lunes, junio 27, 2016

LA INFAMIA DE LAS MARIPOSAS V por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


La noche artera trata de convencer:
los amantes  no son como esa flecha
extendida en el aire libre,
no son como aquel film ajado
que te obliga a salir de la sala
y adentrarte  en una bruma densa.

No es que me queje del frío
o de estos pulmones por renunciar.

Me quejo del tiempo engañando
de pronto pertenecemos mudos
a los momentos en que fuimos
y todo lo que rodea se vuelve ilusión
somos una irremediable sombra.

La noche lleva tu aroma
y sólo tengo una bocanada de aire

como testigo.

domingo, junio 26, 2016

ZAPATITOS CON SANGRE 66 POETAS DEL FÚTBOL: EL MUNDO ES UNA GRAN CANCHA DE FUTBOL por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE

 
           
           El Fútbol. El rey de los deportes, pasión de multitudes, qué se puede decir que ya no se haya dicho de esta manifestación humana que corre y golea tangencialmente a la sociedad mundial. Su relación con la literatura es casi tan antigua como su origen. De esto no divagaré porque me separaría años luz de lo que de esta reseña se trata. El lazo férreo de la literatura con este deporte se podría representar con tres opiniones, comencemos con la detractora; Jorge Luis Borges, el “anarquista”: “El fútbol es popular porque la estupidez es popular”. “Qué raro que nunca se le haya echado en cara a Inglaterra haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol. El fútbol es uno de los mayores crímenes de Inglaterra”. “La idea que haya uno que gane y que el otro pierda me parece esencialmente desagradable. Hay una idea de supremacía, de poder, que me parece horrible”. Por otro lado el gran Premio Nobel: Albert Camus: "Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol.", Ahora, no es casualidad que deje acá un solo pensamiento de alguien a favor. Es porque recurriré a un escritor realmente fanático del futbol: Eduardo Galeano: “El fútbol se parece a Dios en la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales”. ¿Confuso? La literatura siempre y recalco este siempre, ha estado detrás del sentir humano, y la pasión en todo su espectro de acción. Es, en síntesis, tema para todo arte.
               Víctor Munita Fritis, poeta  que comprende perfectamente ese fenómeno psico-fisiológico, que hace desde amar incondicionalmente una camiseta, un color, una insignia hasta el reventar en un grito que hermanado con el orgasmo, un ”GOOOOOOOOL” , una manifestación sonora que nace desde un aurícula o ventrículo hasta los labios. El acto del futbol, con todas sus reglas, con todos sus aspectos que representan la vida en sí misma y ésta, desde el desconocimiento total hasta el fanatismo acérrimo. Nada más certero que un poeta para antalogar textos respecto a una pasión tan enajenante como el deporte en comento.
                No importa la organización, las mafias, las desazones de la derrota, los cobros arbitrales truchos, las malas prácticas, barras bravas y disturbios, sólo basta ver al balón rodar por la grama verde para que el corazón más ferviente lo olvide todo y vaya detrás de la esperanza inclaudicable del triunfo  o en su desmedro, luego de la amarga derrota, la espera de una futura contienda y posible revancha. Don Julio Martínez Prádanos decía “Todo tiene que ver con el fútbol”, la pregunta ¿Esos once contra once, son una metáfora de la existencia misma? La poesía podría responder la cuestión. Zapatitos con sangre 66 Poetas del Fútbol. Es una antología que bien daría algunas  luces al respecto. Esta selección latinoamericana, de variada voz  abarca  materialmente un espectro amplio del cúmulo de emociones que provoca el Fútbol.
                Zapatitos con sangre, es una expresión común de alguien quien juega fùtbol sin la prolijidad necesaria y entra el campo de juego sin la más mínima consideración por el prójimo, sobre todo cuando este prójimo es del equipo contrario, lo que da cancha para dar puntapiés y licencia abierta para cometer faltas que van desde  el leve “puntazo” a la franca “plancha” sin apelación. Arte del pueblo que lo único que demuestra que si  se  practica de buen modo, una viveza extrema o un descaro a toda prueba.
                Autor a Autor, visión por visión, la riqueza de la literatura extiende los dedos de las manos apoderándose del futbol, desde las sentencias innegablemente amantes hasta la acidez extrema de aquellos que no comparten, comprenden o disfrutan estas “emanaciones futbolísticas”. Humildemente creo que el secreto de lo que mueve este deporte, es la simpleza de poder practicarlo, una esférica, las ganas y nada más. Además, la masa siempre cae en la tentación de ser Director Técnico, dentro de la esta selección de autores sobresalen, a mi juicio,  en una posición delantera: Pablo Paredes, Fernando Rivera Lutz, Santiago Azar, Tito Manfred, Erick Pohlhammer, Martín Acosta, Matías Lillo H., Nicanor Parra, Rodemil Aldana, Carmen Berenguer, Leo Lobos.
Medio Campo: Marcelo Henriquez León, Carlos Cardani Parra, Daniel Rojas Pachas, Gustavo Palavecino, Mauricio Redolés, Cristóbal Gómez, Juan Pablo del Río, Alberto Lira, Eduardo Embry, Francisco Véjar, Jorge Montealegre,  Patricio Contreras Navarrete, Paulo San Paris, Palomo Arriagada, Víctor Munita Fritis, José Ángel Cuevas, Juan Cameron, Elías Hienam, Ulises Rojo.
Defensa: Omar Chauvié, Andrés Florit Cento, Camilo Brodski, Juan Manuel Silva Barandica, Flavio Vicente Lillo, Marcelo Paredes, Claudia Latorre, José María Memet, René Silva Catalán, Bernardo Gonzalez Koppmann, Jorge Velázquez Ruíz, Nino Morales, Harry Vollmer Cáceres, Jorge Polanco, Mario García, Gaspar Peñaloza, Yuri Soria Galvarro, Felipe Mondaca Mijic, Gabriel Impaglione, Paula Bécquer, Ernesto González.  
Portería: Cristian Lagos, Cristian Geisse Navarro, Mónica Montero, Luz María Astudillo Ugalde, Persus Nibaes, Cristian Brito, Ignacio Borel, Daniela Mora Córdova, Elizabeth Zúñiga Lorca,  Sebastián Jesús Villalobos, Carolina Mayerovich Bahamonde, Eduardo Bachara Navratilova, Pedro Alfonso Valle Portillo, Ramiro Cortez Contreras, Sandra Santos, Camila Fadda.
             Y en virtud de esa ubicuidad, de esa aquiescencia que da el Fútbol, ese ejercicio “democrático” que nos extiende, cada cual puede formar un equipo en su razonamiento, cada cual  se viste de Director Técnico y sabe qué posición debe ocupar  cada cual tras un triunfo que debe demostrarse con el balón acomodándose entre la red más allá del pórtico. Gana la pasión,  el  gol que es en sí mismo un poema que estalla en la atmósfera y viaja a través del aire a  todos, el fútbol es un carnaval como la vida misma, en la cual todos podemos opinar, podemos compartir con desconocidos el furor eléctrico de ser hincha, los cantos. 
            La poesía tiene en común con el fútbol la no reductiva forma de simbolizar la más profunda representación del mundo y de la naturaleza humana y esto es lo que comprende a cabalidad Victor Munita Fritis al ser antologador de Zapatitos con sangre 66 Poetas del Fútbol.
                Una selección imprescindible para los amantes y cultores de la literatura, un acopio de espiritualidad para aquellos adictos al verdadero "Rey de los deportes" por la extensión, el ritmo , los matices, la calidad de los convocados y la dedicación demostrada, da como resultado final que sea ALTAMENTE RECOMENDABLE. Atrévase a divagar entre poemas y recuerde; el balón es su amigo.

La editorial es Cuarto Propio. Muy pronto.



sábado, junio 25, 2016

LA INFAMIA DE LAS MARIPOSAS IV por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Hay un trazo en este camino de la lluvia
Tu dedo lo indica y lo dibuja  
la ventana juega con  gotas del rocío.

Hay un sigilo que  envuelve
con la amenaza de separar en Invierno.

Nos rozamos las yemas de los dedos
un acto sagrado y límpido como  gotas
que resbalan  por un  vidrio ingrato.

Nuestra vista clara y sin vicio,
comparte una mañana nublada:
una historia de distancias

Apartamos nuestras manos
retornando a nuestras sendas.
Hay  lluvia en tu sendero,
hay sol abrasador sobre mi cabeza.





Marilyn Manson recita 'Los proverbios del infierno' de William Blake (su...



UNA REAL JOYA!!!!

LA CHICA MARIA DE ALEX BAROS: UNA SEMANA DE VIDA, PASION Y MUERTE DE MARIA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



¿Y quién es María? Para responder a esa  pregunta hay que remitirnos al subtitulo de este poemario: (Autopsia de una semana cualquiera) pero este examen nos contesta quien es esta María. Dicen que los cadáveres hablan, pero este cadáver en especial nos relata una semana de su vida. María, la protagonista es una jovencita normal o  a lo menos común y corriente, para algunos,  demasiado corriente. Verso tras verso se va concatenando los detalles que conforman su ambiente familiar, social, sus pensamientos profundos, sus deseos  y sus pasiones. Alex Baros en su voz poética atreve a la instrumentalización de  lenguaje médico que si bien es cierto “puede” ser un obstáculo para el libre entendimiento del lector, este no es tal, y lo es  porque resulta del todo inteligible y si no se comprende el termino esta la herramienta perfecta para entender conceptos, una pantalla, internet o un diccionario en el más simple de los casos.
El vigoroso oficio de Baros nos muestra a ritmo continuado, preciso y hasta ameno los procesos fisiológicos, químicos y biológicos del cuerpo de una adolescente. En cinco reacciones fisiológicas en vida nos demuestra esa existencia de avatares realistas pero profundos dentro de imágenes simples, es decir, verso a verso develamos  que es lo que determina el final anticipado de María ; estas reacciones están caratuladas con un concepto determinado, ahora algo típico de la investigación científica y de análisis  cartesiano, no confundirse ya que tras este examen poético hay mucho de holístico, los antecedentes fácticos más que dar una base para análisis , es la coyuntura precisa para mostrarnos un “regalo”: La constatación de una vida humana. Para darme a entender lo mejor es presentar un extracto:
“Segunda reacción fisiológica: Crecimiento y multiplicación
1.
-Pero hoy mi mamá llega temprano
los martes siempre se arranca antes de la pega-
La chica María le dice a su amiga
que le gustaría vivir sola
sin que nadie la envolviera
sin que nada la aprisionara
a la membrana plasmática de su casa.”

A mi parecer Alex Baros se arriesga poéticamente al retratar con estos medios, una semana de una muchacha actual, común y corriente, que para los que llevamos algunas décadas más de vida en la tierra, nos parece  pueril y vulgar, pero para conjurar esto hay que reconocer que la gran virtud de la literatura es  adentrarnos en la posibilidad de “calzarnos” en otras existencias en participar en historias  imposibles de vivir.

Ahora la segunda parte de  este notorio poemario es “Cortes Anatómicos”, cinco cortes y un anexo, acá entramos rectamente a la muerte de María y donde todos los enunciados  nos precipitan al desenlace que podemos intuir desde el principio. Acá los “acápites” o los títulos del poema son los nombres de los tipos de cortes a los que son sometidos los cadáveres o los cuerpos humanos sometidos a exámenes médicos, a saber:
“Segundo corte: Plano sagital, de distal a proximal.
b. Baila que baila que baila…
Búsqueda randomizada
encontrar a cualquier hombre que le haga
menearlas crestas ilíacas
la cabeza en circular colgarse del cuello
buscar la cara la barba como lija
sabor a colonia
en las papilas gustativas
la música desenfrenada de ritmo
su diafragma retumbante
como corazón atrofiado hipertenso
tensa la risa en sus músculos faciales
manos ajenas la recorren en examen ginecológico
palpación profunda de glándulas mamarias
responder palpando la carne endurecida(…)”

Recalco y en esto enfatizo, es este poemario, un cóctel preciso, un equilibrado poemario entre lo poético, cotidiano y científico, una amena lectura, una ventana a la alteridad humana, una cosmovisión precisa, ágil y recomendable. Alex Baros, casi está de más decir que estudió alguna de las ciencias de la salud, se aventuró sabiendo que su oficio podría entregar esta joya, precisa, breve y poética en sus versos cercanos a la realidad. ¿Y respecto a María su pasión y muerte? Tengan el placer de leer este poemario: LA CHICA MARIA.

Cinosargo Es la editorial.

viernes, junio 24, 2016

CONFESION PARA AGATA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


A veces hay una línea que tiembla detrás de mis ojos,
mis ojos te encarnaron más veces de las que imaginas  
y a menudo cruzas de oriente a poniente un  poema.

Detrás de ellos recorriste una senda de astro perdido
en el ámbar del pasado.
Nadas desnuda el ebrio mar de  sombra  que trae tu verso,
no hay invenciones  ni máscara si se empeñó el alma.

A veces el amor no entiende de lenguaje ni forma verbal
y se ciega a si mismo.
A veces ve detrás  de todo  escenario en que escuchó
tu ingenuo  susurro.

Juro que lo único que se repite  existencia tras existencia,
es un niño llorando por un libro extraviado,
o con el pie descalzo en la lengua de la noche eterna.

El horizonte huye siempre dentro de sí mismo,
la muerte se escapa y un péndulo se aproxima
hubo tres naufragios a los que no sobreviví
una guerra en la que morí en el primer acto,
una sala de clases en que dibujé cruces
en la pizarra verde oscura
hubo tinta resbalando desde el reloj
hubo algún verso que pudo describirme alguna vez
yo era en una era distinta a esta era
y tu eras siempre en las eras donde éramos y fuimos
resta la cicatriz de una caricia sorda debajo de las nubes.

Hay un sueño en que  duele el fondo de una palabra
hubo hambruna de tu sombra y hubo renuncia
y hubo desierto que no recorrí ni bosque ni montaña
y fui raíz  insepulta y fui tu herida y fui mi herida
un lobo aullando y aullando
imaginaste que la distancia devoraba su aullido
nada te pertenece mientras yo no exista ni vuelva a existir,
para estar divididos, que nos divida el cielo
y que nos deje el infinito resabio de tu melodía
somos sueño que suspendido
dejó una estela confusa al abrir los ojos y confieso,
confieso que aún no te alcanzo.




jueves, junio 23, 2016

LA INFAMIA DE LAS MARIPOSAS III por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Campana  sólo campana lluvia,
estruendo que parece acallar
nuestra voz,
conciencia de ala y madero
cada gota atravesando piel,
alojando fría en la médula,
arrastrando noche
de reloj y frase entrecortada.

Ese calor  que acoge  la mirada,
al abrigo dulce y sin cadencia
de  melodía abierta en el surco,
voz de alma púrpura al viento,
que se une y a veces se acalla,
voz  y más voz que sobrepasa
trueno, relámpago y muro.





CELESTE por BUNKER


Con la birome
escribía en mi libreta revolución.
Pañuelo colorinche perfumado de optimismo,
remera roja de Guevara, resistiendo
con diez pesos el futuro.

Tinto y soda en la peña
de La Franja emborrachándonos
luego de su discurso montonero.

Nunca olvido el puño
cerrado de conciencia,
su guerrilla de educación pública,
de cuarto año de profesorado.

Si la ves, ruega que entinte
con morado a tus días porvenir,
y si es jueves estará de nieta postiza
por plaza de Mayo.

Entonces camina en silencio
detrás de sus protestas,
del tío que llora las Malvinas,
del abuelo peronista sin laburo,
de una Ferré en los ochenta de la duda.

Ve en su compañía, que por el camino
de su ideología libertaria yo ya anduve
y de consignas llenó mi conciencia,
de tirria contra Clarín, de añoranzas por la FUA.

Con la birome
escribía en mi libreta revolución,
compartiendo el faso muy de tarde por Caballito.

Entonces recordaba
otras mañanas de cambalache y corralito,
de mate solo en vez de cena.

Si la ven, aquí mis saludos
de esperanza, de inconformismo
por una democracia que no llega.

Para ella la tecnología es el quinto poder
desvistiendo la mente;
ignores de presente quedaremos.

Es por ello que no sé nada
de su lucha de profesora en Ciudadela,
del vino con soda que comparte con La Franja,
del reformismo de sus pasiones.

Explica que olvido nunca en mí abrigará
la utopía de aquel mundo
que desde su voz yo también he creído,

de las calles que de noche rotulábamos revolución
en las murallas, iluminados por sus ideales
apasionados, por sus ojos tan llenos de preguntas
por su lucha sin respuestas:

ella sabe que no habrá nunca pena ni olvido,
ella cuartelando los inviernos,
ella con la birome escribiendo porvenir en mi corazón,
ella sangrante de venas incurables.

Compañera, mi Celeste.

CATALINA por BUNKER



Cementerio de los elefantes 
El Alto, Bolivia, 2010

Del amor se cruza al abandono
y del abandono se camina lentamente 
junto a la ausencia y la soledad,
por un camino sin desvíos 
ni habitaciones de paso. 

No quedan más que fantasmas 
y recuerdos para luchar frente 
a la querencia del dolor. 

Hablaste valeroso y sangró tu nariz 
y escapaste al baño para volver 
con más coraje, ordenamos otra de Caimán 
a tu salud y callamos los presentes. 

Primero fue encontrarla, y sentir 
que nacer, vivir y morir son pie de página
 en tu historia y lo único que no debes 
alejar del olvido fue conocer a Catalina, 
entender el misterio de su piel, 
despertar con ella cada mañana. 

Los detalles de cómo detuvo su prisa 
para quedarse en la calma de tus años 
los suprimes, los pichas con coca. 

Aún sigue ocupada la suite presidencial, 
y tienes tiempo para no arrastrar tus cadenas, 
para que expliques por qué cambió de vera, 
por qué llegas a borrarla de tu mañana. 

Toda La Paz tiritaba de frío 
y regresaste borracho a destruir la noche, 
el golpe y luego la sangre de quien 
te obsequió la creencia de amar 
fueron razón suficiente 
para que la puerta se abriera 
y al despertar con resaca y sin recuerdos 
te sorprendieras abandonado. 

Se fue y tu calendario incendiado 
de arrepentimiento aún no amaina 
el calor de la culpa, y te dolieron los insomnios,
 y de nada sirve el singani o este cocoroco 
que bebemos en silencio antes de tu partida. 

Hermosa camba llevas en la memoria 
una gran tristeza enceguece tus ojos aimara, 
te despides y te lloramos los presentes; 

porque nacer, vivir y morir son sólo 
el pie de página en tu historia, 
y saberse amado por Catalina 
ha sido el único milagro de tu existencia. 

Escucho como el candado cierra, 
el eco de su nombre en la suite presidencial. 
El juicio con tus tormentos comienza; 
ahora eres un hospedado. 

Si por todo el Alto existe una luz 
será Catalina que está en resguardo 
de tu violencia y en su piel desaparece 
lo morado que obsequió tu ayer, 
hoy ella de ti es salvada.

martes, junio 21, 2016

LA INFAMIA DE LAS MARIPOSAS II por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Con mil sueños construimos
la ciudad que reconoció  tus pasos,
cerramos los ojos, abrimos las manos,
vivimos  años de lluvias y sol ciegos.

En tus alas, Mariposa, se dibujaron  besos
y la bóveda que parió
las dispersas  estrellas del firmamento:
canto que fundó el corazón del mundo.

Yacimos entre quimera y destinos,
talud en que reposó un mar  ebrio
que amaba con  delirio al tiempo,
juramos  en  sangre sin sangre
y sólo luz en la pálida luz.

Y tu aleteo fue susurro del fin
que jamás comprendí,
cientos de  poemas disipados
en el color de tus alas, Mariposa.

Se oscureció  la atmósfera
en tus latidos y auroras
infinita cadena y lazo marchito.

La ausencia  se durmió en tu poema
dejamos de ser niño y juego
en el amplio pasillo del atardecer.

El adiós es amargo  evangelio.
Las batallas finalizaron más allá
del muro de esta frágil ciudad.
¿Dónde, dónde estás Mariposa?

No buscas en la herida de la noche
dulces  invocaciones para  espíritus:
La  caída mortal que nos libera
de una cruel  realidad.

Tus alas no se agitan rojas,
la esperanza que siembra el aire
encarnas silencio y coronas agonía
que hacen de tu vuelo,
compás para  muerte temprana.

La espalda se cubre de cicatrices
diluyendo  huellas que tu dedo  trazó.

Hay frío

Somos hijos del desamparo y  la distancia,
somos sin desearlo el párpado abierto,
luego de un largo sueño sin temor,
luna de  graves ausencias;
atavío de  minutos y final.


NO SABEN LO QUE ES EL AMOR (UNA TARDE CON CHARLES BUKOWSKI) por RAYMOND CARVER



No saben lo que es el amor dijo Bukowski
Tengo 51 años mirenme
estoy enamorado de esa jovencita
Piqué el anzuelo pero ella también está colgada
así que perfecto hombre así debe ser
Me llevan en la sangre y no pueden echarme
lo intentan todo para apartarse de mí
pero acaban volviendo
Todas vuelven excepto
una a la que dejé plantada
Lloré por ella
pero aquellos días lloraba por todo
No me pasen un pito de esos
luego me vuelvo insoportable
Podría quedarme aquí sentado
bebiendo cerveza con ustedes toda la noche
Podría beberme diez latas de esta cerveza
y sería como agua
pero no me pasen un pito hombres
los echaré por la ventana
tiraré a todo el mundo por la ventana ya lo he hecho
Pero no saben lo que es el amor
No lo saben porque nunca
han estado enamorados así de simple
Conseguí a esta jovencita es maravillosa
me llama Bukowski
Dice Bukowski con esa voz suave
y yo digo Qué
No saben lo que es el amor
Se los estoy diciendo
pero no me escuchan
Ninguno de ustedes lo reconocería
si subiera a esta habitación
y les diera por el culo
Siempre pensé que las lecturas de poesía son una claudicación
Miren tengo 51 años y mucho andado
Sé que son una claudicación
pero me digo Bukowski
pasar hambre es peor que rendirse
así que vas y nada es como debería ser
Aquel tipo cómo se llamaba Galway Kinnel
He visto su foto en una revista
Tiene buena pinta
pero es profesor
Cristo pueden creerlo
Resulta que ustedes también
ya les estoy insultando
No, no le he escuchado
ni he oído nada de él
Termitas todos ellos
Puede que sea yo ya no leo mucho
pero esos tipos que se hacen
un nombre con cinco o seis libros
termitas
Bukowski dice
por qué escuchas música clásica todo el día 
No saben cómo lo dice
Bukowski por qué escuchas música clásica todo el día 
Les sorprende no
nunca pensarían que un bruto bastardo 
como yo pudiera escuchar música clásica 
todo el día Brahms Rachmaninoff Bartok Telemann 
Mierda no podría escribir aquí si no 
Demasiado silencio demasiados árboles 
Me gusta la ciudad ése es mi sitio 
Pongo música clásica cada mañana y me siento 
frente a la máquina de escribir 
enciendo un cigarrillo como éste y lo fumo 
y me digo Bukowski eres un hombre con suerte
Bukowski has pasado por todo
y ahora eres un hombre con suerte
y el humo azul flota sobre la mesa
y miro por la ventana la Avenida Delongpre
y veo a la gente subir y bajar por la acera
y echo una calada así
y dejo el cigarrillo en el cenicero
y respiro profundamente
y comienzo a escribir
Bukowski así es la vida me digo
está bien ser pobre está bien tener hemorroides
está bien enamorarse
Pero no saben lo que es
No sabéis lo que es estar enamorado
Si pudieran verla sabrían de lo que hablo
Pensaba que me acostaba con alguien aquí arriba
lo sabía
me dijo que lo sabía 
Mierda tengo 51 años y ella 25 estamos enamorados
y está celosa 
Jesús es maravilloso
me dijo que me sacaría los ojos si me tiraba a alguien aquí arriba 
Eso es amor
Qué saben ustedes de eso
Dejenme decirles algo
he encontrado en la cárcel tipos con más estilo
que la gente que merodea por la universidad
y acude a lecturas de poesía
Sanguijuelas que van a ver
si el poeta lleva los calcetines sucios
o si está pasado a sobaco
Créanme no les decepcionaré
Pero quiero que no olviden esto
esta noche sólo hay un poeta en esta habitación
sólo un poeta esta noche en la ciudad
puede que sólo un verdadero poeta en este país esta noche
y ése soy yo
Qué saben ustedes de la vida 
Que saben de nada
A quién de los que están aquí han echado del trabajo 
o le ha dejado su mujer o la ha dejado él
Me echaron de Sears and Roebuck cinco veces 
Me echaban y luego me volvían a contratar 
Fui chico de almacén para ellos cuando tenía 35 
y luego me echaron por meter nenas dentro 
Yo sé de que va eso estuve ahí 
Tengo 51 años y estoy enamorado
Esta jovencita dice Bukowski
y yo digo Qué y ella dice
estás lleno de mierda
y yo digo tú sí que me entiendes cariño
Ella es la única en el mundo
hombre o mujer
por quien dejaría esto
Pero no saben lo que es el amor
Todas vuelven al final
todas ellas
excepto la que les dije una que dejé plantada 
Estuvimos siete años juntos 
Bebíamos mucho
Veo un par de copistas en esta habitación pero no veo a ningún poeta 
No me sorprende
Tienes que haber estado enamorado para escribir poesía
y ustedes no saben lo que es estar enamorado
ése es el problema
Denme un poco de esa mierda
Bueno no hace frío bien
está bien está agradable
así que sigamos este circo en la calle
Ya sé lo que dije pero cataré sólo uno 
Este parece bueno
Venga vamos entonces dame éste para recuperarme 
Que más tarde nadie se quede cerca de una ventana abierta

lunes, junio 20, 2016

LA INFAMIA DE LAS MARIPOSAS I por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



En Silencio.
Como si rezara
y tú  etérea  en la imagen
desenfocada en el infinito
hecha tierra, luz y sangre.

Tu voz en la memoria:
Una flecha  que hiere el corazón.
Mientras la corona cien naipes cae,
un arco sombrío  comienza a ceder,  
tus ojos abarcan  la pantalla.

Se tensan las cuerdas de  guitarra,
un juramento que no  cumples
y  la esfera  que consume el ocaso:
El metal  herido de la historia del mundo
que es tu breve historia.

Como en un éxodo de ti misma
en  exilio permanente
extasiado en cristales,
buscándote ansiosa y desgarrada.

El enigma  imposible a mis versos
pero que sólo alcanzo
con la punta  de los dedos, 
tu frente,  tus cabellos y nada más.

La fe hecha girones y enojos,
elementos de  creación en tu nombre
un conjuro ante las  maldiciones,
haciendo tu ausencia  eterna .

Eres de la materia
con que  funden los sueños,
Ámbar e impronta
con que la soledad  sella el no tenerte 
y calzar en la urgencia
de conservarte sin probabilidades  
de entrar a los ángulos
de las páginas  de un libro
que no  leerás.

Un mañana que jamás llega.

El verso  se fuga
buscando a ciegas y a tientas  lecho,   
pueblo fantasma y caminos  
sin encontrarnos.

Eres relámpago de noche,
ajena murmuras y no me descubres.

Somos del material
con que se  perpetúan los sueños
y dormimos condenados
a jamás hallarnos vivos  
en donde sólo nos envuelve

inquieto el silencio.

jueves, junio 16, 2016

La Persecucion del Poema y La Poesia Segun Mi Padre Conmigo Juga

Estrechez de Educación - 2016

AGATA FUGITIVA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


En este laberinto el silencio puede esculpirte y entre palabra y palabra, puede dejar trazos de tu alma, de nada servirá correr  si lo único que necesitas es esperar. La marea de los tiempos no perdonan tus vidas ni tus muertes, mientras vamos unidos por algo más sutil que la vida y más férreo que la muerte. Y ante todo la confusión  del tiempo, el dilema de las decisiones. Y la palabra que va perdiendo el sentido, sin la palabra el todo es el centro vivísimo de la nada, que nos clama en silencio y en silencio nos busca. Lo implícito en la mirada no requiere de la aceptación del mundo. El muro del laberinto puede derribarse de mil maneras. El lazo obcecado de la mudez fundida por el tiempo forjado, no libera aves, no crea bosque, no amamanta costa con sal de época pretérita. Si me preguntaras para qué dos o tres versos en tiempo de dolor o preguntaras para qué la poesía si ya el cielo no envuelve ave alguna. Habrá una sola respuesta y esa, te la dará el tiempo.

miércoles, junio 15, 2016

INVOCACION A ÁGATA II por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE



Y la marea esparciéndose por sobre todo el caos Ágata de fuego, como un mandamiento y una zarza Ágata de aire esculpiendo valle y alma, Ágata de tierra colmando todo lo que abarca la mirada como la madre de todo universo desnudo e ímpetu, Ágata de cielo y mar vierte sal a la herida, Ágata del verbo, crear y crear, Ágata esencia escribe toda página temblando bajo un cielo terriblemente desnudo y en conjuro, aullando a cada punto cardinal, Ágata elemental y absoluta, Ágata de niñez, como en  sueño se extiende desde el pie hasta la coronilla brillante en el pensamiento, Ágata arco y flecha, divide una galaxia atroz Ágata austral,  Ágata ensueño, la palabra alucina un clamor Ágata origen, Ágata perfume invade insolente, Ágata pura y viento, pequeña, pequeñísima y sin embargo inmensa, Ágata signo sobre portal y puente, Ágata símbolo siembra secreto, Ágata puerta y hemisferio sin  posibilidad de que entiendas su designio de poema y verso brillante, Ágata patria y gigante como bandera, Ágata envuelta en historia, Ágata canto y silencio, las mil salas del sonido, todo es tan gris sin Ágata luna, Ágata alas, Ágata vuelo y fugacidad, el deseo que huye desde la punta de los dedos,  Ágata penumbra descubre umbrales, Ágata abismo profunda en la estrofa, Ágata fiebre y delirio, Ágata torrente, arremete como torbellino de agua y color, Ágata morada  renombra, recrea, renueva, Ágata niña y melodía, escala de primavera, Ágata pez, Ágata bosque, en el centro de un edén sin mito  ni  moral, Ágata destierro y distancia,  renueva hasta la locura , una y otra vez creando, recreando, destruyendo, creando, recreando, destruyendo, Ágata tiempo.

Ágata susurro
Ágata felina
Ágata salida
Ágata izquierda
Ágata bóveda
Ágata hechizo
Ágata algebra
Ágata litoral
Ágata melodía
Ágata diamante
Ágata estrella
Ágata misiva
Ágata Arcano
Ágata página
Ágata potencia
Ágata hechizo
Ágata aullido
Ágata histeria
Ágata vesania
Ágata péndulo
Ágata serena
Ágata escrita
Ágata número
Ágata tormenta
Ágata cuerda
Ágata momento
Ágata acento
Ágata humana
Ágata camino
Ágata pregunta
Ágata mañana
Ágata zozobra
Ágata termina



EL JUEGO EN QUE ANDAMOS por JUAN GELMAN


Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos, 
esta dicha de andar tan infelices.


Si me dieran a elegir, yo elegiría 
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.


Si me dieran a elegir, yo elegiría 
este amor con que odio, 
esta esperanza que come panes desesperados.


Aquí pasa, señores, 
que me juego la muerte.

martes, junio 14, 2016

EL OJO DEL LAGARTO de VICENTE RIVERA: MIRADA AL IDIOMA DEL DESIERTO por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE

   
      
Desentrañar el idioma del desierto, cuando esa lengua es propia del silencio. Vicente Rivera poeta de Atacama busca traducir en versos esa eterno lenguaje. Desde los poetas láricos enamorados perdidamente de ese titánico mar inmóvil y agreste, donde los adjetivos e imágenes se repetían hasta el cansancio, los mismos que fijaban al hombre en medio de ese vacío de roca y arena y rivalizaban contra los poetas del sur, cantaron la historia del Norte Grande de Chile (Compuesto por las  regiones Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y la mitad de Atacama) se disputaron entre ellos quien era “EL POETA” de estas latitudes  que representaba en poemas la esencia del desierto más árido del mundo.
            Así como comenzó la tradición lárica, esta desapareció, ya no hay exponentes de esa corriente y la calidad de los que continuaron en esa línea; decayó.
       Pero es así como el transcurso del tiempo trae a Vicente Rivera, un joven poeta que con afán, talento y mucho oficio trae al mundo OJO DEL LAGARTO. El reverbero siempre será el mismo pero estos ojos líricos tienen otra percepción. La sutileza del ritmo poético se equilibra con el vigor de la mirada joven y límpida. Del poema Prisma:
“Atacama es una mancha solar
paisaje del silencio
desparramándose en la arena
plumazo de viento
en la memoria de los colores
trazo de luz
desintegrado en el tiempo.”

             Lo superlativo de las distancias, la inmensidad aplastante, la noche emparentada a esta gran región son el escenario que define la cosmovisión de Rivera, esto junto a su refrescante discurso lírico, deja la impresión de lo anquilosado, denso y añejo que devino  la  poesía lárica clásica del siglo pasado. Citando el poema Soplo:
“En esta parte del mundo
las palabras son de arena
y en el viento se hacen polvo:
partículas en suspensión
ingrávidas pululan
resoplan la distancia
que dejan tras el juego
del eco en las quebradas
resecas del paisaje
dormido en el inmenso
silencio de la luz.”
            La poética del norte actual  no ha abandonado lo desértico, sino que se ha impregnado a sus adentros, en su carácter que mira al hombre con sus variados aspectos ante el universo, sus grandezas y sus bajezas. El Norte es el Norte, aunque sea tautológico. Hay mucho de eso en Rivera quien no abandonará el desierto aunque su visión vaya corazón adentro. Creció entre rocas entre desierto besando el azul mar, ante el ferrocarril parido por la misma minería que aún mantiene la zona, es una herida ya cicatrizada, una cicatriz que va desapareciendo y que cruza la piel de Atacama, entre rieles y durmientes. Aquí un extracto de Durmientes:
“La distancia conservada
entre un riel y otro
estacada
por vigilantes impertérritos
es suficiente para contar
una historia
de tiempos aquellos
cuando el tren era
un paisaje de todo Chile”

         Para el poeta la Luz es una radiación propia de este desierto, lo envuelve, lo caracteriza, lo define. En el poema Lucífugo: “…en medio de este desierto/que se fuga por las ventanas/de aquel paisaje que la luz/no mide.”, en Cauce de Luz: “…donde el silencio/ hace agua de la roca/y luz del polvo que dejan las palabras/ en el cauce torrentoso/ del tren en su caudal.” En el poema Locus: “…La geometría de la luz/traza una cruz imaginaria/ que describe sobre el viento/ la trayectoria del silencio/ desviado por un grano de arena/aerolito del tiempo/ perdido en la órbita/de unas cuantas palabras…”

        Pero hay otro elemento de esta obra poética, la que no citaré en versos de EL OJO DEL LAGARTO, en pos de lectores que desentrañen  e interpreten  el eje de su obra que está expreso y tácito, está latente y vivo , más allá de ser funcional en el armazón lírico y el oficio mismo: EL SILENCIO. Vicente Rivera es un poeta que domina el silencio, que lo convierte en acuarela de sus paisajes, de sus versos precisos que invocan el escenario que le ha visto crecer.

El poemario El ojo de Lagarto de Vicente Rivera de Editorial Cinosargo. Interesante en toda su extensión un hito en la poesía al desierto.





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