martes, mayo 31, 2011

MI REINO PERDIDO por HENRI MICHAUX





Antes tenía un reino tan grande que casi daba la vuelta completa a la Tierra.
Me molestaba. Quise reducirlo.
Lo logré.
Ahora no es más que una parcela de Tierra, una diminuta parcela sobre la cabeza de alfiler.
Cuando la veo, me rasco con ella.
Y antes era una aglomeración de países formidables, un Reino soberbio.

LA TUMBA DE EDGAR POE por STEPHAN MALLARME



Como la eternidad lo transforma en Sí mismo, El poeta se yergue con la desnuda espada Sobre un siglo aterrado por el que fue ignorada La muerte que triunfaba en esa voz de abismo.

Vil sobresalto de hidra que al ángel oyó dar Al habla de la tribu un sentido más puro, En voz alta anunciaron el bebido conjuro De una negra mixtura en un innoble mar.

La tierra sea hostil, la nube nos repruebe, Si no esculpe con ellos nuestra idea un relieve Que la tumba de Poe de su belleza invista.

Mole calma caída de un cataclismo oscuro, Que este granito muestre para siempre su arista A los vuelos de la Blasfemia en el futuro.

POEMA I por LAWRENCE FERLINGHETTI




En las más grandes escenas de Goya nos parece ver
a la gente del mundo
exactamente en el momento en que
consiguieron el título de
“sufriente humanidad”
Se contorsionan sobre la página
en una verdadera furia
de adversidades
Apilados
gimiendo con niños y bayonetas
bajo cielos de cemento
en un paisaje abstracto de árboles marchitos
estatuas dobladas alas y picos de murciélagos
horcas resbalosas
cadáveres y gallos carnívoros
y todos los monstruos finales
de la
“imaginación del desastre”
ellos son tan bárbaramente reales
es como si aun realmente existieran

Y existen
sólo el paisaje ha cambiado

Todavía están en línea en los caminos
plagados de legionarios
falsos molinos de viento y gallos dementes

Es la misma gente
aunque más lejos de casa
en carreteras de cincuenta hileras de ancho
en un continente de concreto
espaciado con carteleras blandas
ilustrando imbéciles ilusiones de felicidad

La escena muestra menos artillería
pero más ciudadanos mutilados
en autos de colores
Y ellos poseen extrañas licencias
Y motores
que devoran a América

DELIBERACIONES MIENTRAS TE OBSERVO por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Te devora el ansia de saber que tengo ganas de tenerte contra la pared, bajar tu ropa decididamente y penetrarte como si el mundo fuera a desaparecer por un cataclismo bíblico, saber que me tendrás dentro como un nervio palpitante, como si deseara nacer ahora de tus profundidades, como en un relámpago, la luz de una idea , mientras en tu entraña vas presintiendo la forma de mi, la esencia de mi, palpitando, mordiéndote amantemente furioso, diseñado para ti hasta el más mínimo detalle, latiendo, como en tus oídos en el vaivén de la ira amorosa de envolverte, conquistarte poseernos aunque fuera un lapso inútil e imperecedero en el tiempo, porque lo nuestro siempre estuvo envuelto en cenizas de amores viejos.

ENCUENTRO CON EL FAMOSO POETA por CHARLES BUKOWSKI



Aquel poeta había sido famoso
y después de unas décadas de
oscuridad
tuve suerte
y aquel poeta pareció
interesarse
y me pidió que fuera a su
apartamento en la playa.
el era homosexual y yo
heterosexual, y lo que es peor,
joven y lozano.

Llegué, eché una
mirada y
declamé (Como si no lo
supiera), "Oye! Dónde
cojones están las
tías?"

el simplemente sonrió y se tocó
su mostacho.

Tenía pequeñas lechugas y
delicados quesos y
otras exquisiteces
en la nevera.
"donde guardas la jodida
cerveza, tío?" Le
pregunté.

no importaba, yo había
traído mis propias
botellas y empecé
con ellas.

comenzó a parecer
alarmado: "He oído sobre
tu brutalidad, por favor desiste de
ella!"

me apalanqué en su
cama, eructé: "ah, mierda nena, no voy
a hacerte daño! ja, ja,
ja!"

"eres un excelente escritor," dijo
el, "pero como persona eres
extremadamente
despreciable"

"eso es lo que más me gusta de
mi, nena!"
continúe sirviéndome
bebida

en seguida
pareció desvanecerse tras
unas puertas correderas
de madera.

"eh nena, sal de
ahí! no te voy a hacer nada
malo! podemos sentarnos y
hablar sobre esa estúpida mierda
literaria toda la
noche! no te
embruteceré,
mierda, lo
prometo!"

"no te creo!,"
dijo una
vocecita

bien, no podía hacer nada
sino
seguir bebiendo, estaba
demasiado borracho para conducir
a casa.


cuando me desperté por la
mañana, el estaba de pie inclinado sobre
mi
sonriendo.

"Ah," dije,
"hola..."

"decías en serio lo que me
dijiste la pasada noche?" preguntó
él.

"ah, el
que?"

"abrí las puertas y me estuve
ahí de pie y tu me viste
y dijiste que
parecía que yo estuviera surcando
el mar en la proa de un gran
barco... dijiste que
parecía un
escandinavo! es
cierto?"

"oh, si, si, lo
parecías..."

me preparó té caliente
con tostadas
y me lo
zampé.

"bien," dije, ha
sido estupendo
conocerte..."

"estoy seguro," contestó
él.

la puerta se cerró detrás
mío
y encontré el ascensor
para bajar
y
después de vagabundear un poco por
la playa,
encontré mi coche,
subí, y me fui
en lo que parecían ser
términos agradables
entre el famoso poeta y
yo

pero
no era
así:

el empezó a escribir material
increíblemente odioso
sobre
mi
y yo
dirigí mis disparos hacia
él.

todo el asunto
fue más o menos
como
la mayoría de encuentros de otros
escritores

y
de todos modos
esa parte sobre que
le llamé
escandinavo
no era cierta en
absoluto: Le llamé
vikingo

y tampoco
es cierto
que sin su
ayuda
yo nunca hubiera
aparecido en la
Penguin Collection of
Modern Poets
junto a el
y quien
era?

ah, si:
Lamantia.

STUDY FOR A MAN PORTRAIT por JUAN LUIS MARTINEZ

AL REVES DE LA PAGINA COMO POEMA (AL REVES) por JUAN LUIS MARTINEZ

AL REVES DE LA PAGINA COMO POEMA por JUAN LUIS MARTINEZ

3 MEDITACIONES SOBRE RENE MAGRITTE por JUAN LUIS MARTINEZ

viernes, mayo 27, 2011

LOS GATOS LO SABRÁN por CESARE PAVESE




La lluvia caerá aún
sobre tus dulces suelos,

una lluvia ligera
como una aliento o un paso.
Aún la brisa y el alba
florecerán ligeras
igual que con tu paso,
y entonces volverás.
Entre flores y alféizares
los gatos lo sabrán.

Seguirán otros días,
seguirán otras voces.
Sonreirás a solas.
Los gatos lo sabrán.
Oirás viejas palabras,
voces cansadas, vanas
igual que trajes viejos
de las fiestas de ayer.

Tú tambi én harás gestos.
Responderás palabras –
Rostro de primavera,
tú también harás gestos.
Los gatos lo sabrán.
rostro de primavera,
y la lluvia ligera,
y el alba de jacinto
que el corazón laceran
de aquel que no te espera,
son la sonrisa triste
que te ilumina a solas.
Seguirán otros días,
voces y despertares.
Sufriremos al alba,
rostro de primavera,

VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS por CESARE PAVESE




Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esa muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, cara esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

A KLARKASH-TON, SEÑOR DE AVEROIGNE por H.P. LOVECRAFT




Una negra torre descolla entre tenues
bancos de nubes
Alrededor un inmaculado, opresivo
bosque.
Sombra y silencio, moho y
putrefacción, una mortaja
Gris sobre antiguas lápidas hace tiempo
desmoronadas;
Ningún pie ha hollado, ningún trino
ha despertado
La mortal soledad de esta noche eterna,
Pero a veces se agita el aire con
tembloroso bullir
Cuando en la torre brilla un mortecino
destello.
Aquí, en soledad, mora aquel cuyas
manos han trazado
Extrañas obras que estremecen al mundo;
En espantosos, indescifrables
jeroglíficos ha revelado
Lo que acecha más allá de los abismos
estelares.
Oscuro Señor de Averoigne tus
ventanas se abren
A ensoñaciones que ningún otro puede
acoger.

ASTROPHOBOS por H.P. LOVECRAFT





En los cielos nocturnos brillando,

Sobre abismos lejanos y etéreos,

Anhelante un día acechaba

Una seductora, luminosa estrella;

Cada atardecer surgía en el cielo

Brillando en el Carro Artico.

Místicas bellezas se fundían

En sus brillantes, dorados rayos;

Gozosas quimeras descendían

Con mezclas y olores a mirra,

Y unos sones de liras extendían

Dulces y suaves melodías.

Allí, pensé, imperaba el placer,

La libertad y la armonía;

A cada momentó nacía un tesoro

Envuelto en flores de loto,

Y un líquido sonido salía

Del laúd de Israfel.

Allí, me dije, existían

Mundos de increíble felicidad,

Donde la inocencia y la paz

Coronaban el trono de la virtud;

Hombres de luces, sus pensamientos

Más puros y limpios que los nuestros.

Y entonces sentí pavor, pues la
visión

Se tornó delirante y roja;

La esperanza se enmascaró de burla,

La belleza se cambió en fealdad;

Una algarabía de músicas chocaron,

Signos espectrales se entremezclaron.

Con delirantes colores ardió la
estrella

Que antaño vislumbré tan bella;

Todo era triste, ya no había
felicidad,

y en mis ojos destelló la verdad;

Un pandemonio salvaje desfiló

Ante mi enfebrecida visión.

Ahora conocía la diabólica fábula

Que portaba aquel dorado esplendor,

Ahora evitaba la tétrica luz

Que antaño admiré con fervor;

Y un miedo espantoso y mortal

¡Ha apresado mi alma por siempre
jamás!

40.000 MOSCAS por CHARLES BUKOWSKI




Separados por una tormenta pasajera
nos juntamos nuevamente
Buscamos cuarteaduras en paredes y techos
y las eternas arañas
Me pregunto si habrá una mujer más.
Ahora
40,000 moscas recorren los brazos
de mi alma
cantando:
"I met a million dollar baby in
5 and 10 cent store"
¿Brazos de mi alma?
¿moscas?
¿cantando?
¿qué clase de mierda es ésta?
Es tan fácil ser poeta
y tan difícil ser
hombre.

jueves, mayo 26, 2011

EN PLENA NOCHE O EL BLUFF SURREALISTA por ANTONIN ARTAUD



Que los surrealistas me hayan expulsado o que yo mismo me haya alejado de sus grotescos simulacros, hace mucho que no es ésa la cuestión Me retiré porque estaba harto de una mascarada que había durado demasiado, por otra parte estaba muy seguro de que en la nueva posición que habían elegido, no menos que en cualquier otra, los surrealistas no harían nada.

Y el tiempo y los hechos no tardaron en darme la razón.

Uno se pregunta qué puede importarle al mundo que el surrealismo coincida con la Revolución o que la Revolución deba hacerse por fuera y por encima de la aventura surrealista, cuando se considera la poca influencia que los surrealistas han tenido
sobre las costumbres y las ideas de esta época.

Además, hay todavía una aventura surrealista y acaso no ha muerto el surrealismo el día en que Breton y sus adeptos creyeron que debían adherir al comunismo y buscar en el terreno de los hechos y de la materia inmediata el resultado de una acción
que normalmente sólo podía desarrollarse dentro de los marcos íntimos de la mente.

Creen poder permitirse echarme cuando hablo de una metamorfosis de las condiciones interiores del alma, como si yo entendiera el alma en el sentido infecto en que ellos mismos la entienden y como si desde el punto de vista de lo absoluto pudiera
tener el menor interés ver cambiar la estructura social del mundo o ver pasar el poder de manos de la burguesía a las del proletariado.

Si los surrealistas realmente buscaran eso, al menos tendrían una excusa. Su objetivo sería banal y restringido pero al menos existiría. ¿Pero tienen acaso algún objetivo hacia el que lanzar una acción y cuándo fueron capaces de formularlo?
¿Acaso trabajamos con una meta? ¿Trabajamos con móviles? ¿Creen los surrealistas poder justificar su expectativa por el simple hecho de la conciencia que tienen?

La expectativa no es un estado de ánimo.

Cuando no se hace nada no se corre el riesgo de romperse la cara. Pero no es razón suficiente para que hablen de uno.

Desprecio demasiado la vida para pensar que cualquier cambio desarrollado en el marco de las apariencias, pueda cambiar algo de mi detestable condición.

Lo que me separa de los surrealistas es que aman tanto la vida como yo la desprecio.
Disfrutar en toda ocasión y por todos los poros es el centro de sus obsesiones. Pero el ascetismo no coincide con la verdadera magia, incluso la más sucia, incluso la más negra. Incluso el gozador diabólico tiene aspectos ascéticos, un cierto espíritu de mortificación.

No hablo de sus escritos que son brillantes aunque vanos desde el punto de vista que ellos sostienen. Hablo de su actitud central, del ejemplo de toda su vida. Yo no tengo odio individual. Los rechazo y los condeno en bloque rindiendo a cada uno de
ellos toda la estima e incluso toda la admiración que merecen por sus obras o por su inteligencia. En todo caso y desde ese punto de vista no cometeré, como ellos, el infantilismo de darle vuelta la cara a ese tema, y de negarles talento porque han dejadode ser mis amigos. Pero felizmente no se trata de eso.

Se trata de una ruptura del centro espiritual del mundo, de un desacuerdo de las apariencias, de una transfiguración de lo posible que el surrealismo debía contribuir a provocar. Toda materia comienza por un desarreglo espiritual. Confiar en las cosas, en sus transformaciones, en el cuidado al conducirnos es un punto de vista de torpe obsceno, de aprovechador de la realidad. Nadie ha comprendido nada
nunca y los surrealistas no comprenden y no pueden preveer adonde los llevará su voluntad de Revolución. Incapaces de imaginar, de representarse una Revolución que no evolucione dentro de los desesperantes marcos de la materia, se resguardan
en la fatalidad, en cierto azar de debilidad y de impotencia que les es propio, del trabajo de explicar su inercia, su eterna esterilidad.

El surrealismo siempre ha sido para mí una nueva forma de magia. La imaginación, el sueño, toda esta intensa liberación del inconsciente que tiene por finalidad hacer aflorar a la superficie del alma lo que habitualmente tiene escondido, debe
necesariamente introducir profundas transformaciones en la escala de las apariencias, en el valor de significación y en el simbolismo de lo creado. Lo
concreto cambia completamente de vestido, de corteza, no se aplica más a los mismos gestos mentales. El más allá, lo invisible rechaza la realidad. El mundo ya no se sostiene.

Entonces se puede comenzar a calibrar los fantasmas, a rechazar las falsas apariencias.Que la muralla espesa de lo oculto se hunda de una vez sobre todos esos impotentes charlatanes que consumen su vida en admoniciones y vanas amenazas, sobre esos revolucionarios que no revolucionan nada. Esos torpes tratan de convertirme.

Ciertamente tendré mucha necesidad. Pero al menos yo me reconozco inválido y sucio. Aspiro después a otra vida. Y bien pensado, prefiero estar en mi lugar y no
en el suyo.

¿Qué queda de la aventura surrealista? Poca cosa además de una gran esperanza decepcionada, pero en el terreno de la literatura misma tal vez hayan aportado algo.

Esa cólera, ese disgusto quemante volcado sobre la cosa escrita constituye una actitud fecunda y que tal vez un día, más tarde, sirva. La literatura ha sido purificada por ella, próxima a la verdad esencial del cerebro. Pero eso es todo.

Conquistas positivas al margen de la literatura, de las imágenes, no ha habido y sin embargo era el único hecho importante. De la buena utilización de los sueños podía nacer una nueva forma de conducir el pensamiento, de mantenerse en medio de las apariencias.

La verdad psicológica estaba despojada de toda excrecencia parasitaria, inútil, aproximada mucho más de cerca. Entonces se vivía con seguridad, pero tal vez es una ley de la inteligencia que el abandono de la realidad sólo puede conducir a fantasmas. En el marco exiguo de nuestro dominio palpable estamos apurados, exigidos de todas partes. Lo hemos visto bien en esa aberración que llevó a revolucionarios en el plano más alto posible, a literalmente abandonar ese plano, a dar a la palabra revolución su sentido utilitario práctico, el sentido social que se
quiere pretender el único válido, porque nadie quiere contentarse con palabras vanas. Extraña vuelta sobre sí mismos, extraño nivelamiento.

¿Quién puede creer que anteponer una simple actitud moral bastará, si esta actitud está enteramente marcada por la inercia? El interior del surrealismo lo conduce hasta la Revolución. Ese es el hecho positivo. La única conclusión eficaz posible
(según dicen ellos) y a la que un gran número de surrealistas se ha rehusado a adherir; pero, a los otros, ¿qué les ha dado y qué les ha hecho dar su adhesión al comunismo?

No los hizo dar ni un paso. En el círculo cerrado de mi persona nunca sentí la necesidad de esta moral del devenir que, parece, revelaría la Revolución. Yo coloco por encima de toda necesidad real las exigencias lógicas de mi propia realidad.
Es la única lógica que me parece válida y no una lógica superior cuyas irradiaciones no me afectan sino en tanto tocan mi sensibilidad. No hay disciplina a la que me sienta forzado a someterme por riguroso que sea el razonamiento que me lleva a
aceptarla.

Dos o tres principios de muerte y de vida están para mí por encima de toda sumisión precaria. Y cualquier lógica siempre me parecerá prestada.

El surrealismo ha muerto por el sectarismo imbécil de sus adeptos. Lo que queda es una especie de montón híbrido al cual los mismos surrealistas son incapaces de ponerle nombre. Perpetuamente cerca de las apariencias, incapaz de hacer pie en la
vida, el surrealismo todavía está buscando su salida, pisoteando sus propias huellas. Impotente para elegir para decidirse ya sea totalmente hacia la mentira,
ya sea totalmente hacia la verdad (verdadera mentira de lo espiritual ilusorio, falsa verdad de lo real inmediato, pero destruible), el surrealismo busca este
insondable, este indefinible intersticio de la realidad donde apoyar su palanca, antes poderosa, hoy en manos de castrados. Pero mi debilidad mental, mi cobardía bien conocidas se rehúsan a encontrar el menor interés en las convulsiones que sólo afectan ese lado exterior, inmediatamente perceptible de la realidad. Para mí, la metamorfosis exterior es algo que sólo puede estar dado por añadidura.

El programa social, el programa material hacia el que los surrealistas dirigen sus pobres veleidades de acción, sus odios jamás virtuales a todo, son para mí sólo
una representación inútil y sobrentendida.

Sé que en el debate actual tengo de mi lado a todos los hombres libres, a todos los verdaderos revolucionarios que piensan que la libertad individual es un bien superior al de cualquier conquista obtenida en un plano relativo.


¿Mis escrúpulos hacia toda acción real?

Estos escrúpulos son absolutos y de dos clases.

Hablando absolutamente, apuntan a ese sentido enraizado de la profunda inutilidad de cualquier acción espontánea o no espontánea.

Es el punto de vista del pesimismo integral. Pero una cierta forma de pesimismo lleva en sí su lucidez. La lucidez de la desesperación, de los sentidos exacerbados y como en las orillas de los abismos. Y al lado de la horrible relatividad de cualquier acción humana, esta espontaneidad inconsciente que pese a todo impulsa a la acción.

Y también en el terreno equívoco, insondable del inconsciente, de las señales, de las perspectivas, de las percepciones, toda una vida que crece cuando se establece y se revela aún capaz de turbar el espíritu.

Estos son pues nuestros escrúpulos comunes.

Pero al parecer ellos se decidieron por la acción.
Pero una vez reconocida la necesidad de esta acción, se apresuran a declararse incapaces de ella. La configuración de su pensamiento los aleja para siempre de este terreno. Y en lo que a mí concierne ¿dije alguna vez otra cosa? En mi favor, de todos
modos, circunstancias psicológicas y fisiológicas desesperadamente anormales y en las que ellos no podrían prevalecer.

LA CABEZA DE EZRA POUND por PABLO ESPINOZA



Admito qué he leído bastante poco de Él, casi nada diría yo, sólo
vagos poemas. De su vida poco es lo que sé, creo que estuvo en
un manicomio... sólo lo leí a la pasada. También algo
relacionado con el siglo XX o no sé qué, pero cuando me afeito
está en el espejo y cuando voy por la calle su cabeza se refleja en
las ventanillas de los automóviles, en las vitrinas, pero no lo
entiendo, sólo vi esa foto de pasada... ese rostro acervo, repleto
de pliegues y demenciales surcos, cabello y barba blanca, rostro
endurecido por el dolor... perturbador... muy perturbador, pero
juro qué es así, claro qué sí, no son sólo reflejos, es la cabeza
misma, flotando, maligna, viva, sangrante.
Ya no salgo muy seguido. En una ocasión estaba en el hospital.
El pasillo era largo y allí estaba Él o Ella, la cabeza, levitando,
con una mirada de odio, avanzando a gran velocidad por un
pasillo que se estiraba hacia el infinito... no hay salida... sólo
correr... correr por mi vida... juro qué es así, claro qué sí. Pero
déjenme decirles que estoy consciente de que esto es un terror
bastante básico e infantil, anticuado dirán algunos. Otros, un
recurso primitivo para asustar ¿pero quién no ha sentido el
terror de ser perseguido por una cabeza? ¡Por dios! ¡¡¡Una
cabeza!!! ¡Piénsenlo! Podría ser una legión de cabezas. Cabezas
de Poe, cabezas de Lovecraft, cabezas de Bukowski, de King...,
no sé ¡¡¡Piénsenlo!!! ¡¡¡Insisto!!! No sé si con esto lea más de Él
o sobre Él, o salga desesperado a comprar alguno de sus libros...
no lo creo y no me importa. Tampoco sé si me irán a gustar sus
escritos, pero eso tampoco me importa... tan sólo debo
concentrarme en escapar de Ezra... eso, y nada más.

AL ABRIGO DE QUIEN por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Al abrigo de quién estarás?

Entre las piernas
una resignada sonrisa
y un sabor amargo

Intentas llamar
Por celular
sin prisas
Sabiendo que no contestará
que esta noche seguirá siendo
todo igual
Como un óleo
De figuras desmembradas
Un rincón oscuro
Una figura gigantesca y amorfa
Una figura pequeña
Los trazos de las paredes claras
Mil dedos saliendo de ellas
Son quejas
Son culpas
Un vaho de tedio
Las enluta


Intentas llamar
Todo igual

al abrigo de quién?

El liceo multicultural de Antofagasta (ex Liceo de Hombres A-15) por RODRIGO RAMOS BAÑADOS



Alumnos peruanos, colombianos, ecuatorianos y hasta un chino dan vida al singular mundo escolar del Liceo A-15 “Mario Bahamonde”, también conocido como “Liceo de Hombres de Antofagasta”.

Este establecimiento puede considerarse hoy como el más cosmopolita de la ciudad, pues el 12% de su matrícula tanto en las enseñanzas media y básica es de origen extranjero, es decir 166 alumnos, así lo precisó su director Boris García.

“Aquí vivimos con mayor fuerza el proceso de inmigración de países latinoamericanos que experimenta Antofagasta en los últimos años”, afirmó.

En cuanto a las nacionalidades de los escolares, dijo que predominan los peruanos, seguidos muy de cerca por los colombianos. Después hay niños ecuatorianos y bolivianos.

Agregó que también hay escolares chilenos de color, que fueron nacionalizados o que son hijos de antofagastinos con extranjeras originarias de Colombia o Ecuador. “Hay constantes cambios de nombres y apellidos”. Explicó que este proceso de integración no ha estado ajeno de inconvenientes.

“Cuando asumí el cargo de director en agosto de 2009, me encontré con una gran cantidad de alumnos extranjeros, situación que me llamó la atención”, afirmó.
Posteriormente fui conociendo a que los estudiantes que tenían dificultades en la asignatura de historia. “Para ellos son extraños algunos ritos chilenos, por esta razón iniciamos un plan de integración, cuya máxima expresión es una fiesta latinoamericana”.

Boris García afirmó que los resultados fueron positivos. “En lo social, algunos alumnos son presidentes de sus respectivos cursos y quizás lo más simbólico de este proceso es que uno de los jóvenes estandartes del colegio es colombiano”.

En general, ellos destacan mucho en las actividades extraprogramáticas, ya sea deportes o danza.

García explicó que la asimilación hacia los alumnos extranjeros de parte de los chilenos es distinta que en otros colegios. “Se puede decir que cultivamos una tradición de respeto y por esta razón aumenta más el interés de las familias extranjeras por nuestro colegio”.

CONFLICTOS

Respecto al hostigamiento de escolares o bullying, aclaró que más bien se producen “desencuentros, pero son resueltos por los inspectores. No hay conflicto entre razas y aquí nadie se molesta porque le digan negro o negrito en forma cariñosa”.
Precisó que el origen de la mayoría de los conflictos son en la enseñanza media, entre pololos o por alguna chica o un chico.

Sin embargo afirmó que algunos apoderados extranjeros son descuidados con sus hijos. “Hemos realizados las denuncias respectivas a los tribunales de familia”, afirmó.

RITUAL por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE




Escucharte otra vez jadear
Grabar tu voz mientras remece las paredes
Inflama las sábanas de tu lecho
Y grabarte
tenerte detenida en el espacio acústico
Tu voz calando mis tímpanos…
Tus quejidos quedos

Pajearme sobre tu blanco vientre

Empapar el piercing en tu ombligo

Remecer a las bestias dormidas en
Las entrañas
Finalmente vomitar sobre tus mantas
Estoy ebrio
Estás ebria
Somos semejantes
Te entrego mi último asqueo
Entrégame tu dulce arcada
Por algo estamos unidos
desde el pubis…

DIVERTIMENTO Y UN PAISAJITO LOS POETAS DEL SUR O UN POEMA SHILENO por ALVARO LOPEZ BUSTAMANTE




"todos somos mierda"
alfredo gutiérrez

"tráiganos a su hijo, le prometemos que [....]
por lo menos disfrazará su idiotez
con las palabras adecuadas
cultas, bonitas y bien acentuadas:
nadie notará que no sabe hacer nada"

chancho en piedra, "la granja de los super-bebés"




tienen "entonación poética"
son ingeniosos, los poetas del sur van y arman versos para que
te diviertas
hacen frases para que las recuerdes bien y se las digas a tus
amigos
en un helado lluvioso día de invierno, al arrimo de un buen vino

una línea, unas palabras y ya queda planteado el horizonte –

en general, escribir por escribir, digamos que nos perdimos en
cierto punto
digamos que el puñal atraviesa tráquea e intestinos y no nos molestamos en demostrarlo
digamos, por fin, que las palabras se desmigajan
con un gusto amargo e insípido casi

la poesía de los poetas del sur se deposita suave
cual hoja duplicándose eclipsando la superficie de algún río,
moviéndose como excremento para llegar al mar –

ya que lo menciono,
el estiércol, digo
la poesía de los poetas del
norte se nos ha momificado
se ha tornado un cáncer salino una caca de paloma secándose al sol

los cadáveres de Durán Manuel (sin ti somos nada)
de Sabella Andrés los engarfiamos por el pecho muerto
por las verijas de Sabella
Andrés colgando en el baño (ahí su mandíbula ahí sus carnes
ahí su piel)

las Sabellas de verija

las momias somos nosotros, la pampa ha glorificado sus
propias carencias

(en el espejo se nos perdió el rostro, en la lectura
/sacrificamos dignidad
nos q una fúnebre parodia)

nos queda morir o también nos queda escribir, o morir,

o rezumar infección en un taller literario, que sería lo mismo,
los poetas los del sur los del norte
repetimos las palabras, nos enredamos y caemos pisoteados en nuestro propio fango

prendemos cirios a esos grandes nombres que serian ejem Parra ejem
Rojas Gonzalo o más bien
Lira Lihn los depositamos esperando que se ablanden entre nuestras
/nalgas para absorberlos bien
los supositorios sagrados

nos tiramos de esa montaña rusa ese olimpo manoseado y
caímos de
culo en – bien
los enemas sagrados
o – bien pero qué bien
el CHUPICIDIO: simple, lamentable estado de la lírica nacional.
fin.

RE TRATO (2006) por JAIME CORTES



Esta sentado de espaldas doctor,
Tiene los ojos en la nuca
Manos muchas manos
Tiene señor
En ellas encomiendo mi espíritu
Mi pasión
Por las fotos obscenas
La lujuria que no destroza
Pero hiere.

Ya no tiene pelo doctor
En el cerebro
Sí en las manos
Sí en los pies
No sé con que ojos llora
Cuando piensa en su padre que esta lejos
O cuando ve esos trocitos
Como rotos
Astillados
Blanquitos de nube
Levemente rojos
De regla
De las reglas
Que le hacen caer
Ruidosamente
Sobre muchas telas de colores.

A veces susurra doctor
El muy cabrón
Gimotea
El maricón
Pide por favor
Sonríe hipócrita
Se roba las galletas del supermercado
Sufre tanto doctor
Que me llega a dar pena
Verlo de negro
Y esa voz grave hablando idioteces.

No se jacta de su miembro
Viril
Porque de viril poco y nada
A penas la piel de sus brazos o la lengua.
Su lengua doctor
Usted debiese verla
Pero mejor no
No la vea
Tápeme los ojos para no verla
A ella en toda esa desnudez demasiado puerca
Con olor a pichi de gato
O muerte O estrella Funerales inevitablemente.

SIEMBRA por SEÑOR QUIROFANO



Él,

venció un anillo de fuego y ella tormenta entró en trance

Inocente juego de conquista

Vístase apretadita y muestre su ombligo

Que las tetas dejen ese sendero a la fantasía


Estúpido juego de conquista

Tú,

eres mía

Mas nadie en este tablero

se nos nubla, toda esa conciencia

pubertad mezquina

de modales y valores

madre, hermana, niña, hija, madre ...

ABRAXAS por JUAN LUIS CASTILLO




La soledad acosa

desde las manos a la piel

acumulando abismos.



La soledad crece

en las ciudades emplazadas,

fuera del tiempo habitual.



Ese silencio conquista

cierto asco disimulado

a favor de la muerte.



Y no sabemos.

O no queremos.



Los dados ruedan sobre el horizonte.



La soledad es el lugar común

a descifrar,

Una pregunta abierta.



Y no podremos.

O no queremos.

VICIO por MAURO GATHI-K



las colillas eran para mi abuela
que armaba cigarros con ellas ...
no le importaba la marca
hilton / liberty))))))
realmente no le importaba nada...
sólo le gustaba armar cigarros con ellas
le gustaba fumarlos con devoción
aspirarlos con un estertor en el pecho
al parecer así olvidaba al tiempo
que se retorcía.,
que se alejaba tras la cortina sin hacer mucho ruido...
el humo disfrazaba la oscuridad dibujada por las velas...
cuando ella lo aspiraba
parecía que respiraba
... parecía un libro abierto
///////parecía la voz de otro
contando historias de otro
parecía viva

Mouseland subtítulos en español

miércoles, mayo 25, 2011

LA INVENCION DEL HUMOR por MILAN KUNDERA



Madame Grandgousier, que estaba preñada, se dio tal hartazgo de callos que hubo que
administrarle un astringente; éste fue tan fuerte que los lóbulos de la placenta se
aflojaron, el feto de Gargantúa se deslizó dentro de una vena, subió por ella y salió por la oreja de su madre. Desde las primeras frases, el libro descubre sus cartas: lo que aquí se cuenta no es serio: lo cual significa: aquí no se afirman verdades (científicas o míticas); nadie se compromete a dar una descripción de los hechos tal como son en realidad.
Hermosos tiempos los de Rabelais: la novela alza el vuelo llevándose en su cuerpo,
cual mariposa, los jirones de la crisálida. Pantagruel, con su aspecto de gigante, pertenece todavía al pasado de los cuentos fantásticos, mientras Panurgo llega de un porvenir por entonces todavía desconocido para la novela. El momento excepcional del nacimiento de un arte nuevo otorga al libro de Rabelais una inaudita riqueza; todo está ahí: lo verosímil y lo inverosímil, la alegoría, la sátira, los gigantes y los hombres normales, las anécdotas, las meditaciones, los viajes reales y fantásticos, los debates eruditos, las digresiones de puro virtuosismo verbal. El novelista de hoy, heredero del siglo XIX, siente una envidiosa nostalgia de ese universo soberbiamente heteróclito de los primeros novelistas y de la alegre libertad con la que lo habitan.
Del mismo modo que Rabelais en las primeras páginas de su libro deja caer a
Gargantúa en el escenario del mundo por la oreja de su madre, en Los versos satánicos, tras la explosión de un avión en pleno vuelo, los dos protagonistas de Salman Rushdie caen conversando y cantando, y se comportan de una manera cómica e improbable.
Mientras «encima, detrás, debajo, en el vacío» flotaban butacas reclinables, vasitos de cartón, máscaras de oxígeno y pasajeros, el uno, Gibreel Farishta, nadaba «en el aire, ora mariposa, ora braza, enroscándose, extendiendo brazos y piernas en el casi infinito del casi amanecer» y el otro, Saladin Chamcha, «una sombra impecable [...] caía cabeza abajo en perfecta vertical, con su traje gris bien abrochado y los brazos pegados a los costados, tocado [...] con extemporáneo bombín». La novela arranca con esta escena, ya que Rushdie, al igual que Rabelais, sabe que el contrato entre el novelista y el lector debe establecerse desde el principio; eso debe quedar claro: lo que aquí se cuenta no va en serio aunque se trate de cosas muy terribles.
La comunión de lo no serio con lo terrible: he aquí una escena del «Libro Cuarto»: la
nave de Pantagruel encuentra en alta mar un barco lleno de comerciantes de corderos; un comerciante, al ver a Panurgo desbraguetado, con los lentes encima del gorro, se cree autorizado a dárselas de listo y le trata de cornudo. Panurgo se venga enseguida: le compra un cordero y luego lo tira al mar; siendo propio de los corderos seguir al primero, todos los demás empiezan a tirarse al agua. Enloquecidos, los comerciantes los agarran por la lana y los cuernos y son ellos también arrastrados al mar. Panurgo tiene un remo en la mano, no para salvarlos, sino para impedir que suban a bordo; los exhorta con elocuencia, demostrándoles las miserias de este mundo, el bien y la dicha de la otra vida, y afirmando que los difuntos son más felices que los vivos. Les desea, no obstante, en el caso de que no les disgustara seguir todavía con vida entre los humanos, que encuentren alguna ballena según el ejemplo de Jonás. Una vez terminado el baño, el bueno de fray Juan felicita a Panurgo y le reprocha tan sólo el haber pagado al comerciante y haber por lo tanto derrochado inútilmente el dinero. Y dice Panurgo: «¡Pero por Dios, si me he divertido más que si me hubiera gastado cincuenta mil francos!».
Esta escena es irreal, imposible; ¿se desprende al menos de ella alguna moral?
¿Denuncia Rabelais la mezquindad de los comerciantes cuyo castigo debería alegramos,
o quiere que nos indignemos contra la crueldad de Panurgo, o se burla, como buen
anticlerical que es, de la necedad de los estereotipos religiosos que profiere Panurgo?
¡Adivinen! Cada respuesta es una trampa para tontos.
Escribe Octavio Paz: «Ni Homero ni Virgilio conocieron el humor; Ariosto parece
presentirlo, pero el humor no toma forma hasta Cervantes. [...] El humor es la gran
invención del espíritu moderno». Idea fundamental: el humor no es una práctica
inmemorial del hombre; es una invención unida al nacimiento de la novela. El humor,
pues, no es la risa, la burla, la sátira, sino un aspecto particular de lo cómico, del que dice
Paz (y ésta es la clave para comprender la esencia del humor) que «convierte en ambiguo
todo lo que toca». Los que no saben disfrutar de la escena en la que Panurgo deja
ahogarse a los comerciantes de corderos mientras les hace el elogio de la otra vida nunca
comprenderán nada del arte de la novela.

LA POESÍA Y LOS DIOSES por HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT



Una tarde húmeda y oscura de abril, poco después de terminar la Gran Guerra, Marcia se encontraba sola, sumida en extraños pensamientos, y sus deseos y anhelos inauditos se elevaban del amplio salón del siglo XX a las profundidades del aire, y hacia el este, hacia los olivares de la lejana Arcadia que ella sólo había visto en sueños. Había entrado en la habitación abstraída, había apagado las luminosas arañas y se había recostado en el blando sofá, junto a una lámpara solitaria que derramaba sobre la mesa de lectura un resplandor verdoso tan sedante como la luna cuando emerge entre el follaje de algún antiguo santuario. Vestida sencillamente, con un largo y negro traje de noche, parecía un producto típico de la civilización moderna; sin embargo, esa noche sentía el abismo inmenso que separaba su alma del prosaísmo de su alrededor. ¿Se debía a la extraña casa en que vivía, esa morada fría donde las relaciones eran siempre tensas y sus habitantes eran poco menos que unos desconocidos? ¿Era eso, o se debía a algún desplazamiento en el tiempo y en el espacio, más grande y menos explicable, por el cual había nacido ella demasiado tarde, demasiado pronto, o demasiado lejos de las regiones de su espíritu, para armonizar jamás con las cosas feas de la realidad contemporánea? Para disipar ese estado de ánimo que la estaba hundiendo en una depresión cada vez mayor, cogió una revista de la mesa y buscó un poco de saludable poesía.
La poesía siempre aliviaba su mente desasosegada más que ninguna otra cosa, aunque se
daba cuenta de que la perjudicaba en muchos aspectos la moderna influencia. Había partes aun en los versos más sublimes sobre las que flotaba un vapor frío de estéril fealdad y limitación, como el polvo en el cristal de una ventana a través del cual se contempla una magnífica puesta de sol.
Hojeaba indiferente las páginas de la revista como el que busca un esquivo tesoro,
cuando tropezó de pronto con algo que le disipó la languidez. Un observador habría podido leer sus pensamientos y decir que había descubierto una imagen o un sueño capaz de acercarle a su meta inalcanzable más que ninguna de las imágenes o sueños contemplados hasta entonces.
Era sólo un trozo de verso libre, ese lastimoso compromiso del poeta que supera la prosa pero no llega a la divina melodía de los números; sin embargo, contenía toda la música natural del bardo que vive y que siente, y que trata de encontrar a tientas, extáticamente, la belleza desvelada.
Desprovisto de regularidad, tenía, sin embargo, la armonía de las palabras aladas y
espontáneas, armonía que faltaba en el verso formalista y convencional que ella conocía. Al leerlo, su entorno se fue volviendo gradualmente difuso, y no tardó en sentirse rodeada de brumas de ensueños tan sólo, brumas purpúreas salpicadas de estrellas que iban más allá del tiempo, hasta donde sólo los dioses y los soñadores pueden llegar:
¡Luna sobre el Japón, Luna blanca de mariposas! Donde sueñan los Budas de párpados
pesados Al son de la llamada del cuco...
Las blancas alas de las mariposas lunares Aletean inseguras por las calles Silenciando con rubor la mecha inútil de las linternas en manos de las muchachas.
Luna sobre los trópicos, Capullo blanco y curvo Que abre lento sus pétalos al calor de los cielos...
El aire está lleno de perfumes, De lánguidos, cálidos sones...
Una flauta eleva su música de insecto a la noche Bajo el curvo pétalo-luna de los cielos.
Luna sobre la China, Luna cansada sobre el río del firmamento, Agitación luminosa entre los sauces, como un centelleo de pececillos plateados Que se deslizan por oscuros bajíos; Las tejas de las tumbas y los templos podridos cabrilean como los rizos del agua; El cielo se motea de nubes como escamas de dragón.
En medio de las brumas del sueño, la lectora gritó a las rítmicas estrellas su gozo ante la llegada de una nueva era de la canción, el renacimiento de Pan.
Entornando los ojos, repitió palabras cuyas melodías estaban ocultas como cristales en el lecho de un arroyo antes del amanecer, pero que centellean resplandecientes al nacimiento del día.
¡Luna sobre el Japón, Luna blanca de mariposas! Luna sobre los trópicos, Capullo blanco y curvo Que abre lento sus pétalos al calor de los cielos.
El aire está lleno de perfumes, De lánguidos, cálidos sones...
Luna sobre la China, Luna cansada sobre el río del firmamento...
De las brumas surgió resplandeciente y divina la figura de un joven con el yelmo alado y las sandalias aladas, portando el caduceo, y dotado de una belleza sin parangón en la tierra.
Movió tres veces, ante el rostro de la soñadora, el cetro que Apolo le diera a cambio de la concha de nueve cuerdas de la melodía, y colocó sobre su frente una corona de mirto y de rosas. Luego, con adoración, dijo Hermes: -¡Oh, ninfa, más bella que las hermanas de dorados cabellos de Ciene y que las atlántidas celestes, amada por Afrodita y bendecida por Pallas, tú has descubierto el secreto de los dioses que encierran la belleza y las canciones! ¡Oh, profetisa, más amable que la Sibila de Cumas cuando Apolo la conoció, tú has hablado certeramente de la nueva era, pues incluso ahora, en Maenalus, Pan suspira y se despereza en su sueño, deseoso de despertar y ver en torno suyo a los faunos coronados de rosas y a los sátiros antiguos. En tu anhelo, has adivinado lo que ningún mortal, salvo unos pocos rechazados por el mundo, recuerda: que los dioses no han muerto jamás, sino que duermen tan sólo y sueñan sueños de dioses en los jardines hespéridos poblados de lotos, más allá del dorado crepúsculo. Se acerca el momento de su despertar, momento en que perecerán el frío y la fealdad, y en que se sentará Zeus de nuevo en el Olimpo. Ya el mar de Pafos tiembla y alza una espuma que sólo los cielos han visto anteriormente; y por la noche, en Helicón, los pastores oyen extraños murmullos y notas semiolvidadas. Los bosques y los campos se
vuelven trémulos al anochecer con un centelleo de blancas formas saltarinas, y el inmemorial océano ofrece curiosas visiones bajo tenues lunas. Los dioses son pacientes, y han dormido mucho tiempo; pero ni hombres ni gigantes podrán desafiar eternamente a los dioses. Los titanes se retuercen en el Tártaro, y bajo las llamas del Etna rugen los hijos de Urano y de Gea. Ya está cerca el día en que el hombre ha de responder por haberlos negado durante siglos; pero durmiendo, los dioses se han vuelto amables y no quieren arrojarle al abismo destinado a los que se atreven a negarlos. En vez de eso, su venganza aplastará las tinieblas,la falacia y la fealdad que han trastornado la mente del hombre; y bajo el dominio del barbado Saturno, los mortales, dedicándole sacrificios, se recrearán en la belleza y en el gozo. Esta noche conocerás el favor de los dioses, y contemplarás en el Parnaso aquellos sueños que los dioses envían a la tierra, a lo largo de los siglos, para hacer saber que no han muerto. Pues los poetas son los sueños de los dioses; y en todas las épocas ha habido alguien que cantara sin saberlo el mensaje y la promesa de los jardines de lotos que hay más allá del crepúsculo.
A continuación tomó Hermes en brazos a la doncella dormida y cruzó los cielos. Soplaron de la torre de Aiolas suaves brisas que les elevaron por encima de mares cálidos y fragantes, hasta que de pronto llegaron adonde Zeus presidía un consejo sobre el Parnaso bicéfalo, su trono de oro, flanqueado por Apolo y las Musas a su derecha, y Dionisos coronado con hojas de parra y las bacantes ruborizadas de placer a su izquierda.
Jamás había visto Marcia tanto esplendor, ni despierta ni dormida; sin embargo, no le
hacía daño tanta luz, como se lo habría hecho la del elevado Olimpo; pues en esta corte menor, el padre de los dioses había atemperado su gloria a fin de que pudiese ser contemplado por ojos mortales. Ante la entrada de la cueva coricia, cubierta de laureles,había sentados en fila seis nobles figuras de aspecto mortal, pero con semblante de dioses. La soñadora les reconoció por las imágenes que había visto de ellas, y supo que no eran otros que el divino Maeónidas, el infernal Dante, el inmortal Shakespeare, el Milton explorador del caos, el cósmico Goethe, y Keats, amado de las Musas. Tales eran los mensajeros a quienes los dioses habían enviado a anunciar a los hombres que Pan no había dejado de existir, sino que dormía tan sólo; porque es mediante la poesía como hablan los dioses a los hombres.
Entonces, exclamó Zeus, tonante: -¡Oh, hija (porque al ser de mi estirpe interminable,eres efectivamente hija mía), contempla en estos tronos de honor a los augustos mensajeros que los dioses enviaron para que dejasen en las palabras y los escritos de los hombres algún vestigio de belleza divina. Los hombres han dado justamente laureles duraderos a otros bardos; pero a éstos los ha coronado Apolo, y yo les he otorgado un lugar aparte, como mortales que hablaron el lenguaje de los dioses. Mucho tiempo hemos soñado en los jardines de lotos que hay más allá de Occidente, y hemos hablado sólo a través de nuestros sueños; pero se acerca el tiempo en que nuestras voces abandonen su mutismo. Será el momento del despertar y del cambio. Una vez más ha descendido Faetón con su carro, abrasando los campos y secando los arroyos. En la Galia, lloran solas las ninfas con los cabellos alborotados junto a las fuentes que han dejado de manar, y languidecen junto a los ríos que se han vuelto rojos con la sangre de los mortales. Ha salido Ares con su séquito, dominado por la locura divina, y han regresado Deimos y Fobos saciados de placer antinatural. Tello medita con pesar, y la cara de los hombres es como el rostro de las Erinnias cuando Astraea huyó a los cielos y las olas, a una orden nuestra, envolvieron la tierra toda, salvo esta cumbre elevada.
En medio de este caos, dispuesto a anunciar su advenimiento, aunque a ocultar su llegada, avanza ahora el último de nuestros mensajeros nacidos cuyos sueños contienen todas las imágenes que soñaron los que le precedieron. Es a él a quien hemos elegido para que una en un todo glorioso la belleza que el mundo ha conocido, y escriba palabras en las que resuene toda la sabiduría y el encanto del pasado. El será quien proclame nuestro retorno y quien cante nuestros días venideros, cuando los Faunos y las Dríadas llenen de belleza sus acostumbradas florestas. Nuestra elección ha sido guiada por los que ahora se sientan ante la gruta coricia en tronos de marfil, y en cuyas canciones oirás notas sublimes por las que dentro de unos años reconocerás al más grande mensajero, llegado el momento. Escucha sus voces cuando ahora te canten una a una. Oirás cada una de sus notas otra vez, en la poesía que está por venir, la cual traerá paz y gozo a tu alma, aunque habrás de buscarla durante años de desolación. Escucha con atención, pues cada acorde que brote y se desvanezca volverá a surgir para ti cuando regreses a la tierra, como Alfeo - hundiendo sus aguas en el alma de Elade - aparece como cristal de Aretusa en la remota Sicilia.
A continuación se levantó Homero, el más antiguo de los bardos, tomó su lira y cantó un himno a Afrodita. Marcia no conocía una sola palabra de griego; sin embargo, no llegó el mensaje en vano a sus oídos pues el ritmo oculto contenía aquello que habla a los mortales y a los dioses, y no necesita de intérprete.
Y lo mismo ocurrió con las canciones de Dante y de Goethe, cuyas palabras desconocidas surcaron el éter con melodías sencillas de leer y de adorar. Y por último se entonaron acentos que la joven recordaba. Era el cisne de Avon, en otro tiempo dios entre los hombres, y ahora entre los dioses:
Escribe, escribe, que del curso sangriento de la guerra, queridísimo señor, tu querido hijo pueda huir; bendito sea en casa, en paz, mientras yo, lejos de él con celoso fervor su nombre santifico.
Y sonaron acentos aún más familiares cuando Milton, recobrada la vista, declamó con inmortal armonía:
Que tu lámpara, a la medianoche, se vea en alguna torre solitaria, de donde pueda yo
vigilar la Osa con el triplemente grande Hermes, o haz que al espíritu de Platón desvele qué mundos, qué vastas regiones contiene la mente inmortal, que ha olvidado su mansión en este refugio de carne.
Que alguna vez la tragedia espléndida con cetro y bajo pallo desfile, Presentando a Tebas,o la estirpe de Pélope, o la historia de Troya divina.
Por último se alzó la voz joven de Keats, el más próximo de los mensajeros al pueblo
hermoso de los faunos:
Dulces son las melodías escuchadas; pero aún son más las no escuchadas; por tanto,
dulces flautas, seguid...
Cuando, vieja, esta generación termine, seguirás tú, en medio de un dolor ajeno al
nuestro, amigo del hombre, a quien dijiste "La belleza es la verdad; la verdad, belleza"; eso es cuanto sabes en la tierra; cuanto necesitas saber.
Al terminar el cantor se oyó un sonido traído por el viento que venía del Egipto lejano, donde llora de noche Aurora junto al Nilo a su Memnón asesinado. A los pies del Tonante se echó la diosa de dedos rosados; y arrodillada, imploró: "Señor, es hora de abrir las.
Compuertas de Oriente." Y Febo, tendiendo su lira a Calíope, la Musa a la que había
desposado, se dispuso a partir con destino al Palacio del Sol, erigido sobre columnas y resplandeciente de joyas, donde se agitaban los corceles ya enganchados al dorado carro del día. De modo que Zeus descendió de su trono de la caverna, y posando una mano sobre la cabeza de Marcia, dijo: -- Hija, el amanecer se acerca; conviene que regreses antes de que despierten los mortales de tu casa. No llores por el vacío de tu vida, porque pronto desaparecerá la sombra de las falsas creencias, y otra vez los dioses andarán entre los hombres. Busca sin descanso a nuestro mensajero, y encontrarás el consuelo y la paz. Su palabra guiará tus pasos hasta la felicidad, y en sus sueños de belleza encontrará tu espíritu aquello que anhela.
Cuando Zeus hubo terminado de hablar, el joven Hermes cogió suavemente a la doncella
y la elevó hacia las pálidas estrellas, en dirección a Occidente, sobrevolando mares invisibles.
Han pasado muchos años desde que Marcia soñó con los dioses y con el cónclave de su
Parnaso. Esta noche se encuentra sentada en el mismo amplio salón, pero no está sola. Ha desaparecido el viejo espíritu de la inquietud, pues junto a ella hay alguien cuyo nombre resplandece de celebridad: es el joven poeta de los poetas, a cuyos pies se sienta el mundo entero. Está leyendo palabras manuscritas que nadie ha oído aún, pero que cuando se escuchen traerán a los hombres las fantasías que perdieron hace siglos, cuando Pan se tendía a dormitar en Arcadia, y los grandes dioses se retiraban a descansar a los jardines de lotos, más allá de las tierras de las Hespérides. En las sutiles cadencias y ocultas melodías del bardo, el espíritu de la doncella había encontrado al fin el sosiego, pues transmitían las más divinas notas del Orfeo tracio; notas que conmovían a las mismas rocas y a los árboles de las riberas del Hebros.
Calla el cantor, y espera con ansiedad un veredicto; aunque, ¿qué puede decir Marcia,
sino que la melodía es "digna de los dioses"? Y mientras ella habla, le llega otra vez la visión
del Parnaso, y el sonido lejano de una voz poderosa que dice: "Su palabra guiará tus pasos hasta la felicidad, y en sus sueños de belleza encontrará tu espíritu aquello que anhela."

TONADA DEL ILUMINADO por PABLO DE ROKHA



El graznido cosmopolita de los crepúsculos
azota mis angustias.
derrumbando los árboles enloquecidos y las ideas oceánicas de los árboles
enloquecidos
Yo estoy botado
aquí,
con mis zapatos
y mis universos;
como la mar, sonando...
tuerto, completamente muerto, y haciendo vida a lágrimas;
crecido de montañas con las hojas marchitas,
y la voz de los ruidos dispersos y rodantes
en la audacia negra del canto.
Ancho tubo de soles amarillos
las lágrimas-lluvias de los objetos,
hondo tubo de mares asesinos,
atraviesan la ruina sonora que es la desgarradura de mi corazón,
y las miradas serias de las tumbas
se quiebran tronando en mis sesos
como la patada del tiempo en la muerte del héroe.
¡Ah! ventolera, inmensa ventolera
de lo infinito
que me deshojas horrorosamente,
—bah! ventolera, inmensa ventolera—,
todo el costillar despavorido...
Soy el hombre que viene errante
y murió.
y anda andando
con sus jaulas de leones y aves sin sentido,
sus acordeones y sus víolines estupefactos,
vendiendo otoños maduros.
por el alambre que ata los cielos y los mundos;
y anda andando,
absorto en la verdad colosal de su espanto,
como la araña por la tela
~¡Dios mío!...
como la araña por la tela,
y los hijos futuros por la infancia del padre.
La sabiduría lluviosa del silencio
empapa las hilachas de mis actos,
y, sin embargo, cuando caen, pasmados
y alucinados,
sobre la boca absorta del misterio,
lloran como los granos dorados y ruidosos
en el granero.
Lo mismo que un toro de oro
canto,
pienso
y derivo, rodando tierra abajo,
con mis poemas en el vientre,
despedazándome
por las verdades y por las ciudades.
La culebra geométrica de los últimos gritos
me muerde la garganta,
y un dolor varonil, como de potro, clavado en la oscura osamenta,
me impele a obrar, a hablar
en gritos, en ladridos, en signos atropellados y ensangrentados,
que me arranco de las entrañas.
Parecido a un ciego demente,
golpeo las puertas abiertas que estaban cerradas, horriblemente cerradas,
de lo irremediable,
y pregunto por "Dios" a las estrellas muertas.
Terremotos de paradojas,
levantamientos de volcanes sentimentales o filosóficos,
derrumbes de dolores,
cataclismos de tristeza, cataclismos de belleza,
remecen la tronchada matemática de mi sistema planetario;
hay torvas lagunas de idiotez
y montañas de hierro de genialidad
sobre el panorama cóncavo de mi actitud ilimitada;
y las niñas azules y alegres de lo ingenuo
juegan con racimos de atardeceres felices,
vendimiando uvas de hierro en la maquinita de las bocas mimosas,
encima de los claros paisajes de miel y violetas innumerables,
que tiemblan colgados sobre mis abismos,
como tonadas de labriegos
al pie de los mitos guerreros.
Los pájaros muertos de mi voz agraria y formidable,
oscura y formidable,
egregia y formidable,
como un batallón de asesinos crepusculares domando la anchura oceánica,
los pájaros muertos de mi voz agraria y formidable
anidan en los tejados de los cementerios,
las herrerías,
los prostíbulos, los rascacielos,
las funerarias;
y una lúgubre significación Ies preside
cuando revolotean, enloquecidos y amargos, arriba del atardecer,
como guiñapos de planetas que rodasen estrellándose
contra la solidez aplastadora de las murallas invisibles.
Absorto en mis hundidas incertidumbres,
doblada la cabeza de humo inmóvil
sobre el enorme corazón montañoso y cavernario,
solo,
con el tiempo del tiempo,
ando en tranvía vestido de estrellas y sepulturas,
compro cigarrillos como catafalcos y estoy muerto,
hablo con el animal comerciante, con el animal periodista, con el animal
vagabundo,
con el animal de los gestos cuadrados como retratos,
con el animal de los gestos polvosos como borricos,
con el animal de los gestos nocturnos como sepulcros,
con el animal espantoso que tiene botica,
con el animal estupendo y arrastrado que conversa, que vive, que defeca,
que está absolutamente cesado con doscientos kilos de carne imbécil,
y canta,
y llora,
y come,
y duerme,
y hace chiquillos sin cabeza,
y dice gruñendo: "la ley, la justicia, la belleza de los cielos abiertos",
parado frente a lo infinito
con las manos en los bolsillos
y el ideal en los testículos...
Yo vengo saliendo de las montañas
que aullan inmensamente al otro lado del verso, al otro lado del gesto y al
otro lado del horizonte,
desde el día primero de las cosas., .
Mi corazón forrado de pieles salvajes,
huele a peumos y a boldos lo mismo que los rumorosas talleres de los
carpinteros y el mugido de las yuntas agrarias,
mi corazón, untado de mieles rurales;
y en las granjas maduras de mi espíritu
cantan los gallos, los mohosos gallos domésticos,
braman los toros enamorados,
y ladran los perros eternos, ensangrentando las viviendas y los caminos
apelillados....
un gran rugido de jaguares y de torrentes enloquecidos,
aureolado de buitres feudales y anchos laureles luminosos y llenos de
esquilas y resplandor,
me cruza los huesos ardidos...
Los jumentos desaforados y profundos
de mi carne y mi sangre,
Jos instintos canallas, sublimes, idiotas, revolucionarios,
que ladran mordiendo mis dolores
lo mismo que carcomas de sueño, lo mismo que gusanos de rabia,
las fuerzas violentas y despavoridas del universo
me empujan de abismo en abismo,
de angustia en angustia,
de espanto en espanto,
como el amor al hombre, como el dolor al mundo,
como el rempujón fatal de lo desconocido
a quien se asoma horrorizado
a la rendija inmortal de los sepulcros.
Pienso;
"he ahí mis manos, mis piernas,
y he ahí mi pensamiento,
he ahí las plazas públicas, los filósofos, las letrinas, las iglesias, etc.",
y querría huir,
huir, huir ladrando en pelotas,
gritando horriblemente, llorando horriblemente hasta la eternidad,
como un individuo a quien le mostrasen el retrato de su esqueleto,
o a Dios cara a cara,
o una gran mano peluda le apretase el pescuezo en lo obscuro,
o el Diablo le sacase la lengua
a la salida del cementerio,
lloviendo, a la salida del cementerio, carajo, a la salida del cementerio...
Y cuando voy trotando, loco, trotando Mitre la luna y las tumbas,
me quedo atrás,
me quedo atrás, y digo;
"allá va el tonto, el tonto,
allá va el tonto,
allá va el tonto, el tonto
de la chaqueta negra.."

I know its over - The Smiths(subtitulada)



Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
And as I climb into an empty bed
Oh well. Enough said.
I know it's over - still I cling
I don't know where else I can go
Oh ...
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
See, the sea wants to take me
The knife wants to slit me
Do you think you can help me ?
Sad veiled bride, please be happy
Handsome groom, give her room
Loud, loutish lover, treat her kindly
(Though she needs you
More than she loves you)
And I know it's over - still I cling
I don't know where else I can go
Over and over and over and over
Over and over, la ...
I know it's over
And it never really began
But in my heart it was so real
And you even spoke to me, and said :
"If you're so funny
Then why are you on your own tonight ?
And if you're so clever
Then why are you on your own tonight ?
If you're so very entertaining
Then why are you on your own tonight ?
If you're so very good-looking
Why do you sleep alone tonight ?
I know ...
'Cause tonight is just like any other night
That's why you're on your own tonight
With your triumphs and your charms
While they're in each other's arms..."
It's so easy to laugh
It's so easy to hate
It takes strength to be gentle and kind
Over, over, over, over
It's so easy to laugh
It's so easy to hate
It takes guts to be gentle and kind
Over, over
Love is Natural and Real
But not for you, my love
Not tonight, my love
Love is Natural and Real
But not for such as you and I, my love
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can feel the soil falling over my ...
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can even feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can feel the soil falling over my head
Oh Mother, I can feel the soil falling over my ...


SE QUE SE ACABO


Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Y como me subo en una cama vacía
Oh, bueno. No digo más.
Sé que se acabó - todavía me aferro
No sé dónde más puedo ir
Oh ...
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Mira, el mar quiere llevarme
El cuchillo me quiere herir
¿Crees que me puede ayudar?
Triste novia con velo, por favor, ser feliz
novio guapo, dale espacio
ruidoso, amante grosero, trátala gentilmente
(Aunque ella te necesita
Más de lo que ella te ama)
Y sé que es más - todavía me aferro
No sé dónde más puedo ir
Una y otra y otra y otra
Una y otra vez, la ...
Sé que es más
Y nunca realmente comenzó
Pero en mi corazón era tan real
E incluso me habló, y dijo:
"Si eres muy divertido
¿Entonces por qué estás solo esta noche?
Y si eres tan inteligente
¿Entonces por qué estás solo esta noche?
Si usted es tan entretenido
¿Entonces por qué estás solo esta noche?
Si eres tan apuesto
¿Por qué duermes solo esta noche?
Lo sé ...
"Porque esta noche es como cualquier otra noche
Es por eso que usted está solo esta noche
Con tus triunfos y tus encantos
Mientras están en los brazos del otro ... "
Es muy fácil reírse
Es tan fácil odiar
Se necesita fuerza para ser gentil y amable
Más, más, más, más
Es muy fácil reírse
Es tan fácil odiar
Se necesita coraje para ser gentil y amable
Más, más
El amor es natural y real
Pero no para ti, mi amor
Esta noche no, mi amor
El amor es natural y real
Pero no para gente como tú y yo, mi amor
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi ...
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh Madre, incluso puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi cabeza
Oh madre, puedo sentir la tierra caer sobre mi ...

lunes, mayo 23, 2011

LA MINERIA ES UNA MALDICION por RODRIGO RAMOS BAÑADOS



Decir que la minería es una maldición es fustigar el origen y razón de Antofagasta. Este dispararte no va contra los pilares en que se fundó Antofagasta, sino que a la actualidad, a ese monstruo que es la minería que reparte sonrisas a una cantidad importante de personas, pero que también genera frustraciones a otro tanto que observa como los precios, en todos los sentidos y direcciones, suben a costa de la perversa especulación.
La minería es una maldición porque transformó a Antofagasta en una de las ciudades más caras de Chile para vivir.
La minería es una maldición porque acrecentó las desigualdades en Antofagasta, evidentes en una vuelta en micro. Suba a una liebre o bus y haga el recorrido de norte a sur. En el extremo norte, arriba, verá esas casas tipo caja de remedio semienterradas en los arenales y algún indicio de marginalidad y en el lado sur, usted sabe, la opulencia de los Jardines del Sur.
La minería es una maldición porque en Antofagasta hay gente que gana sueldos impresentables para abajo y para arriba.
La minería es una maldición porque desorientó e hizo valorar a las personas por lo que tienen, que por valores o por lo que saben.
La minería es una maldición porque llenó las calles de Antofagasta con autos inútiles.
La minería es una maldición porque envenenó el alma de Antofagasta, generó envidia, por esos millonarios y exclusivos bonos mineros.
La minería es una maldición porque quebró familias con los malditos turnos mineros.
La minería es una maldición porque encalilló e hizo vivir una realidad artificial a personas que gastaron más de lo que tenían.
La minería es una maldición porque ennegreció a Mejillones.
La minería es una maldición para quienes no están protegidos por ella.
La minería es una bendición para quienes gozan de sus beneficios.

HIMNO A LA BELLEZA (BILINGUE) por CHARLES BAUDELAIRE



¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo
oh, Belleza? Tu mirada, infernal y divina,
vierte confusamente el favor y el crimen,
y se puede, por esto, compararte al vino.
Contienes en tu ojo el poniente y la aurora;
derramas perfumes como un anochecer tormentoso;
tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
que hacen al héroe cobarde y al niño valiente.
¿Sales de la sima negra o desciendes de los astros?
El destino hechizado sigue tus enaguas como un perro;
siembras al azar la alegría y los desastres,
y lo gobiernas todo y no respondes de nada.
Marchas sobre los muertos, Belleza, de los que te burlas;
de tus joyas el Horror no es la menos encantadora,
y la Muerte, entre tus más queridos dijes
sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.
El efímero deslumhrado vuela hacia ti, candela,
crepita, arde y dice: ¡Bendigamos estas luces!
El amante jadeando inclinado sobre su bella
tiene el aspecto de un moribundo acariciando su tumba.
Que vengas del cielo o del infierno, ¿qué importa,
¡oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso e ingenuo!
si tu mirar, tu sonrisa, tu pie, me abren la puerta
de un Infinito que amo y nunca he conocido?
De Satán o de Dios, ¿qué importa? Angel o Sirena,
¿qué importa, si tú vuelves, —¡hada de los ojos de terciopelo,
ritmo, perfume, luz, oh, mi única reina!—
el universo menos horrible y los instantes menos pesados?


HYMNE A LA BEAUTÉ
Viens-tu du ciel profond ou sors-tu de l'abîme,
O Beauté? Ton regard, infernal et divin,
Verse confusément le bienfait et le crime,
Et l'on peut pour cela te comparer au vin.
Tu contiens dans ton œil le couchant et l'aurore;
Tu répands des parfums comme un soir orageux;
Tes baisers sont un philtre et ta bouche une amphore
Qui font le héros lâche et l'enfant courageux.
Sors-tu du gouffre noir ou descends-tu des astres?
Le Destin charmé suit tes jupons comme un chien;
Tu sèmes au hasard la joie et les désastres,
Et tu gouvernes tout et ne réponds de rien.
Tu marches sur des morts, Beauté, dont tu te moques;
De tes bijoux l'Horreur n'est pas le moins charmant,
Et le Meurtre, parmi tes plus chères breloques,
Sur ton ventre orgueilleux danse amoureusement.
L'éphémère ébloui vole vers toi, chandelle,
Crépite, flambe et dit: Bénissons ce flambeau!
L'amoureux pantelant incliné sur sa belle
A l'air d'un moribond caressant son tombeau.
Que tu viennes du ciel ou de l'enfer, qu'importe,
O Beauté! monstre énorme, effrayant, ingénu!
Si ton œil, ton souris, ton pied, m'ouvrent la porte
D'un Infini que j'aime l'ai jamais connu?
De Satan ou de Dieu, qu'importe? Ange ou Sirène,
Qu'importe, si tu rends, — fée aux yeux de velours,
Rythme, parfum, lueur, ô mon unique reine!—
L'univers moins hideux et les instants moins lourds?

FELICES LOS NORMALES por ROBERTO FERNANDEZ RETAMAR



Felices los normales, esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho,
un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más.
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que, cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.
Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

SOBRE LA POESIA por JUAN GELMAN



habría un par de cosas que decir/
que nadie la lee mucho/
que esos nadie son pocos/
que todo el mundo está con el asunto de la crisis mundial/y
con el asunto de comer cada día/se trata
de un asunto importante/recuerdo
cuando murió de hambre el tío juan/
decía que ni se acordaba de comer y que no había problema/
pero el problema fue después/
no había plata para el cajón/
y cuando finalmente pasó el camión municipal a llevárselo
el tío juan parecía un pajarito/
los de la municipalidad lo miraron con desprecio o desdén/
murmuraban
que siempre los están molestando/
que ellos eran hombres y enterraban hombres/y no
pajaritos como el tío juan/especialmente
porque el tío estuvo cantando pío-pío todo el viaje
hasta el crematorio municipal/
y a ellos les pareció un irrespeto y estaban muy ofendidos/
y cuando le daban un palmetazo para que se callara la boca/
el pío-pío volaba por la cabina del camión y ellos sentían que
les hacía pío-pío en la cabeza/el
tío juan era así/le gustaba cantar/
y no veía por qué la muerte era motivo para no cantar/
entró al horno cantando pío-pío/salieron sus cenizas y pian
un rato/
y los compañeros municipales se miraron los zapatos grises
de vergüenza/pero
volviendo a la poesía/
los poetas ahora la pasan bastante mal/
nadie los lee mucho/esos nadie son pocos/
el oficio perdió prestigio/para un poeta es cada día más difíci
conseguir el amor de una muchacha/
ser candidato a presidente/que algún almacenero le fíe/
que un guerrero haga hazañas para que él las cante/
que un rey le pague cada verso con tres monedas de oro/
y nadie sabe si eso ocurre porque se terminaron
las muchachas/los almaceneros/los guerreros/los reyes/
o simplemente los poetas/
o pasaron las dos cosas y es inútil
romperse la cabeza pensando en la cuestión/
lo lindo es saber que uno puede cantar pío-pío
en las más raras circunstancias/
tío juan después de muerto/yo ahora
para que me quierás/

viernes, mayo 20, 2011

UNA FABULA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



Yacía en el lecho
Enorme , varado,
ausente en la nadería
Grasoso
Inútil
Al costado su mujer
Delgada como jilguero
Torturada por noches
en inactividad y deseo
Sospechando que en algún lugar
Cualquiera que fuere
-en este mundo de mierda-
la existencia
de dos o tres tipos
Capaces de
Tomar su cuerpo
Estirarlo como bandera
ensuciarla
De semen
De pasión
De ansia
Enseñándole
Que la humanidad sobrevive
No por interés
Ni por dinero
Sino por algo
Más imperioso
Que el corazón

Mientras
La noche continúa
ella
sueña ser bandera

OPINIONES por JUAN GELMAN



Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose
los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.

"Nadie ha muerto aún en esta casa". Entrevista a Jorge Teillier por Lore...

jueves, mayo 19, 2011

SURAMERICA por PABLO DE ROKHA



Santo de plata viviendo en la electricidad geometría que se retuerce
dirigiéndose con palomas sin índice originario en la aventura todavía silencio de banderas todavía luna tan luna del comercio hacia el hombre hacia
el hombre todavía la esmeralda casada y el navío en carácter indemostrable
todavía la lógica que tiene paredes con tunas sin embargo la casa estricta
con los calendarios del radiotelegrama adiós es posible nunca se parece al
huracán la violeta eléctrica cantarita con ojos frondosos la nieve inútil entonces al taita choapinos del balneario ahora los peumos sinceros que se
oponen al charlestón el urgente adolescente océano y whisky obscuro cara
de llanto a la madera juro por los sueños cruzados arando filosofía de ferrocarriles elegantes arreando las yeguas desnudas soy como los telégrafos
y lo mismo que las guitarras que se parecen al mar encima de lo antiguo
sobrecogido paloma de luto del atardecer asfaltado estrellas con melena de
episodios y adentro de las víctrolas rubias el periodismo del shimmy and
soda alegremente carita de humo pirograbada en los bastones cotidianos
hacia el horizonte único en actitud de monumento desplumado con razones
simultáneas como las peras grandiosas en caída o la leche abajo clavándose
volviéndose tremendo rodaja obsesionante girando sobre lo mismo hacia
lo mismo galope de asnos impresionantes rajadiablos guardabajo entre los
robles de concreto palanca del trotamundos fuertemente libremente francamente rojo como las guantadas canciones de ladrones cuchilleros solazándose la flor llagada de sol con voz así sobrepujando las vacadas más de
acero nunca boleadora en tirabuzón contra el cielo arriba los asesinos tallados musculatura descubrimiento sin naturaleza son aquellos los boldos
redondos y aquella gran batea debajo de los brazos mojados de la madrugada como los ríos contentos frazada del hipódromo tendida sobre bramidos admiro las patatas abriendo la tierra guatona y el alfalfal de pintura
tan espesa laceadura de potrones avanzados como el trigal como el maizal
mijita sin embargo lagares hirviendo entonces alegría de uvas trituradas
estupenda de grandes huevos azules y felices reunión de pajares ruidosamente y la heredad patética posiblemente drama del mundo a la grupa de
las leonas amarillas contrallorando las victrolas acordeón sin porvenir una
dirección ultra e innumerable galopando lo adoquinado verso de francia
con castaños alcohólicos la tísica dramática eterómana ramera tan honesta
como los vidrios trisados del ideal dios inalámbrico emperador de sementera
y de oficina terrible seguramente auto sin alas con ópalos astronómicos la
palidez claudica en ese prudente sol de box tan violeta y la locomotora con
sombrero apasionado son ésos los vinos furiosos que muerden adentro del
alma ardientes potrancas enormes más buenas pero es la norma cortada a
pico como el asesinato como la suerte como el analfabeto o lo mismo que
el corazón de entonces seminario de valores continentales y máquina la bicicleta estaba más nerviosa que el crepúsculo ahora se iba cayendo del
alambre de la velocidad cuando yo la afirmé y la empujé con la mirada
pegándole trancazos de espíritu afeitado de angustia en lagares sombreros maduros arriba de los pueblos techados de abejas cebolla del sexo tan redonda debajo del verano panza de vino con trigo es historia más arada
que vientre de botella yo cosecho solitarias maquinarias literarias con zapallos oceánicos poniente de sauces mundiales mistela de tiempo color redondo color peludo llanto sin lengua panal lagar trigal todo lo rojo con
cloroformo pero con ganados con graneros con pescados vino de cebada
bien alegre vino de manzanas escuela de potros melena de choclos urgencia
de toros sin cultura era la niña bonita como un automóvil caramba la olla
panzuda de legumbres con barros morados u oxigenados güiras de maquí
pial de raigun infantil como coco caramba atando buey asado caramba y
todo el sol adentro de los higos cuadrados de miel oh bonito comparable
a una laguna de tinta o a las bolas redondas de las vitrinas de los boticarios mugrientos gran mujer lechera nido de gallina es decir empolladora ulpo
de harina grande tobillo de maleta de licores finos guitarra de ciriaco contreras tendida a orillas de los peromotos mojados avanza tu cesto de lechugas ahora entonces sol con loros redondos alegremente sin violetas corazón
agua de porotos peumo del alma chamanto de los puñados americanos anca
del cielo valiosa como un todo tallada en chile potrero de animales desnudos provincias de jesucristo tan andadas polcas de gallos que son cementerios tremendos postal del pariente pobre palmatorias de la familia sin
catre dorado invierno de aceitunas y el domingo de los empleados públicos
que es como los gramófonos demócrata del murciélago sin corbata y La
tristeza solterona a donde vamos a enterrar el horizonte cuando se clausuren
los caminos además es el automóvil quinchado de teatinas el guaina de la
manta trizada y los novillos que devienen bueyes tan bueyes eso lo perdido
catálogos de máquinas a la lluvia causeo sin afeitarse mi amiga retrato de
carácter amarillo que tiene la voz nublada que se le olvida que se le ahoga
como el corazón a la antigüedad o como las guaguas que se mueren entonces
polilla del mundo en la almohada dios usado del cielo del pueblo la chepita
vieja como el polo aquello del alma que es día pueblino que está arrumado
y mosqueado en las vidrieras de los boliches italianos rosarios fiambres de
hambre sin elegancia y tos rumiando la pancutra económica tampoco es la
risa química lo declaro ni el sol obeso con su cadena de tonto arando no
andando los cielos públicos nunca atardecer municipal literatura de alquiler
sobre las antenas oh árbol quebrado de la grúa periódico roto oh periódico
roto de la ciudad ahora oh ojos oblicuos que tienen colores urbanos de jockeys el orador el orador que se incendia agonizando aviones del occidente
hurra los bares cubistas que degüellan la uva peluda de lo clandestino niña
del año virgen a la manera de los teléfonos calzón de jersey con labios
racimo de los besos pintados que parecen botellas de humo aguafuerte del
obrero sin familia un dolor mercantil como de ciudades como planta que
tuviese deudas o como recuerdo sin guaguas ahorcado lo mismo que casa
de ladrones semejante a esas maletas tan cargadas de kilómetros comparable
a la criada con espanto y a dios vendiendo la gran tierra soberbia historia
de hueso son los palos de fósforos empinándose significa dinamita hoy pobre
inútil y atornillado medallones de costumbres terreno con terremotos miedo
del alma que ignora y que afirma sol exacto la vida afuera yo lo mismo
ahora antaño antaño sombra en triángulos bueno palidez de palidez la luna
parada mirándonos en el instante se presiente eso lo aquello matemático en
geométrico conyuntura de ocasos con vidrios u ojo con muerto la soledad
perentoria que se dirige a la letra u como el rocío al agua florida adentro
la pulga morena produciendo los otoños a la manera del charqui asado con
la melancolía aquella sí con la melancolía aquella tan nublada del hombre
que cruzó llorando pitando viajando los pueblos siempre en el instante de
lo amarillo más morado arma de fuego semejante a la carabina lluviosa en
lo dramático a la ametralladora conmovida cerrada la cara cruzada tumba
de guerrero pero asirio pero egipcio biblia del mar que es entonces plano
y alto sin altura lo mismo que las plataformas y también la mano inmóvil
del orador chalet muy feroz a cualquiera o auto blindado torre de peones
de bronce y es la espada la espada no la espada que hace deslindes absolutos acuchillando lo imaginario en tajos idiotas como patadas tina ds baño
palmera del enero motociclista es la fruta urbana del tráfico y son las regaderas municipales es la goma lavada del comercio la que alegra las vidrieras
del ánimo chorros de jardines sumados de mujeres violetas sin calzones agua
de sexo de colegiala perdularia ropa interior de las novelas deporte del
hombre enorme a aradura como todo el ruido se va para arriba la máquina
astronómica sonando se añade a los regimientos o esas mujeres sanas y
puras y a los asnos dormidos voy copiando a los brutos chúcaros esquivando las lazadas que enarbola el arreador de los treinta puñales parece
que la mañana fuese a degollar a ese con las cuchillas tan filudas que anda
trayendo y que el dios le ayuda con su actitud de criado no es un solo filo
sólo quien nos rebanó ya las últimas tripas es la sierra esfera circular de
los aserraderos la atmósfera deviene agua demasiado destilada demasiada
agua hombre blanco claro parado liviano delgado chaqueta de hierro que es
enormemente fragante a antigua cama de novios lo que parece negro y es
negro lo otro lo todo tan difuso horriblemente cruz actitud morada destacándose arriba del abajo perteneciendo no en suceder astronómico lo corriendo certidumbre de neblinas de aluminio sueño de lámpara la cosa que
se sumerge desde siempre la máquina metafísica y la obscuridad ay la obscuridad soberbia de lo totalmente iluminado rigiendo las metáforas que son
caminos que son sentidos que son estilos semejante a la electricidad con
tanta alma plana la presencia ultravioleta que arrastra sacos de figuras indescriptibles como el olor del vidrio mijita estructura de mosaico o sea las
rayas cruzadas de la geometría cuando son dados cuadrados alucinados
algo que sucede a la espalda del cementerio un bulto variable pasado a
química y muy lejos ahora demoroso como los zapallos giratorio como las
dinamos pensamiento de vaselina redondo como los focos lo mismo que la
palabra gozo pero con planos supuestos que devienen sucediéndose así es
el huevo del aviador yo lo comparo en lo inminente en lo imposible efectivo
o cuando ladrando los perros fraternales pareciendo abstracta la patagua
que hay arriba aquello que abre las puertas abiertas partir la sandía buscando la sandía que está toda adentro toda afuera y no está trepidación
de ferrocarril a mansalva no se oye en el entendimiento cuando se oye que
llora inmóvil dios inusitado comparémoslo a muchas botellas a los palos
parados de los teléfonos más artistas prolongándose en los espejos subterráneos y al alma frondosa y enronquecida del vino se encuentra en los
extramuros de la distancia alrededor de lo desusado y lo preterido coronando cuentos de viejas con braseros con inviernos con causeos debajo de
los ponchos acuosos parece que nadie conoce el huevo que pone el huevo
que pone y vive adentro por eso de repente se derrama la tinta o sentimos
que el ataúd nos saca la lengua carajo el alfalfal de los carros lecheros sobre
la vereda aterrizan las damas listadas en las vitrinas del tenis y el hall
de los papagayos americanos bulla de botones de dioses entonces contra la
concha redonda a cada grito que pego le pongo un collar azul a una muchacha hip hip hurra a a ahora los pescados entusiasmados de sentirse
muertos pescan la última luna con los ojos y se sumergen en la piscina de
las risas vecinas del vecindario es el tomate rojo de la poesía quien brama
lo mismo que los notarios satisfechos el sol en panne otoñal alumbra como
la fruta madura los guardianes blancos llevan la aurora al cinto y un entusiasmo de cabrones inútilmente griegos hincha los pechos de los pinos honrados cada uno tiene un jarro de agua sí un jarro de agua y sonríe como
un planeta bien vestido semejante a un rascacielos a un presidiario a una
sardina yo ando cantando recantando contracantando con mis papeles subterráneos mis pantalones rojos mi sombrero amarillo mis alpargatas verdes
y mi chaqueta transparente color dios y mi voz negra espesa como aguardiente de cadáver aquella nueva enferma tan rubia entre las sábanas de rio
que era lo mismo que las yeguas tordillas relinchando la infancia y los médicos rojos alumbrando la clínica politécnica entonces la enfermera-cloroformo llenando de llamas blancas mirando en actitud de dado de cacho el
hospital vendado de heridas la asistencia pública partiendo los vidrios nublados sobrevinieron las neuralgias arrasando ios veranos ahora las botellas
color dolor más enfermas copretéritas agua de paico y heridas maduras
son los carros de cosechas contentos como entierros de hombres jóvenes
el membrillo de los aguaceros anticipados rodeada de vinos y quesos la
señora está soberbia y profunda como un catre de bronce dormida en
pupilas de heliotropo campana del aguacero toda de tonadas paridas o de
albahacas tan aplastadas que deviene canto de pavo o de gallo afónico
galopan las tías muertas en sus yeguas como eras arreboladas y los pueblos
caídos del naranjo adentro el violín de la primera violeta cuando era virgen como la piedra soltera yo era valiente y alegre y venia emarbolando
aquella gran verga de montañez confianzudo estaba más delicada que el
celuloide tibio peleé a guantadas con el animal de madera y me acosté encima gritando lo mismo que los burros adentro del horizonte abierta la ponía
en actitud de balcón sobre la uva y los choclos y era lo misino que echar
peumo al fuego y era lo mismo que entrar al corral de las ovejas con el sol
en la mochila oh cuando dormimos entre los hinojos y las nieblas mimbreras agrupándonos como los carneros negros debajo de los astros gritados
de pavos azules o le reventaba sandias contra la risa aconteció la luna
rotunda de las entrañas poemas sin ríos florales aquello que se escribe
solo alimento de humaredas lo monótonofonócromo cuando la lana lanada
deviene solo fofo todo y sucede nada o polvo lloroso con termómetros asi
como cuando todo se empapelase con ceniza con pizarras almacén de huesos de pianos de muertos calvicie de eclipse más plana que la vocabla aplanatada soledad con centro abajo a mucha máquina girando pero viene luego
la yegua gloriosa pero mal herrada se cae en lo mismo como las caídas
dolorosa elipse giratoria en ese instante sucede la niña morena toda tan
desnuda y es como entrar al mar lloviendo algo asi confusorio excesivo
algo así disparado o como entrar a la montaña a caballo en un bastón de
quillay florido yo salgo debajo de sus calzones de diamante como quien
saca la cabeza del río con la alegría alborotada de los borrachos asoma a
la hora del tranvía de azahares con mucho contento cuando hay una blancura más blanca que de costumbre herida de sol lunada como las bolas
redondas de noche pantorrillas de transatlántico telas de melones adolescentes y agua guatita de naranjo y cabellera que extiende lenguas de sexo
hasta aguas altas del pié que florece puñalito de apancora distinguida o
insecto en la medía obscura es alegre como la industria maderera y caliente como el ladrillo de las fábricas o lo mismo que asta de burro o lo mismo
que las papas asadas al rescoldo entonces me revuelco en su belleza con
es otra gran audacia de los cerdos chicha de maqui con zarzamoras por
los sobacos y la resina embotellada del eucalipto entre medio de las piernas abiertas en actitud de alas más anchas y todo lo peludo que deviene
cuando me acuesto el alma inútil encima del aroma ultramarino menea la
caricia sus remeros de uniforme omnipotente pongo la noche lloviendo con
lluvia alegre y negra en sus ojos totales distanciándola es la poesía geográfica del vagabundo alumbrada de colores negativos el terciopelo de miel
oscura que define toda la presencia levantándola y se extiende como la
eternidad en los muertos honestos y todos los puertos de su audacia con
gallos parados arriba del horizonte cielo del atleta muy pintado de granjas
en deporte volante de azogue desenrollándose en la llamarada de los pájaros con la cinta ruidosa y el mar al alba augusta siempre cabellos de bencina gritos de máquinas trágica-báquica son urbano con pasto segado
el automóvil le lame las manos felices y cuando aboca la ciudad rebuznan
los aeroplanos domésticos como el mar bien comido antigua mujer sin soledad notable no se dirigía a ella ni a ella entera sin embargo porque tenia
ruido en el sexo y era lo mismo que las chirimoyas sostengo que se parecía
a una paJabra de espaldas a la lengua de los choros viciosos al público de
las plazas preñadas de septiembre y a las potrancas americanas orino su
memoria con respeto de animal encarcelado color guitarra color ciruela color
tinaja voy a almorzar sobre tumba hecha de cueros de puñales imponentes
zapallos de ceniza del continente tubos de pus acerbo atravesando el horizonte de chunchos y cuervos fatales pulmones de cementerio que son tambores de dioses podridos en ataúdes que se divierten a una altura más
desenfrenada yo distingo yo formulo todavía no es bastante seguramente
aun hay presencias que se defienden con espanto aúlla dios aportillado en
lo subalterno enarbolando los métodos de la lágrima y el crujido de la vida
nos torna sensibles como las maletas o como lo mismo afuera luz adentro
reprochándose organizado rodaje de metales contradictorios atmósfera de
taquígrafos con mucho apuro de morirse acaricio la máquina virgen con la
gran piumera entonces cien dificultades me comprenden y yo domino la materia como los viejos notarios a todas las bolas afligido de toronjiles y de
arrayanes cuotidianos todo merodea y lo contengo y lo deseo todo y todo
me define contento desde la otra orilla que ley preside mi sistema desaforado emana un orden del desorden y las últimas velocidades son reposo
por eso aprendo a manejar autos altos soy lo mismo que el corazón de todas
las uvas nervios de planeta vegetariano tampoco vihuela de asesino sol
pintado pintado pero que alumbra mucho a esta órbita de astro responde la naturaleza como al bramido de la eternidad la oscuridad de los toros
nocturnos encima de ese ambiente electrificado acumulo abismos sobre abismos con intención de hombre alegre que defiende su alegría la españa embanderada de choapinos remontándose diucas con pueblos durmiendo olvidados en lo urbano cajas de fósforo de los inviernos anteriores un presente
melancólico de malezas que son los vagabundos más vagabundos de la
botánica lloviendo castañas felices ausencias de horno de tardes rurales
letreros con romero predominando sobre los rascacielos y las cicutas y las
ortigas del desengaño gran agua de culén gran agua contenta gran agua
no manzanilla con nublados pera seca pancutra breva muerta llorando los
ponchos orégano azul del lugar que es alegría arrugada apellido sin dentistas pocillo de aguardiente con cedrón y con limón de aguardiente que entristece la mujer limita el oriente con el poniente al poniente con el oriente
y al sur con camas de agua madura huele a navio el calzón de la niña
cerrada luna con sangre en el corpino y la aorta exagerada del sol hinchado de rameras es un canasto de pan de cemento el corazón de las esposas
y un establo de almas en alcurnia acodadas en las ventanas del crepúsculo
todas las novias ahorcan gatos amarillos y el amor se parece a una camisa
de fuego arroz con pimentón sí si y patos joviales enrojeciendo las espadas
ciudades de mujeres entreabiertas papagayos de anilina comiendo chirimoyas alegres y aromas inusitados torcazas de vino que son desnudos con
ajos morados y perejil estridente es la canción nacional de la empanada
pastoreando sus abejas encima de lagares filosofales que parecen panzas
de santos felices oh potros sonoros tetas del gusto sin retórica que suceden
huevos de águilas eminentes el clavel partido que huele entonces a rajadura de vírgenes y la albahaca pisada tan manzana arriba las espuelas de
bravura cuyo sable con pañuelos se remonta sobre el alma trazando la
última cueca el beso es como el maqui maduro cuando han dormido las
culebras en los macales deja la boca de las niñas Ceñidas de negro y el
corazón como los pájaros a la hora preñada de las escopetas alma del
pigüelo olorosa a aceitunas de mayo que son lo más íntimo que existe cielo
de vacas con ojos obscuros de madres ese entusiasmo se parece a las
papayas o a los renuevos de eucalipto y también a pajares incendiados
barriga de manzano con nietos castaños jubilados y la patagua alimentada
con guairabos duraznos anidados las higueras siriocaldeas sonando como
grandes vientos tan cargadas de choroyes parlamentarios que devienen fiestas del dieciocho de septiembre y los toros besando la virginidad de las
vaquillas nadie le conoce y anda adentro y afuera rodeándolo mirándolo
buscándolo lo mismo pisándose la voluntad semejante a las ametralladoras
que se suceden que se persiguen fuera del tiempo y a los matrimonios con
muchos hijos a la fruta muy desnuda o muy profunda al agua cansada o al
animal que asusta niños
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