que llevamos atado a la espalda
Como un niño enfermo.
30 años ya tiene ese niño
Y aun no nos quiere decir su nombre.
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