miércoles, marzo 17, 2010

THE HURT LOCKER : LA GUERRA ES DROGA. por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Williams Burroughs en el Almuerzo Desnudo enjuicia: “ La droga produce una fórmula básica de virus “maligno”: el álgebra de la necesidad total. El drogadicto es un hombre con una necesidad absoluta de droga. A partir de cierta frecuencia. La necesidad no conoce límite ni control alguno. Con palabras de necesidad total: ¿Estás dispuesto? Sí , lo estás”.

Para enfrentarse a este film, habría que dejar de lado ciertas concepciones arraigadas en la mayoría de los espectadores; El intervencionismo imperialista Norteamericano, la invasión y la legitima resistencia de un pueblo , que cree en la autodeterminación y recurre a diversos medios, en pos de liberarse de sus “libertadores”. Esta operación necesariamente nos llevará hacia un prisma donde lo que resalta es el alma humana bajo la peor de sus dinámicas: La Guerra.

William James es un experto en explosivos cumpliendo servicio en el desértico Bagdad y sus alrededores. Se nos presenta , rudo, alienado desde la primera escena envuelto en un rock estridente. Acaba de integrearse a la Compañía Bravo, la que recientemente perdió a su lider, en cumplimiento del deber.

Escena tras escena concurrimos al desenvolvimiento arriesgado y efectivo de este militar norteamericano. La intervención de los iraquíes, la atmósfera de constante riesgo, registrados por una cámara de movimientos nerviosos, nos infunde suspenso como sólo los maestros del cine saben hacerlo. Bigelow es una directora con experiencia en estas lides, no busca el efecto patético de aquellas escenas chauvinistas, que presenciamos, con paciencia o sin ella, en una suma de historias bélicas, sin restar un gramo a el drama que la película expone.

Las tomas de cámaras precisas y los extensos lapsos sin música incidental nos atrapa en este descenso al infierno, que a instantes parece no incomodar al protagonista.

El epígrafe de esta producción reza: “ LA GUERRA ES DROGA”. Para muchos es una verdad sin cabida a relativismos, una necesidad imperiosa.
Una película bien lograda, ganadora del Oscar 2010 a la mejor pelicula, seis estatuillas en total, merecidas sin duda, un buen convite para asiduos al cine bélico y al público en general.

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ESCAFANDRA 1 PRONTO EN SCRIBD

APARECE NUMERO CUATRO DE ESCAFANDRA 1

jueves, marzo 04, 2010

FALTA. DE VICTOR HUGO DIAZ por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Dionisio es una de las facetas que los estudiosos del arte denominaron a su desarrollo, encarnaba al estado de embriaguez. Lo asimilaban a la creación musical, contraponiendo a Apolo que encarnaba la escultura, todo basado en la mitología griega.

Lo que encontramos en el poemario de Víctor Hugo Díaz, Falta, encontramos uno de estos rasgos. No es una vorágine, producto de la pasión o del “Delirio dionisiaco”, sino una forma de catalogar a un cúmulo progresivo de imágenes, todas ellas incisivas, cada una entregando un mensaje específico. Respetando la musicalidad, entregan un detalle a un cuadro general, que sin sobrecargar llegan a constituir una mirada caleidoscópica entregando un ambiente vigorosamente objetivo.

Poesía nítida, entre acerados y comunes climas, nos enfrenta a la presencia constante de una falta ; falta el espíritu pero nos inunda, falta el cuerpo pero nos acosa, falta el fulgor y nos sobra la luz mortecina de la melancolía y la crítica incisiva.

“De noche las bocinas
y el zumbido de motores
son la rogativa por más lluvia
de estos vehículos que no avanzan

El mapa de turista sirve de abanico

En la esquina, un sacrificio humano
A exceso de velocidad”


¿Dónde lo dionisiaco? En la embriaguez que a veces asola al hablante lírico, en el caminar entre drogas y alcohol, sutilmente sugerido.

“No se nota la pasta que los meses de encierro
Y los riñones excretaron
-Lo que tiene la pasta es el paisaje humano que se fuma.”

Pero la ausencia se concreta en la falta y en cada verso que resuena en el poema.


“Hay otra mentira en este asunto
Es que se piense escrito por otro
peor, uno, de algún sexo
caluroso o muerto de frío
pero más joven
o más viejo
modelo número tanto
actual y frágil
Sólo falta el cuerpo
eso falta”.

Un cuerpo, que es el cuerpo del lector, necesario, obligatorio, la infinita corporeidad del otro, una otredad indefinida.

Otredad que abunda en los paisajes urbanos, detalles que faltan en nuestro devenir, porque no nos detenemos a registrarlos a memorizarlos a hacerlos parte de nosotros.

“La autobiografía no engaña
Nos enseña a leer a los otros

Sirve como cuerda de seguridad
a punto de cortarse
y dejar caer el sobrepeso
de un trabajo a medio terminar.”


La cosmovisión de Díaz, es corrosiva, nos muestra en versos, cuadro tras cuadro un fotograma íntimo, urbano, rico en acechanzas al espíritu, delirante a ratos, nos invita a seguir verso a verso este poemario.

FALTA. Víctor Hugo Díaz. Editorial Cuarto Propio.

martes, febrero 23, 2010

POEMAS DE JUAN CARLOS URTAZA



1

Este largo y angosto país
no es más que un ancho y hondo cuadrilátero
donde no existen reglas
v se puede golpear por la espalda
-en secreta impunidad-

Un cuadrilátero mide lo que mide un país
que se puede llamar Chile
o se puede llamar olvido

Que mide lo que mide un Arturo Godoy
que se puede llamar Víctor Nilo
Godfrey Stevens
Martín Vargas

¿Cuántas generaciones serán capaces de sostener sus rostros?
¿Cuántos años en la memoria de un hombre? .
¿Cuántas horas en la mente de un niño?

El mismo boxeador sobre la misma escena
-un hombre que sangra con aplausos de fondo-

un hombre que no pestañea -memorízate eso-
no puede ganar ni perder

Un boxeador hasta el cansancio como una anáfora
Hasta el delirio
Hasta el desquicio.

Después
el gran estadio como un ojo asfixiante
va quedando vacío
las luces se apagan (reflejos y pupilas)
y ese hombre
que no pestañea -¿recuerdas?-
no puede perder ni ganar.

Un boxeador sale del cuadrilátero
como de su vida.



3



Finteo esquivo arremeto pie contra pie
mete cross mete rectos al mentón
Nadie espera por mí en el ring-side
el abuelo muerto grita lo que no debo hacer
NO eres el Bombardero de Detroit
ni Alí
eres perico de los palotes
abúlico
todo malpapeado
con unos ojos así de grandes y un corazón
que no le cabe en el pecho
¡A la nariz! ¡A la nariz! ese no tiene nariz
Baila palote baila en medio del ring y sueña
que estás en el Madison Square Garden
Uppercuts Uppercuts no te canses indio Agáchate
¡¡Agáchate por las rechucha!!


Pie contra pie mete cross mete rectos al mentón
Soy Joe Louis y
ésta es mi noche harapienta
alguien espera por mí en el ring-side finteo
esquivo
arremeto

KNOCK OUT DE JUAN CARLOS URTAZA: EL CONTEO DEL UNO AL DIEZ DE LA EXISTENCIA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



Pocas veces en la vida nos entregamos al placer sangriento del boxeo, pocas, digo, ya que este “deporte” está en franca extinción. El formar parte de un ávido público que con el corazón embriagado de pasión, el espíritu ansioso de violencia y el grito oportuno, es una de esas experiencias que enajenan, que nos transforma en monstruos que desconocemos. ¿Fácil cerrar los ojos y vernos en el trance? SI, Nada más recordar el Duelo Ali versus Foreman en Kinshasa a más de alguno electriza el cabello y hay en el boxeo, ese del bueno, el de etiqueta negra, el reemplazo a la lucha de Titanes, si, enajenándonos algunos por Ali otros por Foreman. Fácil, casi atávico nos entregamos a ese placer.

¿Qué tal si de público, pasamos a la lona? ¿Qué tal si cobijamos mil sueños, si entrenamos, si al hacernos expectativas nos arrojamos con puños y alma a la lona? Difícil. Casi es cuestión de necesidad para algunos. Nadie pensaría en batirse a puñetazo limpio por mantener un tren de vida, ni podría pensar que versos pueden reflejar al boxeador común, aquel hermanado con la miseria.

¿Qué tal si Dios es el público viéndonos batir nuestros puños?

Urtaza abarca en sus versos de manera magistral esa visión pugilística de la vida, ese dolor de espíritu y cuerpo mal trecho retratado en versos. En el primer asalto nos da certeramente al mentón:

“Este largo y angosto país
no es más que un ancho y hondo cuadrilátero
donde no existen reglas
y se puede golpear por la espalda
-en secreta impunidad-

Un cuadrilátero mide lo que mide un país
Que se puede llamar Chile
O se puede llamar olvido”

Luego todo es un conteo hasta el diez, segundos para el público, a veces eternidad para aquel contendor en el suelo.

Nos encontramos con una poesía sólida, firme, de peso pesado, que nos reta a encontrar algún punto débil. En eso fracasaremos, verso tras verso hay un oficio vigoroso, como un uppercut demoledor, previo a un castigo de derechazos e izquierdazos:

“¿Existe Dios después del diez?
Después del DIEZ la lona se une al cielo
como dos labios sepultándome”

¿Acaso aquellos que decidieron “brutear” no se han enfrentado a puñetazos con la vida?

Puede parecer romántico recordar ese match de boxeo a estadio lleno, los contendores de clubes amateur, profesionales y del regimiento, los gritos que iban y venían. Se olvidan todos, en ese momento, quienes son , la miseria a cuestas y poco importa, salvo para abucheos y maldiciones, el contendor caído, aguardando el conteo , quieto a veces moribundo, metafóricamente más de alguna vez fuimos aquel.

A veces la vida es un ring que transcurre reto a reto. A veces escuchamos vencidos en nuestro silencio, esperando el desenlace.

Knock Out, es ese libro que postula a ser piedra angular de los parangones expuestos, Juan Carlos Urtaza en cuya trayectoria hay Premio Municipal de Poesía. Beca Fundación Neruda, Premio Roberto Bolaño y Beca de Creación Literaria Fondart, es el poeta, es el púgil que nos hace sentir en algunos pasajes, ese enrarecido sabor a la derrota, ese demoledor golpe una vez que el destino ha decidido derribarnos. Y escuchamos contar hasta diez.

sábado, febrero 20, 2010

Papel de diario para los asados por Rodrigo Ramos Bañados


También hubo en cambio en la prensa nacional desde el triunfo de Sebastián Piñera, lo digo como lector. Como la mayoría, soy lector por internet de la prensa, pues de lo contrario gastaría mucho dinero comprando papel para encender asados o envolver la excreta de mi perro pequeño. Me carga andar con un Mercurio de Santiago bajo el sobaco los domingos después de comer una empanada en el Salitre, por ejemplo, aunque lo he hecho, simplemente por la calidad del Artes y Letras.
Interesante y cómico me resultaba también leer la página editorial del Mercurio de Santiago, Cuerpo A, y especial los comentarios de política que aparecen, todos con marcada cizaña hacia la labor de la Concertación. Partían de una hilacha para desmadejarlo todo. Todo estaba mal. Todo corrupción. Ni hablar de Evo, Chávez y Fidel. Para que le digo las cartas al director, la mayoría pro píldora del día después, en general todas bajo la impronta del debate ético, algo que le encanta a la derecha más extrema o la de misa de martes, jueves y domingo. Leer aquellas páginas del Mercurio de Santiago me parecía como escuchar los ya entretenidos e inofensivos comentarios y gesticulación -de mono a pila tocando batería- del cura Hasbún en Mega. Sentí mucho cuando se fue Hermógenes Pérez de Arce del Mercurio de Santiago. Tipo consecuente con su pinochetismo y de fina inteligencia. Sin embargo hoy manda cartas a aquel medio y de inmediato las ponen en los blog para los comentarios de su público.

Carlos Peña (abogado y académico), columnista de aquel mencionado medio célebre por la frase “El Mercurio Miente”, es contrapunto pro Concertación. De todos modos un acierto. El problema es cuando ubican sus columnas en el blog. Es fácil disparar sentado desde un escritorio y con nombre falso. Por el marcado público lector de aquel medio de Agustín Edwards, a Peña lo tratan desde el último obrero de la construcción, con todo el respeto que me merecen a aquello trabajadores, hasta de marxista. Las pasiones políticas en la derecha muchas veces se traducen en descalificaciones y no en debate. La más utilizada por este sector es: resentido. A Peña le han dicho 1000 veces, resentido. Resentido según la RAE, es “Dicho de una persona: Que se siente maltratada por la sociedad o por la vida en general”. No creo que Peña se sienta maltratado por la vida, en fin, no nos desviemos del tema. El asunto que las portadas de El Mercurio de Santiago parecen reírse como Piñera después de tomar de un vino de honor. Leí por ejemplo en el suplemento El Sábado, la historia de Felipe Kast, el ministro más joven de Piñera. Kast como también fue uno de los líderes jóvenes que propone anualmente la revista del Sábado, y donde han pasado varios nortinos. Interesante artículo. Después en deporte, la proyecciones de Ruiz-Tagle, el subsecretario de deportes. Y así sucesivamente. Todos los artículos coronados con fotos sonrientes de los susodichos. Nada de bocas chuecas y gestos feos como solían poner con Ricardo Lagos, por ejemplo, enemigo declarado de El Mercurio de Santiago.

Las páginas editoriales de la A2, hoy parecen verdaderos jardines de flores, todo lindo y todo hermoso. Futuro esplendor, como dice el himno nacional. En un medio uno espera objetividad, si se puede. Pero aquello es utopía. En Chile los últimos 30 años los medios a nivel precisamente no se han caracterizado por su objetividad política. No incluyamos el período de Pinochet, pues ahí quienes revisaban y corregían lo que se publicaba o no eran los mismos militares. Con la Concertación, tanto El Mercurio como La Tercera, hicieron una oposición a ratos sana a ratos enfermiza. Por el otro lado, La Nación hizo lo mismo hasta que al final, por la campaña, habría perdido el rumbo con ataques personales. The Clinic en lo suyo con su ironía y sarcasmo de izquierda snob.

Si hiciéramos un balance, lo sigo diciendo como lector de papel, respecto a la tendencia de los medios, la cosa quedaría de esta manera: extrema derecha, UDI, poder económico, Opus Dei, El Mercurio de Santiago; derecha moderada, RN, presidente electo, La Tercera; concertación, La Nación Domingo y The Clinic; izquierda extrema, El Siglo. A final para hacerse una imagen país, debemos leer: El Mercurio de Santiago (como decían por ahi, hay que leerlo para saber que quieren los patrones) y contrarrestarlo con La Nación Domingo por ejemplo, y así sucesivamente. De todos modos mala cosa. En estos momentos se carece de un medio objetivo de centro. Y pensarlo también es utopía, pues la Concertación querrá invertir y lo hará desde su posición. En España, el alma mater (por lo de Franco, González y Zapatero), pasa lo mismo. El Mundo (una suerte de la Tercera) y el ABC, son de derecha. El País es más de centro- izquierda (Concertacionista).

Leer ambos recién significa informarse de España.

No obstante de ahí también la importancia de internet a través de los llamados medios electrónicos ciudadanos y participativos que abren el debate.

Cinco razones por las cuales la literatura en Arica se encuentra estancada Autor: Daniel Rojas Pachas.


Nota al lector: En primer lugar, el siguiente escrito no busca ofender sino instar a la reflexión de los llamados actores y protagonistas del arte literario en la XV región y si es posible comunicar la inquietud y apreciación a otros destinatarios interesados por el tema dentro del país o fuera de él y que encuentren en lo expuesto, alguna similitud con las condiciones en las cuales producen.

En segundo lugar el redactor está consciente de lo expuesto y asume total responsabilidad de sus dichos, de modo que sólo pide al lector interesado, la madurez suficiente para valorar la crítica. En términos sencillos, no se pique y patalee si usted como escritor, ya sea poeta, narrador, cronista, ensayista o dramaturgo, gestor cultural, editor, lector, académico, crítico o autoridad ligada a este arte, ve su perfil detallado o puesto en tela de juicio.

Finalmente ¿Por qué cinco razones y no un top ten? primero por capricho y porfía del redactor, segundo porque al igual que todo otro trabajo literario, este no se encuentra exento de ser completado a posterior, corregido o (re)escriturado con cinco reglones extra o más y por último y no menos importante, en esta materia no hay un punto final sino un trabajo continuo que se ramifica en extenso tal como lo demuestra cada punto detallado.

Sin más preámbulo…

1.- En la ciudad de Arica y sus alrededores, hay una gran lista de vates, bardos, noveladores, rapsodas, biógrafos, recitadores, cuentacuentos, fabuladores, aforistas, traductores, antologadores, directores de revistas, realizadores de performances, escribidores y escribientes sin obra conocida o por conocer, no hablo de publicaciones pues en sentido opuesto hay personajes que tienen una cantidad de textos auto-editados, sobre la veintena pero que muy pocos por no decir “nadie” ha leído o siente interés por leer, ya sea por lo imposible de rastrear materialmente, son bibliografías fantasmas con tirajes de 5 a 10 ejemplares por libro sin que ello evite que refuljan triunfadores en la ampulosa carta de presentación de sus dueños aún cuando en la mayoría de casos para ser sinceros, más bien deberían ocultarse pues demuestran de primera a última página una laxa rigurosidad, profesionalismo, innovación y respeto por el simple ejercicio de escribir y más aún de corregir y superarse a uno mismo en una tarea que para nada es un hobby.

Me refiero en este punto a personajes que ostentan y detentan rimbombantes un título o rango que consideran (ojo, ellos mismos consideran) sumamente digno y magnificente, el de escritor o más aún el de autor cuando en verdad la pura chapa y pose arrastran, pues no hay escritura, a ciencia cierta no escriben, saben juntar letras y armar frases pero de ahí a escribir hay años luz, algo similar a pensar: En Chile muchos saben leer, claro conocen el abecedario, las vocales y pueden repetir una frase o párrafo de memoria pero no interpretan, no abstraen, no comprenden y finalmente no aprenden. Pero volviendo al tema, ¿Cuál es la ganancia entonces de estos personajes al ostentar el slogan de escritor? me aventuro a suponer que el título los dota de cierto aire intelectual, místico, bohemio o abolengo que los hace compararse con Ercilla educándose en la corte de Felipe II. El escritor a fin de cuentas es únicamente quien escribe, el resto es pura fantasía, parafernalia y delirio patológico.

2. En la ciudad de Arica y sus alrededores no existen dos ejercicios básicos, primero la autocrítica, esencial para no pasarse a guano con cualquier cosa que al llamado “escritor” se le ocurra devolver sobre el papel o la pantalla. Si está tarea de autoanálisis y reflexión sobre lo hecho se ejerciera a cabalidad, el punto uno recién expuesto no existiría. En segundo término, se extraña la crítica de profesionales del área y la crítica justa entre pares, hablo de una buena lid, o sea de frente y con argumentos sustentados, ya sea atendiendo al diseño o contenido del texto.

Lo que sucede con los críticos y comentaristas en la ciudad de la eterna primavera (Arica) es que así como no todos los que se dicen escritores lo son, tampoco todos los que se dicen grandes lectores, reseñistas o críticos lo son. Esa fauna de plano se extinguió o sus zapatos son ocupados por cualquiera que no siendo capaz de tirar un verso o prosa, optó como buen opinologo por lanzar en el diario local o algún medio digital, diatribas flácidas y escuetas y en el caso de los amigos, grandilocuentes y maravillosas, acerca de obras que en lo absoluto tuvieron la suerte o delicadeza de ser leídas y más aún interpretadas o comprendidas. Este es un palo extra a las universidades de la localidad y sus académicos (a la fecha entre tradicionales y privadas son seis o siete universidades para una ciudad que no supera los doscientos mil habitantes) Estas casas del saber, teniendo en algunos casos departamento de letras y facultad de humanidades, poco y nada aportan en investigación y extensión, no tienen desde los setenta, una publicación regular sobre literatura y lingüística y atrincherados desde sus oficinas forman a nuevas generaciones de pedagogos de letras, comunicadores y en menor medida escritores, listos a repetir los mandamientos de UTP o cualquier dirección en prensa o centro cultural ostentando un espíritu acrítico e indolente, pues pasan por cátedras desactualizadas y desarticuladas, ajenas a lo que se produce y se ha dicho en la ciudad, Chile y Latinoamérica, específicamente Perú y Bolivia (por ser colindantes con la ciudad) en esta materia tanto en creación como en teoría en los últimos treinta años. Hablamos de burbujas autorreferentes que se leen a sí mismas de modo complaciente.

El resultado, profesionales provistos de herramientas de hermenéutica, estética y semiótica que en la malla se lucen pero que sólo dejaron como huella un par de conceptos que no se entendieron en la práctica y en la lectura. La intertextualidad por ejemplo, tan manoseada en los programas y abismantes bibliografías que se leen el primer día o que se cita a diestra y siniestra en cátedras magistrales, charlas intelectualoides de pasillo y en esos pocos congresos que se dan cada tres años, se extraña en los trabajos, tesis y ponencias que siguen con el respeto que me merece el siglo de oro y la generación del 27, analizando el manido erotismo en Lorca y la ultrajada demencia en el Quijote.
Finalmente y lo que es peor, la chismografía y el escarnio, la crítica entre pares que no pasa del pelambre personal y la envidia, el sabotaje, el proselitismo y gremialismo barato: Si eres de mi círculo, de mi asociación con carnet y cuota, de mi grupo de tomatera en el bar de la esquina o club de Toby, dale eres un genio, la reencarnación de Proust o Rimbaud pero eso sí, no puedes lucirte más que yo, de lo contario tírate a un pozo blasfemo, profano aprendiz, neófito. El ninguneo y el sobajeo está a la orden del día.

3.- En la ciudad de Arica y sus alrededores, el encierro ha vuelto a los llamados “escritores” ombligistas y resentidos, postergados, subestimados por el centro, huérfanos y genios incomprendidos sin mecenas.

Rodeados por la cordillera, el desierto, el mar y la frontera, Arica y sus alrededores forman una isla sitiada si se quiere ver así y muchos de sus habitantes sobre todo los que dicen escribir, siguiendo esa lógica empiezan a tener delirios de naufrago sólo que en lugar de tener por amigo a una pelota llamada Wilson, monologan con sus cinco ejemplares del libro que publicaron refunfuñando contra ese mundo que los aplasta con viejos talentos de un canon inamovible y nuevas voces en las cuales prefieren no pensar pues la envidia y el miedo los corroe.

En ese sentido, muchos escritores por la necesidad de culpar a alguien y como Tata Dios poco y nada tiene que decir pues la Biblia es un Best Seller, estos escritores siguen soñando con Santiago como la meca al mismo tiempo que despotrican de ella pues amante furtiva, esta les ha negado todo. Padre o madre ausente según se prefiera la metáfora, la gran capital los ha relegado no deteniéndose a comentar, en El Artes y Letras, Las Últimas Noticias o cualquier programa de televisión o página web a la moda, esos cinco ejemplares autoeditados con tanto esfuerzo en roneo y con tapa de opalina café que guarda el tesoro máximo de la literatura universal escrita en los últimos 2000 años, versos adolescentes que harían sonrojar a las lectoras del veinte poemas de amor, naturalismo al uso, narrar decimonónico o realismo sucio de fin de semana matizado por coplas, romanceros y experimentos visuales que volarían la mente de Jorge Manrique, Gustavito Adolfo o Apollinaire.

Retaguardistas y vanguardistas, románticos y objetivistas, Arica tiene todo y nadie ha apuntado los satélites hacia nosotros por mala leche y envidia. Cuando la realidad es otra, Arica y sus alrededores a la fecha, salvo algunas honrosas menciones por allí, no tiene grandes obras literarias que se pueden comentar, no tiene una editorial de consideración, tampoco una revista en papel y con tiraje decente abocada a la crítica y reflexión literaria con calidad tanto en la diagramación, diseño y contenido y que pueda difundirse y dar muestra afuera de lo que se está haciendo, tampoco existen centros culturales que impartan talleres literarios de modo regular, talleres de corrección y lectura más que de escritura y que ante todo estén dirigidos a jóvenes, estudiantes adolescentes y aquellos universitarios que están empezando y aún no se contaminan con la fauna. Arica no tiene concursos a nivel regional ni nacional en ninguna categoría, el premio municipal no existe así como tampoco librerías que valgan un ápice, la distribución de las obras y el comentario de las mismas no pasa de un lanzamiento en que se canta el himno y habla una autoridad de relleno, secretario del secretario reemplazante del intendente de reemplazo y luego se comen unas galletas frac y se brinda con Kola Real o se termina el vino de honor en un tugurio cantando karaokes. Además, los libros inscritos con ISBN son pocos o ninguno, en cuanto al depósito legal que de hecho es responsabilidad de los que editan, nada se hace, pues en la ciudad sólo hay imprentas que de modo ad hoc paran de hacer facturas y flyers de discoteques con fotos de actrices porno para sacar un poemario o librito de cuentos cada doce meses, por lo mismo nadie se ocupa de estas tareas, ni siquiera el escritor que es el principal interesado en difundir su obra fuera de la isla, al contrario, cruzado de brazos el “escritor” dice -suficiente tengo con escribir, soy un best seller en mi población y mi jefe comentó mi libro diciendo que era bonito.- Si al menos escribieran, ese podría llegar a ser un argumento, pero no, esperan en su trono a que el mundo condescienda, pare y voltee pues este autor tuvo la generosidad y decencia de honrarnos con su publicación.

Estos mismos “escritores” son los que en cada reunión ya sea tertulia literaria, lanzamiento de libro, convocatoria municipal o llamado del Consejo de las Artes aprovechan de llorar en masa por no ser leídos, por no ser comentados, por ser premeditadamente ignorados debido a una conspiración de escala mundial que ha decidió excluirlos del maletín literario o la lista de libros que deben leerse en educación media o la universidad. Encerrados en su metro cuadrado de ego olvidan detalles que han ocurrido en los últimos diez años por dar una cifra, la aparición del correo electrónico, los llamados a concursos nacionales e internacionales publicados en webs, la existencia de los e-books, de las editoriales independientes y cartoneras en otras regiones, las que aceptan obras o que son modelos a seguir y algo más de tipo local, la existencia del Perú y Bolivia a un par de horas y lucas de distancia. Países con ciudades dotadas de proyectos escriturales, universidades, imprentas y editoriales, ciudades con una nutrida existencia de escritores y redes de diálogo, crítica y lectores dispuestos, centros que además de Santiago son interesantes de conocer cuando al final, si lo pensamos, toda capital no pasa de ser otra provincia o suma de provincias con los mismos problemas de silencios y dilaciones y para que seguir nombrando la presencia de blogs y revistas digitales que llaman a publicar o la posibilidad de gestionar un concurso sólo por el amor a la escritura más que al sólido aunque suene idealista y en definitiva, pensemos con una mano en el pecho en cualquier intento básico de autogestión e interés por lo que se hace más allá de la pose y la tomatera.

Son estos mismos dueños de la verdad y sufridos románticos empedernidos de la escritura con capa y sobrero alón o zapatito de charol y pinta de Jazzista, los que no descienden de su Olimpo personal para ir a una lectura, ciclo de cine, obra teatral, recital de poesía, charla con un conferencista interesante, congreso o taller gratuito pues prefieren evitar la fatiga o sienten que ya nada pueden aprender puesto que nacieron bendecidos con un Aleph incrustado en su cerebro. La pasividad Zen de estos seres ejemplares e iluminados resulta inspiradora.

4.-En la ciudad de Arica y sus alrededores, escritores, editores, autoridades y toda la fauna literaria tienen un enredo conceptual básico y sumamente perjudicial. Se piensa por ejemplo que la función de una editorial equivale sólo a imprimir el libro y armarlo, se deja de lado lo más importante, la calidad y el cuidado de la edición que pasa por la existencia de un comité editorial, una línea de publicación, encargados de diseño y corrección de estilo. Hablamos en definitiva de un personal calificado, profesionales dedicados que cuidaran el proyecto y si eso se quiere pasar por alto, aún falta nombrar el tema de distribución y difusión, el colocar el libro en vitrinas o catálogos lo cual va más allá de un lanzamiento. O de qué sirve una obra publicada si no va a ser leída, claro uno no escribe para publicar, eso es válido, son asuntos separados, pero algo si es seguro, si uno decide publicar, invierte se desgasta en esa tarea, es algo lógico pensar, aquí debe haber una intención por parte de este ser que quiere llevar su trabajo a otros, de seguro se ha hecho preguntas clave como ¿Por qué escribo? ¿Para qué escribo? ¿Con qué finalidad escribo? ¿Cómo escribo? ¿Qué escribo? ¿Qué tal escribo? ¿Tengo un estilo, de no ser así, debo tenerlo? ¿Cómo puedo mejorar? ¿He mejorado o al menos cambiado en todo este tiempo? ¿Para quién escribo? ¿Debo escribir para alguien? Son preguntas básicas que forman parte del ejercicio de autocrítica mencionado en el punto dos y que alguien que dice escribir y sobre todo busca publicar en algún grado debe tener en cuenta para no dar la hora.

Pues si escribo para mí y decido editar mi obra con cinco ejemplares para mi satisfacción y la de algunos amigos como Kafka que leía sus historias en un círculo íntimo, no tiene sentido pensar en una editorial y una distribución por el contrario si tu plan es invadir el marcado y sacar miles de copias, primero piensa qué mercado y qué impacto tendrás o piensas dejarlas bajo la cama, quizá tu idea es regalarlas o si eres ambicioso y en justa medida quieres una retribución por lo que consideras tu producto, buscaras venderlas pero ¿Qué implica eso? ¿Cómo puedo hacerlo?, ¿Quién me puede ayudar? si no soy vendedor, soy escritor. Estas son cosas por pensar. Y por último, si sacas un tiraje de cinco ejemplares, cosa usual en la ciudad de la eterna primavera (Arica), tengan la decencia de no considerarse al nivel en ventas de Isabel Allende y en impacto y trascendencia con Neruda, ojo no hablo de calidad al poner esos ejemplos de Allende y Neruda sólo de recepción del público, de percepción tanto de quien escribe y recibe. La autora de La casa de los espíritus y el poeta de la boina, ganada tienen su fama y popularidad, independiente de si nos gustan o no como escritores o si compartimos los modos en que manejaron y manejan su éxito.
En cuanto al tema de calidad, este pasa desde luego por uno y por la alteridad. Yo puedo creerme Munch y pintar palotes o haber escrito el próximo Ulises y no ser entendido por los que me rodean, ya que están acostumbrados a leer Condorito con el alto respeto que me merece Pepo y sus destinatarios. En síntesis, hay cosas que vale la pena limpiar y aclarar pues en Arica y sus alrededores, hace tiempo nadie pasa un paño por las ventanas y tampoco trapea el piso de lo que se entiende por literatura.

En este punto hay que mencionar además a las queridas autoridades de cultura y sus políticas, los fondos y becas y las actividades que se planifican como fomento a la lectura y escritura.

Los gestores y encargados de cultura de la región por lo general no tienen ningún conocimiento del área o competencia para determinar qué actividades son mejores para fomentar el proceso lecto-escritural, de hecho muchas veces no se dan el trabajo de distinguir entre quienes aportan en la región y quiénes son los dueños de la pose que se menciona en el primer punto y por lo mismo evalúan el mundo de la escritura comparándolo bajo la misma vara que corresponde a teatro o música. Si pensamos en un recital poético o lanzamiento de un libro a menos que sea Neruda vuelto a la vida, Gonzalo Rojas o Parra o un autor con un apoyo de mercadeo como Ampuero o Simonetti e incluso ellos, creo que cincuenta máximo cien invitados en una sala o espacio en una provincia, es valorable no estamos hablando de Mick Jagger por eso no podemos pensar en grupos humanos como los que convocan los Tres, los Jaivas o la Noche, son factores e intereses distintos, es claro que escuchar poesía, un cuento leído por su autor una clase magistral, diálogo o debate puede ser valioso pero demanda un esfuerzo intelectual y atención que no todo el mundo está dispuesto y no tiene por lo demás que estar dispuesto a bancarse. Aunque suene elitista el asunto, creo que las disciplinas al final convocan de distinta manera a públicos diversos por eso no podemos pensar en la literatura como un circo sin embargo los encargados de cultura siguen haciéndolo en desmedro de esta y por eso pretender poner algún esperpento foráneo o showman que aglutine a las masas algo así como un encantador de serpientes con libros publicados no sirve y eso, cuando estas autoridades existen, pues ha habido periodos en que el cargo dentro de la municipalidad ha estado vacante y por lo mismo el apoyo resulta nulo lo que sumado a una nula autogestión de los divos de la escritura entrega en la operatoria un rotundo cero.

Y hablando de divos podemos atender acá a los poetastros, bohemios trasnochados, explotadores de sus experiencias e infantes terribles, los niños malos e irreverentes de la escritura con sus respectivos grupys y mojados que se arrastran como rémoras cumpliendo sus caprichos esperando una y otra vez como fans enamoradas que vuelvan mientras acumulan con la cuenta de facebook o el fotolog emoticons y besitos virtuales; en su defecto, estos arribistas literarios se valen de cualquier otro escritor de alguna ciudad externa en especial esos de la capital que pasan y pisan la ciudad a fin de que los bendiga con su toque salvador y mágicamente por cruzar un par de palabras o mirada, una copa o elogio al aire, su escritura alcanza las cimas de un clásico.

Lo mismo ocurre con los talleres en que se debaten tres ideas añejas una tarde de jueves entre cinco tipos, incluido el escritor invitado a la región (del cual nadie ha leído nada pero todos son fanáticos) y al terminar todos son un poco más bellos e inteligentes. Y en cuanto a los fondos en Arica (las becas escriturales) podemos pensar en los precoces escritores destinando los fondos a sus bajas pulsiones las que hunden lo que parecía un futuro promisorio en eso… una promesa jamás cumplida y en cuanto a esos que se dicen clásicos, presentando por diez años la misma obra, re-editada hasta el cansancio con lo cual ya suman en una década cincuenta ejemplares que en realidad nunca ven la luz o desaparecen tan rápido como reciben el cheque.

Obras y propuestas que finalmente son tan fantasmales como la escritura de los espectros ennoblecidos. Y vamos atiborrando así una lista de infamia con becas de creación de espectaculares proyectos que de escritura y aporte solo dejan la firma cruzada y el rut en el documento bancario y la justificación de una prorroga al infinito para esa gran obra que definirá a la región, al norte grande y al universo y más allá pero que lamentablemente nunca… se escribió…

5.- Finalmente en la ciudad de Arica y sus alrededores mucho se dice y poco se hace. Hay demasiado pavoneo y todo queda en intenciones, intentos de revistas, intentos de talleres, intentos de libros, intentos de recitales, intentos de programas de cultura, intentos de concursos e intentos de escritores que sólo servirán para seguir empedrando el camino al infierno, en ese tránsito los dimes y diretes pueden ser ocurrentes y divertidos pero cuando se repiten hasta el hartazgo tienen tanto sentido como una misma palabra que se pronuncia por horas tornándose ilegible. La suma sólo deja estrellados y rencillas no resueltas entre egos heridos y orgullos candentes. En cuanto a obras y talentos, estas se pueden contar con los dedos de media mano de manera que amigo lector, si ha tenido la paciencia y determinación de llegar hasta este punto puede que este preguntándose y ¿quién escribe esto? y ¿qué lo autoriza a hacerlo?, bueno un simple hecho, el mismo que motiva y constituye la médula del texto, el redactor es un escritor, alguien que escribe y se de la paja de leer, observar, interpretar y desentrañar quién es quién dentro de este panorama atiborrado por poses y simulacros y en esa medida procura aunque sea de esta forma, quizá la más apropiada, con un escrito, promover el diálogo entre todos esos que dicen preocuparse por el arte literario. Como cierre a la transmisión, los dejo con la siguiente cita de “El miedo a la libertad” obra de Erich Fromm que nos ayuda aterrizar y priorizar las responsabilidades en juego: “el yo es fuerte en la medida en que es activo”. Es imprescindible ser autor.

miércoles, febrero 17, 2010

EL MARGEN DEL CUERPO DE FLORENCIA SMITHS: LA MATERIALIZACION DE UNA POLISEMIA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



La palabra como herramienta fundamental del oficio de escribir, es en la más sutil de las concepciones una ágil daga que atraviesa los sentidos, este es uno de esos casos en que un autor, nos toma fuerte de las manos o simple y llanamente nos empuja dentro de los laberintos de su existencia, verso tras verso, en un poema o línea tras línea en prosa.
Florencia Smiths nos sobrecoge en una prosa poética desencarnada, a ratos áspera, adjetivada y vigorosa. Nos arrastra a situaciones vividas por un alter ego sensible. Surge la duda lógica de quién describe a quién: Si es el Yo lírico que observa con sesgo de crueldad al sustrato real donde esta contenido, así las cosas, jugando el rol de observador impasible o una persona que utiliza la poesía como acto de catarsis infructuosa.
El sesgo de crueldad es tangible en las adjetivaciones que menoscaban el actuar del otro, así es lector, hay un cisma que hace que el hablante lírico se describa como en tercera persona, esa falta de compasión divide el espejo de la realidad, creando la ficción de dos universos diferentes.
La catarsis de hablar, la sanación del espíritu como meta, es un albur que no se materializa, este cuerpo es vigilado por otra entidad al margen de él, recopila sus datos, sus experiencias, cruza el Rubicón cuantas veces sean necesarias para crear imágenes poéticas en el delicado arte de desnudar el espíritu, no falto de un ojo clínico rayando en lo científico:
“Escribiendo acude a las superficies, a la escara, a la sutura, puede nombrar cuanto existe, hacerlo existir, como si tuviese desde mucho antes la experiencia de la sintaxis, en contraposición de ese defecto de la adaptación”
No se debería pensar en que esto enfría el temple de la poeta, la pasión se encuentra explícita e implícitamente en extensos pasajes de esta obra:
“Tuvo que enseñarse a combatir esa dual desidia, esa doble batalla de elegirse opuesta y correr el riesgo de suspender acaso siempre- la otra mitad”
Se cree que la Poesía tiene la cualidad que posee el agua, en cuanto a la adaptabilidad del continente y el contenido, puede ser, que el yo poético subsista con esta cualidad dentro del cuerpo del poeta. No es este el caso. Y aquí descubrimos el primer significado de cuerpo, y porque está al margen, escindido de una manera fatal que se descubrirá en las últimas palabras de este libro.
El segundo significado es meramente estético, se nos presentan los textos en amplia mayoría como un párrafo compacto, en que hay poco espacio para el lúdico ejercicio de los silencios. Salvo, en los versos en que se crea un efecto de vacío que invita inevitablemente a la reflexión, no es un descanso a la mente escrutadora del lector, es la ductilidad del vértigo propio del avance del texto y del silencio.
Los márgenes en contraposición al texto, impresionan notablemente. Ese es el segundo significado del cuerpo.
Continuamos en esas líneas que nos imponen entereza, en ese filo del espejo que a veces, nos es imposible asir sin herirnos.

CELICE- A-HA - SUBTITULADO EN ESPAÑOL

martes, febrero 16, 2010

ELEGIA AL CHANGO LOPEZ (POR EDUARDO DIAZ ESPINOZA)



Apareció este Juan, entre
piedras y covaderas
arrastrando
hedor centenario.
Pobre el hombre, tomó
su bote,
coloca languidez, más
que ollas, hambre desde
sus primeros berridos,
lleno de piojos e hilachas,
una imagen que inspiraba
olor rancio, el pasado del
que emana
esta mezcla de chango y
minero, el Juan, hijo de un
tal López, ahora
es chango y famoso,
hasta tiene un balneario,
allí, hay cualquier
cantidad de amores
y colocadas de gorro,
ya convertidas en relatos
tradicionales.

Debió ser de Coanil
siempre se lo pasaron por
la bragueta, mas
este es el destino,
le hicieron un mono de cemento
frente al hotel, a un maestro
que le sobró mezcla de
una construcción,
le encargaron la “obra”.

Dejen ya
de britanizarnos
la ciudad.

Nos basta con el
Reloj de Porquería.




El P. Lado es un vulgar,
grosero y sacrílego,
mal criado en estos contornos,
esto quiere decir,
no un allegado
como el del banco,
que le cuelgan
más que a cualquier
ser normal,
– lo que ha quedado establecido
como verdad adquirida –
amado bestia que
vive la ilusión como
un pobre, llegando
al grado cero,
mitómano que nunca sabe
lo que ocurre.
El buen vaca,
pero: y ¿Juan? Eso, es
harina de otro costal.



En aquel tiempo…
Juanito se pegó la dormida,
después, una feroz cagada,
y desde entonces, la ciudad
vive bostezando,
a causa de los flujos
de los cambios,
y continúa sus crisis de la adolescencia.
Difícil es hallar aquí
gente célebre por su valentía,
eso sí, hay rocas
eruptivas, toda clase de
minerales, las roquitas
las han ido sacando
para hacer cositas de metal,
el salitre, se fue a la cresta,
pero no faltan
los motivados por fenómenos
tendenciales que
piensan en la
vuelta del “oro blanco”.
Entonces, habrá abundancia,
mayores posibilidades
de créditos, el abaratamiento
de radios, televisores,
tocacintas, videos y películas
porno.



Juan el pobre, Juan Nadie,
el Chango López,
nunca anduvo a caballo
según cuentan;
nunca tuvo las bolas
como platillos,
claro que la gente del norte
chico, siempre cabalga burros,
por eso anda por ahí
el volantines, pues, todavía a
los aborígenes les gusta,
no olvidemos que son
descendientes
de Francisco de Aguirre, el As
de Bastos.
El contacto con la familia,
los seres amados, los ceneís, la
ciudad in crescendo. Claro
que, en asunto de negocios,
nunca tuvo éxito,
su voz y su acción reducida
al silencio,
pero tal fracaso no tiene el
sentido de un mal entendido.
¡Pobre Juan! ¡Qué gil!
Ossa lo dejaba en
pelotas,
a fin de pasar provechosamente,
dicen: Ossa no usaba jabón,
más corredor que árbitro,
muy económico, no aspiraba
neoprén, le bastaban los efluvios
de su bacinica.




Más se ve cuando más se mire.
De por ahí la gente de la
Perla del Norte, economiza agua,
ya que siempre escasea, de tal
manera que la proporción de
cochinos es enorme, no faltando
el sureño que se baña
todos los días y,
por costumbre, esa gallá
se baña porque echa de menos
la lluvia.
No falta el compadre
que asegura, que la chilenidad
empezó en San Pedro de Atacama,
incluso unos ñatos le construyeron
una casa a don Pedro de Valdivia,
él, que apenas dio una miradita
por ahí y se las endilgó para Santiago,
que entonces no era Santiago,
y de Santiago son los “sabios”
que pusieron una plaquita
en la “casa de Pedro de Valdivia”.
Claro que en cosas de historiadores
no me meto, porque no lo soy,
eso es para otro tarúpido que se las
da de conocedor, a ése
el componedor lo bautizó como
“el ladrón de pelotas”;
diré solamente que en Atacama la Chica
hicieron su gran casa de putas,
en unos toldos que levantaron,
don Pedro y doña Inés, Sancho de Hoz,
que no tenía martillo, pero
que se le paraba, reclamó
y lo acusaron de extremista,
por tocar una extremidad de la doña,
y se fue cortado por el cogote.

Después de todo, los españoles,
no bajaron a la mar que venía
grande, y se cagaron de calor
por el desierto, lo cierto es que
le dieron a Juan López, el Chango,
la oportunidad de su vida,
fue la polla gol de ese entonces,
puso sus patitas en Peña Blanca,
territorio de Bolivia, unos añitos
después, un cholo dictador,
Melgarejo, le puso nombre:
Antofagasta.
Armando Carrera de puro picado
porque la Rebeca no le dio boleto,
le cambió el nombre al vals
y la ciudad sigue llamándose
Antofagasta.
No faltan los entendidos
en cosas de toponimia,
cabalito, toponimia, no
potonimia, eso corresponde a
los potos del balneario municipal,
lo cierto es que todavía le buscan
las cuatro patas al gato,
igual como ese que busca
raíces incaicas en el nombre de
Matilla, de donde dicen que son
los alfajores que ahora llaman
de Pica, na’ que ver.

El espíritu aventurero
se fue por el desagüe,
se paraba a hacer muecas
incomprensibles,
carente de sentido biológico,
tú que me escuchas ahora,
dancemos este valse,
ves como la gente anda insana,
todo se ha revuelto,
el mirista Poblete sigue
enterrado en su letrina
del Parque Centenario, ahora le
colocaron hasta una clínica al lado,
para que recuerde sus tiempos
de médico.

No puedo olvidar, o pensar como
un futbolista cualquiera
que a Le Paige se le había
puesto que Adán y Eva eran
originarios de San Pedro de Atacama,
– dato para el huevantines –
y que el paraíso terrenal
debió haber quedado
entre el valle de Jere
y Toconao, angostito y funcional,
un paraíso de cartón, desechable
made in taiguán.
El “ladrón de pelotas”
dale con Atacama, al menos al
Luis Alberto le da por copiar a
Salomón.




A veces uno se equivoca,
“una”, dijo la Marcia Alejandra
cuando iba a ponerle unos velones
a la “santa Juanita” y
cree hallarse en Iquique,
por la enorme cantidad de
maracos que ha llegado,
eso que todavía no vienen
los marinos, ni traen plátanos
de Guayaquil,
son increíbles las cosas
mi buen Chango que pasan
en tu ciudad
poblada de vagos, sapos,
mariguaneros, Conrado Menzel
le robó la carta de Perón
al loco Cáceres, y ahora el
pobre anda repartiendo las puras
fotocopias, el tontito
Fajardo es cuento aparte.
Latcham lo tendría clasificado
como “eslabón perdido”, claro
que hay otros tontos no
menos notables y pasan
inadvertidos, y como
tales los dejaré en el anonimato.
Antofagasta sigue dormida,
sus calles desiertas,
hacen falta el Crazy y el Lola Puñales,
los jotes cagándose en la Plaza
Colón, el alcalde,
puchas que hace falta el Alcalde.

Antofagasta, antofagastita,
se va el siglo XX,
¡DESPIERTA, MIERDA!

viernes, febrero 12, 2010

CONTRA LOS POETAS (CONDICION HUMANA Y POESIA)


Desde que comencé a realizar los Talleres junto a Álvaro López por allá el 2001, incontables veces dije lo siguiente: “Detesto a los poetas, amo la poesía” pareciese una frase antojadiza y no exenta de cierto juego retorico, pero no es así.
Mucho se le puede criticar a los poetas, muchísimo, son humanos, quizás más humanos que otros que ejerzan su vocación. Pero vayamos a la poesía y porque postulaba lo dicho: Nietzsche decía acerca de la utilidad de la poesía en el libro Gaya Ciencia en el aforismo 84 -Del origen de la poesía-, “Se dejó entrar el ritmo en el discurso como fuerza que ordena los átomos todos de la frase, que obliga a elegir las palabras y que hace el pensamiento más obscuro, más extraño y lejano: La utilidad de esto era en verdad una utilidad supersticiosa. Cuando se notó que el hombre conserva mejor en la memoria el verso que la poesía, quiso grabar los deseos humanos en el espíritu de los dioses por medio del ritmo (…) la oración rítmica parecía acercarse más a los oídos de los dioses. Pero ante todo, se pretendió sacar partido de la influencia que la música ejerce sobre el hombre; el ritmo es una coacción, engendra un irresistible deseo de ceder (…). Se trató de obligarles con el ritmo y de ejercer coacción sobre ellos; se les hecho como un lazo mágico, la poesía”. Esto en el entendido de tener a plena vista aquellos siglos y tiempos menesterosos en que los poetas o aedos , eran guardianes de tradiciones , historia y en síntesis depositarios de la idiosincrasia de un pueblo, sin olvidar que este carácter sagrado se concreto en los más diversos cultos de la antigüedad, se dirá que la poesía es o fue una especie de control social, pero desde ese prisma, el arte ,la filosofía , religión, ética y demás manifestaciones humanas son diversas especies de control social, pero obviando lo dicho, se debe sopesar la importancia de esta en el desarrollo humano.
Martín Heidegger en su opúsculo Arte y poesía, expresa lo siguiente: “El lenguaje mismo es poesía en sentido esencial. (…) El arte como poner-en-obra-la-verdad es Poesía. (...) La esencia del arte es la poesía. Pero la esencia de la Poesía es la instauración de la verdad” el subrayado es nuestro, con el objeto de demostrar una de las tantas manifestaciones de coacción, pero veamos la importancia superlativa yacente en lo antes expuesto, la poesía es el catalizador de todo arte y su contemplación una verdad palpable, de acuerdo, ahora se podría entre los que esto leen argumentar en contra. Nietzsche en opiniones y sentencias diversas en su aforismo 32 -La pretendida verdadera verdad- “El poeta aparenta conocer a fondo las diversas profesiones (…) y todas las cosas referentes a ellas.(…) Explicando los destinos y los actos humanos, parece como si hubiese estado presente cuando fue tejida la trama del mundo. En este sentido es un impostor”. Donde queda acá la imagen que nos entrega Heidegger acerca de la verdad, ¿ Es el poeta un impostor O un impostor fingiendo y engañando con apariencia de verdad?. Después de una operación mental se llega a la conclusión que el lenguaje mismo es un engaño. Pero sin desviarnos del tema, Poesía y Poeta pareciesen ser fenómenos que escaparan a los conceptos de verdad o mentira, pero ateniéndonos al aforismo 148 de Humano demasiado humano, descubrimos otra cualidad a este impostor, “aliviador de la vida” paliando a medias la pasión por la acción propia del carácter del hombre, en cuanto a esto, considero al Poeta como amo y señor de los versos que quiera dar al mundo, un demiurgo tan sencillo como un panadero. Aristóteles en “El arte poética” Capitulo V dice: “Si es tachado el poeta de que no es así lo que cuenta; responderá: Mas así debe ser (…)”. Fácil es sentarse y criticar al poeta como persona, como ese substrato real, distinto al “Yo poético”, ejemplo de esto, recordando cosas leídas, está John Milton, célebre autor del “Paraíso perdido” que dolido en grado sumo por la muerte de su amigo Edward King, decide plasmar su sentir en el poema Lycidas, que fue criticado de poca seriedad al llorar a su amigo añorando recuerdos pastoriles inventando y otorgando a los personajes nombres mitológicos. Uno de esos detractores postuló “Cuando sobra el tiempo para la ficción es porque hay poco pesar”. El Poema ya es ficción, es posible reinventar y recrear ese dolor u otro sentimiento y plasmarlo de las diversas maneras que la poesía, la literatura y en última instancia el yo lírico crea posible.
Ahora en cuanto al artículo de Alejandro Zambra “Contra los poetas” es sencillo atacar el substrato real de los poetas, registrar su actividad, analizarlos deducir una regla general acerca de ellos, pero en el fondo, más que a los poetas, estas socarronas observaciones, muy graciosas y palpables a través de la vida cultural, es aplicable a muchas profesiones y vocaciones, claro, cambiando los detalles, el espíritu no variaría, es decir, a la condición humana en extenso. No es que esté en oposición a Zambra, es que en realidad, y es la duda que asaltaba a los oyentes de mi opinión “Detesto a los poetas, amo la poesía”, aclaro que a los poetas con sus pequeñeces, sus dobleces, sus niñerías, sus postulados fatuos , etc. Sean grandes o poetas menores, humanos, sólo, demasiado humanos. Importa la poesía, por siempre la Poesía.
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