miércoles, febrero 09, 2011

AIDE MEMOIRE por DIEGO MAQUIEIRA



Decreto de Excomunión del Artista Moderno

Por la decisión de los ángeles, y el juicio de los santos, excomulgamos, expulsamos, execramos y maldecimos a Baruj de Espinoza, con la aprobación del Sto. Dios y de toda esta Sta. comunidad, ante los Stos. libros de la Ley con sus 615 prescripciones, con la excomunión con que Josué excomulgó a Jericó, con la maldición con que Eliseo maldijo a sus hijos y con todas las execraciones escritas en la Ley. Maldito sea de día y maldito sea de noche; maldito sea cuando se acuesta y maldito sea cuando se levanta; maldito sea cuando sale y maldito sea cuando regresa. Que el Señor no lo perdone. Que la cólera y el enojo del Señor se desaten contra este hombre y arrojen sobre él todas las maldiciones escritas en el Libro de la Ley. El Señor borrara' su nombre bajo los cielos y lo expulsara' de todas las tribus del firmamento abandonándolo al Maligno con todas las maldiciones del cielo escritas en el libro de la Ley. Pero vosotros, que sois fíeles al Señor vuestro Dios, vivid en paz. Ordenamos que nadie mantenga con él comunicación oral o escrita, que nadie le preste ningún favor, que nadie permanezca con él bajo el mismo techo o a menos de cuatro yardas, que nadie lea nada escrito o transcripto por él.

GATOS IV por MALU URRIOLA




Hey, malú, asume la vida de gato
que te toca saltar de techo en techo
porque ni siquiera un poco de sol
los hará' volver
porque no nacimos para dar
pero tampoco para recibir
hay que asumir el costo
te esta's chalando
nada te llena
y el hastío te agarra de espaldas
por eso le seguimos
el juego a los imbéciles
y corremos en esta carrera
de equinos de mala sangre
cuando el poeta canta su bar cecil
y Dios le guiña un ojo
y por el otro le cae un goterón de tinto
de aburrido tinto.
Hey, malú, nace una estrella
nadie quiere el Nobel
pero se mueren de sólo pensarlo
los poetas se odian
toman juntos pero se odian
a quién le importa
que se maten
que se tengan pica hasta la muerte total,
de todas maneras no tenemos
quien nos abrace
porque los gatos
se retiran de noche quién sabe dónde.

Hay que asumir, pendeja
que estás sola
que te bailas un rock
para quitarte las ganas -tú sabes de qué-
porque de tanto perraje patriarcal trompeteado
estás hasta la tusa
y ellos siguen tirándose a partir
prejuiciados
amablemente discrepantes
hey, malú una raja, qué te importa
si ni siquiera encuentras algo que te importe
por eso callas y luego ríes
porque nadie te llena el hoyo,
ni el vino
ni los machitos
ni mirar sus traseros sin forma
no te queda más que caminar borracha
y llegar borracha a tu home piedrita mendiga

GATOS III por MALU URRIOLA




Los gatos, malú mira los gatos
aferrados a los barrotes de
la ventana saliendo al techo,
regresando tratan de entrever otras noches.
Míralos, malú
clava'ndose las garras en los ojos
vaciando un amarillo decadente míralos pelear,
incrustados gato con gato míralos
tirarse los pelos están locos
y cuando saltan por la ventana
pareciera que ríen y lloran
al mismo tiempo
entonces se encrispan
se transforman en superhéroes
y ganan plata filmando monos
y son famosos y en las vitrinas
venden muñecos que son gatos
para que jueguen los hijos de los gatos estos
que están locos
pero no hay que decirles a los cuchitos
que a sus padres se les va de repente
cuando se quedan mirando para arriba
cuando pareciera que los ojos
son dos soles en celo
buscando sus lunitas por los techos
y se quedan medio dormidos
esperando que se les caiga la noche encima
pero esperan otra noche
no la misma de todas las noches
y se quedan sobre el zinc

lamiéndose las patitas hasta que llueve
y el agua los arrastra por las canaletas extinguiéndolos.

LA CHICA QUE ESPERA SOBRE SUS ZAPATOS por ALEXIS FIGUEROA


Esa mujer en la tarde parada al lado de la carretera
tenía una falda corta de color calipso y no medias;
ella, de piernas largas y blancas
-señales de humo y de brillo estelar
hacia el vértice hundido en su pequeño vestido-
y un cuerpo de pequeña pero bella zulú,
larga, esbelta en sus proporciones de nieve africana,
y ojos de tigre pintados con color de arrebol,
era la chica de los zapatos de plataforma
en un día de tarde de abril.
Grandes zapatos oscuros, con grandes cordones oscuros,
de donde se levantaba su cuerpo
esperando por los camioneros
y por ir más allá
(y ella me dijo:
"no cualquier hombre,
no espero a cualquiera, pero siempre hay alguien
que me puede llevar"):
una garza flamenca, anclada a la tierra
por sus bloques pedestres:
una protección necesaria
para su espíritu de ave, sola, poderosa y salobre,
recién probando sus alas teñidas un poco de
población y miseria, ante el peligroso
y mágico brillo del sol.
(Recordé, pensé entonces en Lezama Lima,
es decir, en ese hipopótamo con alas de mariposa
quemándose en medio del aire de su isla cubana).
Y esto vi:
el tótem familiar del albatros
habitando en ella escondido, casi sin saber.
Y su risa de frente
era la forma de una palabra imperiosa y arcana,
y era el signo de su par de piernas
suavemente abiertas mientras esperaban haciendo una V.
Ella estaba sobre el camino y yo arriba de un bus.
Después continué recordándola entera,
entre el reflejo momentáneo y acuoso
de las vidrieras del bus.
Bella muchacha en la carretera,
si me llamara Raimundo,
sería una rima, pero no una solución:
a tus puertas golpea el mundo,
pero más vasto y extraño es tu corazón.

TRES ALAMOS por ANONIMO




Busco a mi hijo, señor,
salió una mañana,
y nunca volvió.

Tiene veinte años, señor,
es joven y hermoso,
y nunca volvió.

Anduve y anduve, señor,
tras una noticia,
siquiera una voz,
un nombre tan sólo,
el suyo: Manuel.

Por qué no contesta, señor,
no mire tan duro,
no escupa mi cara,
no cierre la puerta!

Perdone si vuelvo,
mañana otra vez, señor.

FUTURISMO. extracto del MANIFIESTO




1. Nosotros queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad.
2. El valor, la audacia, la rebelión serán elementos esenciales de nuestra poesía.
3. Hasta hoy, la literatura exaltó la inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño. Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso ligero, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
4. Nosotros afirmamos que la magnificencia del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad. Un automóvil de carreras con su capó adornado de gruesos tubos semejantes a serpientes de aliento explosivo..., un automóvil rugien¬te que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.
5. Nosotros queremos cantar al hombre que sujeta el volante, cuya asta ideal atraviesa la Tierra, ella también lanzada a la carrera, en el circuito de su órbita.
6. Es necesario que el poeta se prodigue con ardor, con lujo y con magnificencia para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.
7. Ya no hay belleza si no es en la lucha. Ninguna obra que no tenga un carácter agresivo puede ser una obra de arte. La poesía debe concebirse como un violento asalto contra las fuerzas desconocidas, para obligarlas a arrodillarse ante el hombre.
8. ¡Nos hallamos sobre el último promontorio de los siglos!... ¿Por qué deberíamos mirar a nuestras espaldas, si queremos echar abajo las misteriosas puertas de lo Imposible? El Tiempo y el Espacio murieron ayer. Nosotros ya vivimos en lo absoluto, pues hemos creado ya la eterna velocidad omnipresente.
9. Nosotros queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las hermosas ideas por las que se muere y el desprecio por la mujer.

10. Nosotros queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias de todo tipo, y combatir contra el moralismo, el feminismo y toda cobardía oportunista o utilitaria.

11. Nosotros cantaremos a las grandes muchedumbres agita das por el trabajo, por el placer o La revuelta; cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capita les modernas; cantaremos el vibrante fervor nocturno de los arsenales y de los astilleros incendiados por violentas lunas eléctricas; las estaciones glotonas, devoradoras de serpientes humeantes; las fábricas colgadas de las nubes por los retorcidos hilos de sus humos; los puentes semejantes a gimnastas gigantes que saltan los ríos, relampagueantes al sol con un brillo de cuchillos; los vapores aventureros que olfatean el horizonte, las locomotoras de ancho pecho que piafan en los raíles como enormes caballos de acero embridados con tubos, y el vuelo deslizante de los aeroplanos, cuya hélice ondea al viento como una bandera y parece aplaudir como una muchedumbre entusiasta.


martes, febrero 08, 2011

NOMADA . LA POLIDIMENSION DE UN INSTANTE EN LA LITERATURA CHILENA



Cuatro historias inteligentemente seleccionadas. Cuatro mundos distintos en cuatro relatos que dejarán una serie de pensamientos rondando en nuestra memoria, un sentido atávico de nuestra existencia, un caer premeditado en el juego necesario del comic, en que todo lo que vemos es real y a la vez irreal. Juego que aprendidos desde niños. Pero Nomada no es juego para niños, la lectura y sobre lectura del planteamiento de esta antología gráfica , radica en la selección de relatos, los que son entregados desde la personal y experimentada visión del grupo humano que la tiene a cargo. Producción de un alto nivel y de una factura impecable.

La importante labor de traer a las nuevas generaciones a narradores tan importantes como Coloane y Bolaño, a tan creativo y brillante como a Emar o al preciso Edwards, la dinámica del comic exige una lectura directa un efectismo constante y permanente , así , tanto la adaptación libre bien encaminada ( no un resumen de pacotilla), llena de consistencia la visión del trazo y la figura. La polidimensión la da la diversa interpretación de los artistas gráficos, donde el resultado es la generación de cuatro mundos, atmósferas separadas unas de otras unidas por la voluntad de estos creadores en pos de concretar un proyecto que llega con un nombre sugerente: NOMADA.



El trazo límpido de Esteban Morales del que gozamos en “El unicornio” , nos demuestra un equilibrio de luz y sombra que abisma aun más en una historia delirante pero a la vez sólida en el campo de lo onírico. A mi juicio , crear adaptación de una de las historias de Juan Emar, exige además de una imaginación presta y dinámica, de un respeto único al autor,logro alcanzado con creces por Yerko Bravo, debo añadir que en una sesión de mis talleres se leyó el cuento en cuestión el que , sin lugar a dudas despertó el interés de los alumnos por Juan Emar, creo que a los lectores de NOMADA experimentarán lo mismo .



El Golfo de Penas. Una historia de Coloane, un baldazo de agua fría en que el lector queda tan sorprendido como el protagonista, la ideas fijas, el trazo brumoso de acuarela gris de Morales, la disposición de las viñetas , nos transmite el ambiente opresivo y peligroso de una tempestad en desarrollo con maestría y sencillez.



La virgen de Cera de Edwards es un tenebroso relato que no deja de impresionar, aquí nuevamente vemos un tratamiento gráfico distinto, en el que Eduardo Rojas nos transporta a un agitado momento de terror , en que los rezos a un simple objeto figurativo, no salvará la situación.



La abundancia de detalles , la forma de algunas viñetas nos lleva a un vertiginoso final. El Policía de las Ratas, un relato de Roberto Bolaño nos sumerge en una atmosfera húmeda y descarnada del análisis de una especie distinta a la nuestra y a la vez tan similar, esta “humanización” o esta fábula post moderna se grafica con una multitud de detalles acompañados por diálogos largos continuados y rotundos, el genio de Bolaño unido al lápiz, pluma y tinta de Eduardo Rojas, Nos estrega el punto culmine y final de esta antología gráfica del cuento chileno del siglo XX. Un proyecto consistente y de un valor importante en el planteamiento comic-literario en Chile. Es vital la proliferación de este tipo de iniciativas que darían un nuevo lustre a nuestro desarrollo cultural.

lunes, febrero 07, 2011

IN MEMORIAM por CLAUDIO BERTONI



1. Maldita mala raja. Murió Bolaño. Y ni siquiera es un Dios el que lo mata. Es la mala raja.
2. Es mejor que olvides tu ojo derecho. Enciende la tele a las 4 de la madrugada para seguir huyendo del dolor hasta el año 1976 detrás de tu otro ojo. Giacometti a la misma hora con la luz encendida toda su vida. Aspirina carcomida. Lista de grageas del cajón del velador. Un anzuelo detrás del tercer ojo: Confiarla en el Fredol. Confianza en el Dolviran (Era mucho más dulce y salvadoreño). La aspirina estaba carcomida. El atún abollado. No se entiende lada. Nada nunca lo fue. Es la única esperanza de aliviar el dolor: la aspirina roída. Carcomida, en ruinas. La guardo mientras la suerte nos conduce a la mesita de plástico imitación mármol que saca el cajón como una lengua. No puedo imaginar la calavera de Roberto Bolaño hecha cenizas. Ni la piel que la cubre tampoco. La expresión que tuvo el día que murió en la cubierta de la Tercera. ¿Y si no me paga?. La inmencionable reza y no se pone la ropa interior que yo le pido. Un laboratorio confecciona pastillas para locos, para dementes, para asustados, en forma de tortillas del rescoldo. Sigue llorando Gardel. Hora y media duró la esperanza. Todo es una rama para el que se ahoga. En ése caso la boina de una aspirina. Y lo dijo Simone Weil. Ya no hacen tocadiscos como ése. Yo le meto un palito de fósforo. El fragmento de un palito por ejemplo. Y consigo que no dure la tele sin internet. El Jota me convenció. Con un pegador de luces que no puedo escribir todo lo que quiero -no abandonar mi Olivetti versus Underwood- y seguir usando una máquina de escribir gracias a la tecnología generada por mecánicos de Diez de Julio absolutamente ajenos al ingenio penetrante y recoleto del José. Además, el día que llegué temblando con la televisión de mi hermana en forma de lustrín de zapatos, me dijo: "No se preocupe, don Claudio". Y me invadió el alivio. Volví corriendo y feliz. Aunque cansado, eso sí.
3.) ¿Y si no fuera? Ni muerto. Ni nacido. Ni nada. Ni mucho menos el aborto que fraguamos los dos. El grito que yo daría -del gusto- levantaría el cuero cabelludo de la corteza terrestre para salir disparado del manto como una tacita de té.
4.) No sé delirar. (Como mi mami no sabía gritar). Escucho el sarro del picaporte de la vecina frontal. Ahora resulta que se parece también a la Julia Roberts (Además de a la Dami Moore cuando medita mirando la pera del C.C.). No estaba duro ni blando. ¿Cómo ocultar semejante verdad? (¡Y se la tuve así de cerca!). Y palpitaba.
5.) Anoche corría desesperado de la memoria de su imagen. "No lo puedo creer, no lo puedo creer, no lo puedo creer". A cien por hora. Como el monje de la película del híper futuro en un claustro. O dándome vueltas como Apollinaire en su celda cuando estuvo preso. Como un oso.
6.) Se la frotó. Me convidó y se la froté. (Escuchando el Adagietto de la Quinta sinfonía mientras me olía).
Y toda una semana estuvo corriendo hacia mis brazos recién llegada del gimnasio y toda transpirada.
Mi más querida memoria: Entre las nalgas se abre una herida. Se raja: carne. En forma de v corta, (¡Agudisísima!).
7.) Y una paloma mensajera trajo en su patita un Aforismo de Georg Christoph Lichtenberg para Roberto Bolaño: "Siempre lamento mucho cuando muere un hombre de talento, el mundo lo necesita mucho más que el cielo".

PRESENTACION DE CINOSARGO EN ANTOFAGASTA. 9 DE FEBRERO EN BIBLIOTECA VIVA

EL PENSAMIENTO DE DEOLA por CESARE PAVESE




Deola pasa la mañana sentada en el café y nadie la mira.
A esa hora, en la ciudad, todos corren bajo
el sol aún fresco del alba.
Tampoco Deola busca a nadie,
sino que fuma con calma y respira la mañana.
Cuando trabajaba en el lupanar, a estas horas estaba
durmiendo para recobrar fuerzas: la colcha se
la ensuciaban con sus zapatazos obreros y
soldados,
clientes que la dejaban deslomada.
Pero serindependiente es otra cosa;
es posible hacer un trabajo a conciencia sin esfuerzo
excesivo.
El caballero de ayer la despertó temprano, la besó y se la llevó
(si fuese posible, querida, permanecería contigo en Turín)
consigo a la estación para que le desease un buen viaje.
Si bien algo aturdida, está ahora reposada; a Deola,
le complace ser libre y beberse la leche
y tomarse los bollos. Esta mañana, se siente dama a medias
y, si observa transeúntes, tan sólo lo hace para evitar el tedio.
Duermen en el burdel a esta hora y hiede a estadizo
-la dueña sale a dar una vuelta- y es una estupidez
quedarse encerrada.
Para deambular al anochecer por los locales, se
requiere buena presencia y en el burdel,
a los treinta, se ha perdido ya la que
quedaba.
Deola se sienta, mostrando su perfil a un espejo
y se contempla en el frescor del vidrio.
Tiene el rostro algo pálido: no es que el humo la empañe.
Frunce el entrecejo.
Para seguir en el burdel, precisaría
el talante que tenía Mari (porque, querida amiga,
los hombres vienen aquí para satisfacer los antojos
que no les sacian ni sus mujeres ni sus novias)
y Mari trabajaba incansable, rebosante de brío y excelente salud.
Los que transitan ante el café no distraen a Deola,
que únicamente trabaja de noche, mediante lentas conquistas
al ritmo de las melodías del local.
Mientras da una ojeada
a un cliente o está buscándole el pie,
se complace con las orquestas
que la hacen pareja a una actriz
en su escena amorosa con un rico galán.
Un cliente por noche le da para ir viviendo.
(Tal vez el caballero de ayer querría verdaderamente que me fuese con él.)
Estar sola, si le place, por la mañana y sentarse en el café.
Sin buscar a nadie.

GRODEK por GEORGE TRAKL





Al atardecer se colman los bosques otoñales
Del eco de armas mortales, las planicies doradas
Y los lagos azules; sobre ellos rueda el sol
Tenebrosamente; la noche envuelve
Agonizantes guerreros, el lamento salvaje
De sus bocas destrozadas.
Pero silencioso se acumula sobre el prado,
Cual nube roja, donde habita un Dios furioso,
La sangre derramada, frescor de luna;
Todos los caminos desembocan en la negra putrefacción.
Debajo del ramaje dorado de la noche y de las estrellas,
Tambalea la sombra de la hermana por la arboleda silenciosa,
Para saludar a los espíritus de los héroes, las cabezas sangrantes;
Y suenan suaves en los juncos las oscuras flautas del otoño.
[Ay orgulloso duelo!, oh, altares de hierro
La llama ardiente del espíritu se nutre hoy de un inmenso dolor,
Los nietos no nacidos.

DESAYUNO por JACQUES PREVERT




Puso el café
En la taza.
Puso la leche
En la taza de café.
Puso el azúcar
En el café con leche.
Con una cucharilla,
Lo removió
Bebió el café con leche
Y dejó la taza
Sin hablarme.
Encendió
Un cigarrillo,
Hizo volutas
Con el humo,
Dejó las cenizas
En el cenicero
Sin hablarme,
Sin mirame,
Se ha levantado;
Coloca
El sombrero a la cabeza,
Se pone
El impermeable
Porque llovía.
Ha salido
Bajo la lluvia
Sin una palabra,
Sin mirarme,
Descansé
La cabeza en mi mano
Y lloré.

LA ALEGRIA DE VIVIR por CLEMENTE PADIN




"Porque el hombre se ha cerrado a sí mismo hasta verlo todo por las hendiduras de su caverna"
"Cinco ventanas alumbran al hombre encavernado"
William Blake



Komo una enorme bayena
kon el korason enduresido atrapada en la kosta por las mareas
ke se aburren de algas rotosas, la joie de vivre,
enpiltrafando sus trastulos
en la noche undosa de espantos minbrando sus sentidos
en el orisonte lejano encanijando
sus eskonbros de karne kontra las puertas
enkarrujadas de barrotes,
usmea el laberinto buskando una salida.
Una ventana se abre
chapurreada de gosnes desechos
i el chirrido la empuja a la kalle gonorrosa
de matrakeos apulgarada de griteríos butiondos
que kuelgan de las telarañas
esorbitas de klamoreos
de bramos aterradores de silbas estruendosas de chiflas
atronadoras i restayidos de aldabeos i
kanpanasos ke algarasan el aire
konflagrado de retumbos estomagando el silensio
en tronidos sairientes estrujando
la noche entre asusos desenfrenados
i sanbonbasos de turbulensias, en esta prisión
el miedo se sonroja de rebuyisios aporreados entre puteos
i regaños regruñidos vosiferados
entre rechiflas i krakeos kachusos estrumpidos
entre ventanasos
i alborotos klarisonantes, la chiyeria estridensia
su rebunbio de ruidos los auyidos rechinan su greska de auyos
el krujido abuchea su bataola de kaidas
los ululatos bufan su trakido de sunbas
el kuchicheo senserra su fragor de chaskidos
los sunbidos sisean su silbido de chifles (la joie de vivre
enbirria su liberta de silensios).
Otra ventana la traga glotona
entre denteras i regostos kulkusidos, la joie de vivre
arrebujada bajo la lengua se gargajea de asedias s
e ametala de asibares se avinagra de
agruras endulsando los dientes roidos
del aire asalivado en el dejo plomiso
de la anbrosia karamelada o en el paladar
aderesado de almibares aserbos (relamiéndose el miedo
kaustico de azukares entre katares de sukulensias
i sasones o farfuyando
entre ipos nauseabundos de terror su fatiga de eruktos
y vómitos revulsivos la joie
de vivre kiere estayar de ambre).
Otra ventana
pestífera de miasmas se abre entre vaos asufrosos
eskaldando el aogo de la joie de vivre
arrenalgada por los usmos del enfoskadero
ke la enria en sus olores undiendola en las tufaradas ediondas
i en el saumerio de almiskles i tufos ke ennublecen
la nueva prisión odorante fumigando el miedo
ke apretuja pulmones prensa gargantas
agarrota narises en el aire amarronado
de infectos anbarado de esensias
(aki el miedo asfisia a la joie de vivre ke resueya anelante
su obstinasión de aire libre).
Otra ventana se deslié por su piel
komo un baño amechonado de tibiesas
estanbrandola en la bañera añublante de taktos
añuskante de tientos añudante de tinos,

aki el miedo se palpa tenso o pulido pringoso
i frío kaliente o suave blando i espinoso,
aki las formas se apreduskan i
espumarajan bajo una yuvia pajisa
de carisiosa apenas ke desperdiga los labios
de los amantes entre el veyo amodorrado en su ueco
i la saliva enpielagada en los onbros,
(aki los bordes y las superfisies se farragan
i testuran en el arrasimo de manos prisioneras
en la joie de vivre ke tientan el aire enliendrado
de kosas bukando salir desesperadas al vasio).
Otra ventana estaya de un lanparaso furente
anegando el kuarto de resplandores feerikos:
el rayo ke fulmina su sueño
la lansa a la lus efloressente donde los desteyos
inisian su enbestida de esplendores
entre refraksiones lusernarias
i lustres afogarados de senteyeos vivases,
la joie de vivre
yagada de ninbos i aureolas enkoresida de lanpos
i relunbros flota irradiada por la fulgurasion
insostenible enseguesida en el aire
resplandesiente de briyos
(la yama blanka arrachanada a ráfagas
no le inpide asechar la sonbra
ke aventara su eskapatoria al fin).
Romo una enorme marea
kon el korason de espantos
enkarrujada en la kosta por las algas
ke atrapan los minbres undosos,
la bayena,
enkanijando sus piltrafas de karnes rotosas
kontra los eskonbros de la salida usmeando
las puertas del laberinto en la noche enbarrotada
enduresida de trastulos buskando sus sentidos
en el orisonte lejano,
se aburre de la joie de vivre.

ECUACIÓN por PABLO DE ROKHA





(CANTO DE LA FORMULA ESTÉTICA) 1927-1929

1

Al poema, como al candado, es menester echarle llave; al poema, como a la flor, o a la mujer, o a la actitud, que es la entrada del hombre; al poema, como al sexo, o al cielo.

2

Que nunca el canto se parezca a nada, ni a un hombre, ni a un alma, ni a un canto.

3

No es posible hacer el himno vivo con dolores muertos, con verda¬des muertas, con deberes muertos, con amargo llanto humano; acciones de hombres, no, trasmutaciones; que el poema devenga ser, acción, voluntad, organismo, virtudes y vicios, que constituya, que deter¬mine, que establezca su atmósfera, su atmósfera y la gran costumbre del gesto, juicio del acto; dejar al animal nuevo la ley que él cree, que él es, que él invente; asesinemos la amargura y aun la alegría, y ojalá el poema se ría solo, sin recuerdos, ojalá sin instintos.

4

¿Qué canta el canto? Nada. El canto canta, el canto canta, no como el pájaro, sino como el canto del pájaro.

5

Seguramente, arden grandes mares rojos, y un sol de piedra, negro, por ejemplo, hincha la soledad astronómica con su enorme fruto duro, tal vez la tierra es un gran cristal triangular, otra vida y otro tiempo gravitan; crecen, demuestran su presencia, atornillados a la arquitectura que canta su orden inaudito.

6
Cojo un tomate, adquiero la vieja moneda del otoño, tomo un cinema, voy organizando aquel beso y aquel verso que anidó en aquellas pestañas inmensas.

7

Si un volumen, únicamente, un volumen agranda o empequeñece la astronomía del poema, incendiad el poema, no el volumen, de¬gollad el poema porque no aguantó el desorden necesario a la colosal aritmética de lo pitagórico, lo geométrico, lo matemático, lo filosófico —en el teorema expresivo-inexpresable—; ¿sobre la forma?, ¿una forma?, ¿una ley?, ¿una voz?, ¿una luz?, ¿un régimen o un vértice?, ¿un ritmo índice adentro de la libertad numérica del arte?, incendiad el poema, degollad el poema; el porvenir del canto, su destino innumerable y único, exige que giren todos los elementos épicos alrededor de su eje astronómico, amarrándose a esa justicia, a esa presencia, a esa cordura que es el poema, el porvenir del canto, su destino innumerable y único, exige que giren todos los elementos épicos alrededor de su eje astronómico, amarrándose a esa justicia, a esa presencia, a esa cordura que deviene lo absoluto, límite del límite, arte, lo exacto, lo exactísimo, arte, lo dinámico-trágico e inmóvil.

8

¿Edificio de intuiciones? Edificio de imágenes, sí, edificio de imágenes, que son productos químicamente puros del no-consciente.

9

Arte de cristales electromagnéticos, ultravioletas, extrarradiales, supravitales, equilibrio de volúmenes ingrávidos e impávidos, libre juego de formas libres, como formas, exclusivamente como formas, pero sometidas a la gran esclavitud del canto, a la gravitación lírica, que es la gravitación cósmica.

10
Escoged un material cualquiera, sí, un material cualquiera; no obstante, un material cualquiera determina la biología del poeta, la diagnostica; escoger un material cualquiera, como quien escoge estrellas entre gusanos...

11
Porque hay un material auténtico, como la aceituna del soltero, la empanada del casado, o lo mismo que el vino del día lluvioso, que es la guitarra del calendario, y un material de estafa, de escarnio, que se parece a las locomotoras en el templo, al militar que seduce garzas claras con la espada, gimiendo hacia adentro aquellas violetas enfermas de tiempo y pianos sin aureola, a la higuera que produce lirios.

12
Pero se trabaja exactamente con barro y con sueño . . .

13

Sólo que la alegría de la golondrina depende de la primera gota de agua ...

14

Cuando Dios estaba aún azul adentro del hombre ...

15

Es menester hacer océanos, no fotografiando océanos, no, es menester hacer océanos con el rumor del calzón femenino, con esos recuerdos de tamaño azul-azul, con el enorme elemento de agua que canta en la garganta de los niños chiquitos y en la línea agrícola, y aun con la gran ola oscura de aquel dios jodido de adentro; es menester hacer, poder hacer una niña de pueblo con una violeta y una aceituna y una tonada; es menester hacer la ciudad imperial de hoy con la trepidación de la gramática, aquella cosa inmensa y mecánica, dinámica, difícil, que es, ¡por Dios!, el lenguaje colocándose.

16

Que el poema haga reír y haga llorar como una mujer rubia o un hermoso caballo.

17

Y, además, que se ría solo y llore solo, y llore solo como la más morena de las colegialas, sacándose la camisa.

18

El canto, como el sueño, ha de estar cruzado de larvas.


19

El canto, como el mundo.

20

El canto, como el genio, ha de crear atmósfera, temperatura, medida del universo, ambiente, luz, que irradie de soles personales.

21

Medio a medio de la poesía, Tú, lo mismo que el sexo, medio a medio.

22

Ahora, la ronca noche, galopando entre laureles de fuego, deter-mina aquel gran diapasón del siglo...

23

Y un yo dormido lo calcula...

PESADILLAS DELIRANTES


Y el amor???
y los viajes por el mundo?
y los admiradores?
has visto el espejo?
la envidia reflejarse en tus ojos?
el fracaso?
el dolor?
la belleza siempre hurtada?

-te vi jugando el rol, Narcisa-

Y el talento a los cuatro vientos
por ti cantado?

Alegría, albricias
recibe con tus manos heridas
las pesadillas delirante(s) de tu fama

viernes, febrero 04, 2011

E. LISSITZKY XIV

E. LISSITZKY XIII

E. LISSITZKY XII

E. LISSITZKY XI

E. LISSITZKY X

E. LISSITZKY IX

E. LISSITZKY VIII

E. LISSITZKY VII

E. LISSITZKY VI

E. LISSITZKY V

E. LISSITZKY IV

E. LISSITZKY III

E. LISSITZKY II

E. LISSITZKY I

EL DIOS por TED HUGHES



Eras como un religioso fanático
sin dios - incapaz de rezar.
Querías ser escritora.
¿Querías escribir? ¿Qué había dentro de ti
que debía contar su cuento?
La historia que ha de ser contada
es el Dios del escritor, quien más allá del sueño
llama inaudible: «Escribe».
¿Escribir qué?

Tu corazón, en medio del Sahara,
rabiaba en su vacío.
Tus sueños estaban vacíos.
Te inclinaste sobre el escritorio y lloraste
sobre la historia que se negaba a existir,
como sobre una plegaria
que no podía rezarse
a un Dios inexistente. Un Dios muerto
con una voz terrible.
Eras como aquellos ascetas del desierto
que te fascinaban
agostándose en la tortura
de un vacuo Dios
que succionó trasgos de la punta de tus dedos,
de las suaves notas de los haces de luz,
del rostro de una roca inexpresiva.
El amordazado rezo de tu esterilidad era un Dios.
Igual tu pánico al vacío -un Dios.

Le ofrecías versos. Primero
pequeñas redomas de vacío
en las que tu pánico dejaba caer sus lágrimas
que secaron dejando espectros de cristal.
Costras de la sal de tu sueño,
como el sudor del rocío
en algunas rocas del desierto, tras el alba.
Oblaciones a una ausencia.
Pequeños sacrificios.

Pronto tu silencioso aullido a través de la noche
fabricó para sí una luna,
un ardiente ídolo de tu Dios.
Tu llanto llevó a cuestas su luna
como una mujer a su niño muerto. Como una mujer
que cuida de un niño muerto, inclinándose para refrescarle
los labios con gotas de lágrimas en la punta de los dedos,
así te cuidé yo, que cuidabas a una luna
humana pero muerta, marchita, y que te quemaba
como un trozo de fósforo.

Hasta que se desperezó el niño. Su agujero bucal se desperezó.
Rezumaba la sangre en tu pezón,
alimento que goteaba sangre. ¡Nuestro momento de dicha!

El pequeño dios voló hasta el Olmo.

En tu sueño, de ojos vitreos,
oíste sus instrucciones. Al despertarte
moviste las manos. Y las miraste decepcionada
mientras hacían un nuevo sacrificio.
Dos puñados de sangre, de tu propia sangre,
y en esa sangre pedacitos míos,
envueltos en el tejido de una historia que por algún motivo
se escurrió de ti. El embrión de una historia.
Ni podías explicarlo ni saber
quién comió de tus manos.
El pequeño dios rugió en la noche del huerto,
y su rugido parecía risa.

Le alimentabas de día, bajo la tienda de tu pelo,
sobre tu escritorio, en tu secreta
casa de los espíritus, mientras susurrabas,
tamborileabas con el pulgar sobre los otros dedos,
agitabas las conchas de Winthrop para oír voces marinas
y me diste una efigie - una hoja de salvia
prensada en una Biblia de Lutero.
No podías explicarlo. El sueño se había abierto.
La oscuridad salía de él, como un perfume.
Tus sueños reventaron su ataúd.
Cegado, encendí una luz.

Y me desperté del revés en tu casa de los espíritus
moviendo miembros que no eran mis miembros,
y contando, en una voz que no era mi voz,
una historia de la que nada sabía.
Mareado con el humo del fuego que atendías
llamas que sin quererlo había yo encendido
y que se volvían blancas en el chorro de oxígeno
de tu susurro hechicero.

Alimentaste las llamas con la mirra de tu madre
el incienso de tu padre
y con tu propio ámbar y las lenguas
de fuego contaron tu cuento. Y de repente
todos lo sabían todo.
Tu Dios esnifó el grasiento hedor.
Su rugido fue como la caldera de un sótano
en tus oídos, trueno de los cimientos.

Entonces escribiste en un arrebato furioso, llorando,
tu júbilo de bailarín en trance
entre el humo de las llamas.
«Dios habla a través mío», me dijiste.
«¡No digas eso!», grité. «No digas eso.
¡Trae muy mala suerte!»
En tanto allí me senté con los ojos irritados
mirándolo arder todo
en las llamas de tu sacrificio
que al fin también te alcanzó a ti hasta
que desapareciste, explotando
en esas llamas
de la historia de tu Dios
que te abrazaba
y de tu Mamá y de tu Papá-
Tu Dios azteca de la Selva Negra
bajo el eufemismo Aflicción.

LOS CONJUROS por JORGE TEILLIER




A Enrique Rebolledo


Los temerosos de los brujos vecinos
lanzan puñados de sal al fuego
cuando pasan las aves agoreras.
Los buscadores de entierros
en sueños hallan monedas de oro.
Los despierta el jinete del rayo
cayendo hecho llamas entre ellos.

Medianoche de San Juan. Las higueras
se visten para la fiesta.
Eco de gemidos de animales
hundidos hace milenios en los pantanos.
Los chimalenes reúnen las ovejas
que huyen del corral.
Aullan los perros en casa del avaro
que quiere pactar con el Malo.

Ya no reconozco mi casa.
En ella caen luces de estrellas en ruinas.
Mi amiga vela frente a un espejo:
espera allí aparezca el desconocido
anunciado por las sombras más largas del año.

Al alba, anidan lechuzas en las higueras.
En los rescoldos amanecen huellas de manos de brujos.
Despierto teniendo en mis manos hierbas y tierra
de un lugar donde nunca estuve.

RESPIRACION por ROSAMEL DEL VALLE




Después de todo, no hago más que vivir sin traicionar ni traicionarme y conozco la vida mejor que aquel que escoge una de las suyas para mostrarla en la plaza. Una, digo, porque hay quien no carece de inteligencia para procurarse varias vidas y salir a la feria justamente con la que viene al caso. ¿ Tiene un nombre esa vida? Lo tiene, sólo que es un fenómeno tornasol. A ese fin ha llegado el hombre con quien cambiamos el saludo por las mañanas. Esa es, se dice, su sangre. Y bien, mi sangre no es color tornasol ni salpica. Hago lo que hace todo aquel que tiene algún quehacer para vivir. Y aspiro a soñar en libertad. Aun más, no quiero que nadie muera sino de su propia muerte y abomino del que la impone en nombre de cualquier circunstancia, idea o mito. No se alcanza fácilmente la jerarquía del gusano. Como es difícil habituarse a poner el oído a ras de tierra y convivir con el amor terrible de las cosas que no aspiran al poder ni al deseo. Y no me hablen del héroe. Prefiero creer en lo que no dice el corazón de cada uno. Prefiero pensar en lo que hace de noche una mariposa y en el terror con que cada ser humano suele encontrarse en la soledad a sí mismo. Es decir en la palabra de los huesos. Ahí estoy. Tiemblo yo también. Y si me dejara llevar a gritar a la plaza no vacilaría en empezar mi discurso con un "¡Que tiemble el corazón del hombre!" Y ya lo sé, temblar, se dice, es ser irresponsable. ¿Tendré que agregar que esa responsabilidad de todos los tiempos de que se habla y que yo no me atrevo a asumirse parece a la del gusano? Que me perdonen el bien dotado y el héroe. Que me perdone todo aquello que no veo. Que me perdone todo lo que grita.
En los oídos tengo atrapado al mar.

TRACTATUS LOGICO-PHILOSOPHICUS (1) por LUDWIG WITTGENSTEIN




1. El mundo es todo lo que es el caso.

1.1 El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas.

1.11 El mundo viene determinado por los hechos, y por ser éstos todos los hechos.

1.12 Porque la totalidad de los hechos determina lo que es el caso y también todo cuanto no es el caso.

1.13 Los hechos en el espacio lógico son el mundo.

1.2 El mundo se descompone en hechos.

1.21 Algo puede ser el caso o no ser el caso, y todo lo demás permanecer igual.

CÁMARA DE TORTURA por ENRIQUE LIHN




Su ayuda es mi sueldo
Su sueldo es la cuadratura de mi círculo, que saco con los
dedos para mantener su agilidad
Su calculadora es mi mano a la que le falta un dedo con el
que me prevengo de los errores de cálculo
Su limosna es el capital con que me pongo cuando se la pido
Su aparición en el Paseo Ahumada es mi estreno en sociedad
Su sociedad es secreta en lo que toca a mi tribu
Su seguridad personal es mi falta de decisión
Su pañuelo en el bolsillo es mi bandera blanca
Su corbata es mi nudo gordiano
Su terno de Falabella es mi telón de fondo
Su zapato derecho es mi zapato izquierdo doce años después
La línea de su pantalón es el límite que yo no podría franquear
aunque me disfrazara de usted
después de empelotarlo a la fuerza
Su ascensión por la escalinata del Banco de Chile es mi sueño de Jacob por el que baja un ángel
rubio y de alas pintadas
a pagar, cuerpo a cuerpo, todas mis deudas
Su chequera es mi saco de papeles cuando me pego una volada
Su firma es mi entretención de analfabeto
Su dos más dos son cuatro es mi dos menos dos
Su ir y venir es mi laberinto en que yo rumiante me pierdo
perseguido por una mosca
Su oficina es el entretelen en que se puede condenar a
muerte mi nombre y su traspaso a otro cadáver que
lo lleve en un país amigo
Su consultorio es mi cámara de tortura
Su cámara de tortura es el único hotel en que puedo ser
recibido a cualquier hora sin previo aviso de su parte Su orden es mi canto
Su lapicera eléctrica es lo que hace de mí un autor copioso
un maldito iluminado o el cojonudo que muere pollo, según quién sea yo en ese
momento Su mala leche es mi sangre
Su patada en el culo es mi ascensión a los cielos que son
lo que son y no lo que Dios quiere Su tranquilidad es mi muerte por la espalda Su libertad es mi perpetua
Su paz es la mía siempre y cuando yo goce de ella eternamente y usted de por vida
Su vida real es el fin de mi imaginación cuando me pego una volada
Su casa es mi paraíso perdido del que voy a sentirme dueño
la próxima vez que me pegue una volada Su mujer es en tal caso mi gatita despanzurrada Su mondadientes es ahora mi tenedor Su tenedor es mi cuchara
Su cuchillo es mi tentación de degollarlo cuando me mamo un cogollo
Su policial es el guardián de mi impropiedad
Su ovejero es mi degollador a la puerta de su casa como si
yo no fuera una maldita oveja extraviada Su metralleta es mi novia con la que tiro en sueños Su casco es el molde en el que vaciaron la cabeza de mi hijo
cuando nazca Su retreta es mi marcha nupcial
Su basural es mi panteón mientras no se lleven los cadáveres.

LIBERTAD DOLIENTE por HUMBERTO DIAZ-CASANUEVA




A mi corazón lo sostienen las columnas del sueño,
éste es el secreto que traicionan rojas hachas del día,
nadie puede decir por qué repliega sus alas mundanas,
un poco de fuego lo corona que dedos queridos atizan.


Tan privado de luz, solamente sufre las quemaduras
que la sombra le va haciendo hasta producir su carbón;
de cuanto amé su raíz cruel más sed profunda alienta,
un poco de frío lo cerca que lanzas humanas extienden.


Despegado de mí, lleno de vidrios y de alcoholes
como una rueda soltándose de una carroza nocturna,
toda la noche gira hasta que temblando se desploma,
ay, si la mañana lo hinchara como a la garganta de un pájaro.


Adivino que él se empaña cuando mis párpados se abren
porque en el día la boca lleva su sabor funesto y noble,
con golpes penetrantes a alguna parte del mundo me empuja,
cuando abandone mi frente ¿conoceré su vida cierta?

jueves, febrero 03, 2011

IN MY CRAFT OR SULLEN ART por DYLAN THOMAS




En mi arte hábil o torpe
ejercitado en la callada noche
cuando sólo la luna hace furor
y yacen los amantes sobre el lecho
con todo su dolor entre sus brazos,
junto a la luz que canta yo trabajo,
y no por la ambición o por el pan
ni por el pavoneo y el comercio de encantos
en escenarios de marfil,
sino por el común salario
de su más escondido corazón.

No es para el orgulloso que se aparta
de la luna en furor para quien escribo
en estas páginas vertiginosas,
y no es para los muertos dominantes
con sus salmos y ruiseñores;
es para los amantes, con sus brazos
abrazando el dolor de las edades
y que no dan en pago salario ni alabanzas,
ni prestan atención a mi oficio o mi arte.

SHOULD LANTERNS SHINE por DYLAN THOMAS




Si brillaran las lámparas, la faz sagrada,
cogida en un octágono de luz inusitada,
quedaría marchita, y algún mozo de amor
miraría dos veces
antes de caer de la gracia.
Los rasgos en su oscuridad privada
están hechos de carne; pero que venga el día falso
y de sus labios cae desvaído el pigmento,
la ropa de la momia expone un pecho antiguo.

Me ha llamado a razón el corazón.
Pero, igual que el cerebro, el corazón
guía sin esperanza.
Me ha llamado a razón el pulso,
y cuando él se acelera,
altera el ritmo de la acción,
hasta que techo y campo se encuentran a nivel
y son lo mismo,
tan rápido me muevo desafiando al tiempo,
ese tranquilo caballero
cuya barba se agita en el viento de Egipto.

He escuchado llamadas durante muchos años
y algún cambio ha de haber en muchos años.
Esa pelota que jugando en el parque arrojé
aún no ha alcanzado el suelo.

SI TE QUIERES MATAR ¿PORQUE NO TE QUIERES MATAR? por FERNANDO PESSOA


Si te quieres matar, ¿por qué no te quieres matar?
¡Ah, aprovecha la ocasión! Que yo, que amo tanto
muerte y la vida, si osara matarme además me mataría...
Ah, si osas, ¡osa!
¿De qué te sirve el cuadro sucesivo de las imágenes
externas a que llamamos mundo,
esa cinematografía de las horas que son representadas
por actores de convenciones y poses determinadas,
circo polícromo de nuestro dinamismo sin fin?
¿De qué te sirve tu mundo interior, que desconoces?
Tal vez al matarte lo conozcas, por fin...
Tal vez al acabar comiences...
Y de todas formas, si te cansa ser,
ah, cánsate noblemente,
¡no cantes, como yo, la vida por borrachera,
no saludes, como yo, la muerte en literatura!

¿Que haces falta? ¡Oh fútil sombra llamada gente!
Nadie hace falta; tú no haces falta a nadie...
Sin ti todo marchará sin ti.
Tal vez para otros sea peor tu existir que tu muerte...
Tal vez peses más durando que dejando de durar...

¿El dolor de los otros...? ¿Tienes remordimiento
anticipado de que te lloren?
Tranquilízate: poco te han de llorar...
El impulso vital extingue poco a poco las lágrimas
cuando no son por cosas propias,
cuando son por lo que ocurre a los demás, sobre todo
la muerte
que es una cosa después de la cual nada ocurre a los demás...
Primero es la angustia, la sorpresa de que haya venido el misterio,
y la falta de tu vida hablada...
Después es el horror del ataúd visible y material,
y los hombres de negro que ejercen la profesión de estar allí.
Después es la familia velando, inconsolable
y contando historietas,
lamentando la pena de que tú hayas muerto,
y tú, mera causa ocasional de aquel plañir,
tú verdaderamente muerto, mucho más muerto de lo
que te imaginas..., mucho más muerto aquí
de lo que te imaginas aunque estés mucho
más vivo más allá. Después, la trágica retirada
hacia el panteón o el hoyo, y después
el principio del morir de tu recuerdo.
Primero hay en todos un alivio de la tragedia
un tanto pesada de que te hayas muerto...
Después la conversación se aligera cotidianamente
y la vida de cada día reanuda su día.
Después, lentamente, se te olvida.
Sólo en dos fechas se te recordará,
aniversariamente: al cumplir años tu nacer,
al cumplir años tu morir.
Nada más, nada más, absolutamente nada más.
Piensan en ti dos veces cada año.
Suspiran por ti dos veces cada año aquellos que te amaron.
Y alguna que otra vez suspirarán
si por casualidad se habla de ti.
Encárate en frío, y encara en frío lo que somos...
Si te quieres matar, mátate...,
¡no tengas escrúpulos morales, recelos en la inteligencia!
¿Qué escrúpulos o qué recelos tiene el mecanismo de la vida?
¿Qué escrúpulos químicos tiene el impulso que genera las savias,
y la circulación de la sangre, y el amor?
¿Qué memoria de los otros tiene el ritmo alegre de la vida?
Ah, pobre vanidad de carne y hueso llamada hombre,
¿no ves que careces absolutamente de importancia?
Eres importante para ti porque es a ti a quien tú sientes.
Eres todo para ti porque eres para ti el universo,
el propio universo
y los otros satélites de tu subjetividad objetiva.
Eres importante para ti porque sólo tú eres importante para ti.
Y si eres así, oh mito, ¿los otros no han de ser así?
¿Tienes, como Hamlet, pavor a lo desconocido?
Mas, ¿qué es lo conocido?
¿Qué es lo que conoces tú para que llames
desconocida a cualquier cosa en especial?
¿Tienes, como Falstaff, el amor adiposo a la vida?
Si la amas tan materialmente, más materialmente
ámala aún: ¡tórnate parte carnal de la tierra y las cosas!
Dispérsate, sistema físico-químico de células
nocturnamente conscientes, en la nocturna
consciencia de la inconsciencia de los
cuerpos,

en el gran embozo que-no-emboza-nada de las apariencias,
en la hierba y el césped de la proliferación de los seres,
en la niebla atómica de las cosas,
en las paredes voraginantes del vacío dinámico del mundo...

ESPERANDO por CHARLES BUKOWSKI




ardientes veranos mediados los años treinta en
Los Ángeles uno de cada tres solares estaba vacío
y era un paseo corto ir a los naranjales
si se tenía coche y gasolina.
ardientes veranos mediados los años treinta en
Los Angeles demasiado joven para ser hombre,
demasiado viejo para ser niño.
tiempos difíciles.
un vecino intentó robar en nuestra casa,
mi padre le cogió trepando por la ventana y
le mantuvo allí a oscuras contra el suelo:

«¡canalla! ¡hijo de puta!»
«Henry, deja que me vaya, deja que me vaya, Henry.»
«te voy a matar, hijo de puta.»
mi madre llamó a la policía.
otro vecino pegó fuego a su casa
para cobrar
el seguro.
investigaron y
le metieron en la cárcel.
ardientes veranos mediados los años treinta en Los Angeles,
nada que hacer, ningún sitio al que ir,
escuchar la terrorífica conversación de nuestros padres por la noche:
«¿qué vamos a hacer? ¿qué vamos a hacer?»
«no lo sé, dios mío, no lo sé.»
perros hambrientos en los callejones,
con la piel tirante sobre las costillas,
calvas en el pelo, la lengua fuera, con ojos tristes,
más tristes que cualquier otra tristeza de este mundo.
ardientes veranos mediados los años treinta en Los Ángeles,
los hombres del vecindario callados y las mujeres, pálidas estatuas.
los parques llenos de socialistas,
comunistas, anarquistas, de pie sobre los bancos
del parque, soltando discursos, haciendo campaña.
el sol se ponía en un cielo claro y
el mar estaba limpio
y nosotros no éramos ni hombres ni niños.
dábamos a los perros tro2os de pan secos, duros
y los comían llenos de gratitud,
con los ojos refulgentes de asombro,
moviendo el rabo ante tamaña suerte
entretanto
la Segunda Guerra Mundial se nos vino encima incluso entonces, durante aquellos
ardientes veranos mediados los años treinta en Los Ángeles.

UN AHOGADO PENSATIVO A VECES DESCIENDE por OSCAR HAHN


Septiembre de 1973


Hay un muerto flotando en este río
y hay otro muerto más flotando aquí

Esta es la hora en que los grandes símbolos
huyen despavoridos: mira el agua

hay otro muerto más flotando aquí

Alguien corre gritando un nombre en llamas
que sube a tientas y aletea y cae
dando vueltas e ilumina la noche

hay otro muerto más flotando aquí

Caudaloso de cuerpos pasa el río
Almas amoratadas hasta el hueso
vituperadas hasta el desperdicio

hay otro muerto más flotando aquí

Duerme flotación pálida desciende
a descansar: la luna jorobada
llena el aire de plata leporina

Tomados de la mano van los muertos
Caminando en silencio sobre el agua

O.Children - Ruins- letra en español



Valentine, there's no-one left apart from you an I,
Bandits from the east have squeezed us dry,
And if we should be calm before we lay,
We'll thank our lucky stars for yesterday.

Killin' time, cruising round the ruins in the sun,
Seething blood, embezzled by this gun,
Don't dare make a peep before they go,
Not a shiver, from head to toe.

Stick with me,
Go mad here,
Don't be scared,
I'm here.

Out of the shadows, I'm cutting and screaming,
Protecting your honour, with a shot in my hand,
A number knife gun, I'm cutting and kicking,
The sand of the desert, the eyes of the damned,
I've got nothing to say, I'm fine I'm okay,
I don't having nothing to say, I feel fine I'm okay,
You've gotta run, run, run, run, run,
Don't let them be crying, with the blood in my hands.

Valentine, the ruins are not a place for you to play,
They'll kill you if you come back here again,
The ruins are no place for you to play,
They'll kill you if you come back here again,
Save yourself and run down to the sea,
Find a place to lay and wait for me,
The ruins are no place for you to play
They'll kill you if you come back here again
They'll kill you if you come back here again.


RUINAS

San Valentín, nadie hay a la izquierda, aparte de mi,
Bandidos desde el este, han exprimido ,nos secan,
Y si hay que mantener la calma que nos cubre,
Vamos a agradecer a nuestra buena estrella de la noche.

Matando el tiempo, cruzo alrededor de las ruinas bajo el sol,
la sangre hirviente, malversados por esta arma,
No se atreven a echar un vistazo antes de ir,
No es un estremecimiento de pies a cabeza.

Quédate conmigo,
Se vuelven locos aquí
No tengas miedo,
Estoy aquí.

Fuera de las sombras, estoy cortando y gritando,
La protección de su honor, con un disparo en la mano,
Una pistola cuchillo número, estoy cortando y coleando,
La arena del desierto, los ojos de los condenados,
No tengo nada que decir, estoy bien estoy bien,
No tiene nada que decir, me siento bien estoy bien,
Tienes que correr, corre, corre, corre, corre,
No dejes que estar llorando, con la sangre en mis manos.

San Valentín, las ruinas no son un lugar para que juegues,
Te van a matar si vuelves ,
Las ruinas no son lugar para que usted juegue,
Te van a matar si vuelves,
Sálvate a ti mismo y corre hacia el mar,
Encuentra un lugar para descansar y espérame,
Las ruinas no son un lugar para jugar
Te van a matar si vuelves aquí otra vez
Te van a matar si volver aquí de nuevo.

SOL ANTE SU ESPEJO OR A BEAUTIFUL CUMSHOT




Nada más bello
que sus pechos invertidos
Cuando su cuerpo cae yerto
Al borde de la cama
Recibiendo la estocada
Las piernas abiertas
como el cielo abierto
Blanca
blanca como la luna
Y dos destellos
jadeando
Lúbrica
Dulce como herida,
ardiente como
Sol entre sus besos
Su alma apuntándome al corazón
Su cabeza de mantis religiosa
Y mi carne dispuesta
a todo sacrificio

Acabando como torrente
entre sus piernas

Su vientre ardiente
No recuerdo su rostro
No recuerdo
no

martes, febrero 01, 2011

ANTOFAGASTA , LA CIUDAD DE LOS FEOS por RODRIGO RAMOS BAÑADOS




Hace un tiempo conversé con una fotógrafa que recorría Chile, por el típico proyecto Bicentenario, recopilando rostros. Así, dijo que por su experiencia en la región Antofagasta estaban los rostros más feos de Chile.

De inmediato la respuesta al juicio de la fotógrafa es la xenofobia, tal vez el componente indígena andino que es más alto que en otros lugares del país y que para la mayoría de los chilenos es considerado como feo, sin embargo aclaró sus razones. La primera tenía que ver con la alta radiación solar a la que estamos expuestos a diario. El sol triza la piel, sino provoca unos raros lunares. Por esto aquí, ella podría hallar rostros distintos, raros, rostros enfermos y en definitiva, rostros feos que era lo que buscaba. Ahora, bien ¿Cuál era su concepto de fealdad? Es mentira que la fotografía capte el alma, dijo. Basura. La fotografía es bella o fea, pero a través de una buena fotografía un rostro feo, puede llegar a ser bello. O sea, aclaró, las fotos de feos de Antofagasta iban a terminar siendo bellas por una cuestión de manejo de luz. Es necesario buscar la luz, buscar los ángulos, buscar la textura, siempre la textura. De todos modos es un juicio subjetivo, aclaró. Pero fue más allá, las fotos en su conjunto podían captar la esencia de la ciudad, una ciudad de feos por ciertas circunstancias y una ciudad de feos por la ambición de que aquí se puede ganar más dinero. El costo es la fealdad en el fondo.

Un segundo aspecto de los rostros antofagastinos, afirmó, que puede dar esa sensación de fealdad que busco es la historia del arsénico, del agua contaminada. La fórmula: arsénico y radiación solar son letales para la piel. La hacen mierda. Con el paso de los años esto se puede percibir en los rostros de los abuelos, en las manchas en su piel, especialmente en las machas. Entonces la fotógrafa decidió buscar el rostro de los abuelos, los más manchados. No quiero vagabundos, quiero gente común y corriente, y Antofagasta me la puede dar.

Olvídese de los sectores más acomodados de la ciudad, le dije, donde la gente como en todo Chile mantiene un componente europeo evidente, lo que nos revela como un país xenófobo, que algunos llaman clasista, pero aquello es otro tema.

Después de esperar por la calle Matta, la más popular, en todos sus rincones, pues así lo recomendé, la fotógrafa logró parte de sus objetivos en ese día. En realidad, dijo, el sol ha hecho mierda a los antofagastinos, al igual que la sobrecarga de trabajo (puede ser la minería), el alcohol en los hombres –que los hincha-, el agua que marchita el cabello de las mujeres, la mala alimentación -se comen pocas verduras y frutas- y el desinterés por el vestuario. Me quedó grabado esto último. Dijo, en el fondo, mal gusto. Sin embargo aclaró que logró una de las mejores fotos de su trabajo y que captó la esencia de Antofagasta.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...